Joe Abercrombie, la fantasía convertida en literatura

Descubrir tarde a un buen autor es algo verdaderamente molesto. Primero porque te enfrenta con tus propios prejuicios; ¿cómo puedo pensar que un tipo que se llama Joe Abercrombie puede ser un buen autor de un género que, por otra parte, no es precisamente mi favorito, como es la fantasía? Así que no lo lees. Y claro, cuando lo pruebas lamentas no haberlo hecho en su momento porque ahora te vas a tener que poner a buscar los títulos anteriores y eso siempre es una molestia, aunque siempre hay libreros que estarán dispuestos a ayudarte. Y, en fin, porque el escaso espacio libre de tu casa se verá disminuido porque el escritor en cuestión tiene nada menos que diez títulos más. Y los volúmenes son gruesos. Por no hablar de lo que cuestan diez libros.

Pero, bueno, os cuento, estaba yo tan tranquilo con mis lecturas de verano cuando me dio por probar Los héroes de Joe Abercrombie. Os explico: este autor escribió una trilogía titulada La primera ley, cuyo éxito le aparto de sus actividades en el mundo del audiovisual. Después escribió otras tres novelas independientes ambientadas en el mismo mundo e incluso un libro de relatos en la misma línea. Aunque las historias son diferentes y se sitúan en diferentes momentos algunos personajes pasan de una aventura a otra, siendo incluso protagonistas en un libro y secundarios en otros. También ha publicado otra trilogía, la del Mar quebrado, destinada a un público más joven y que se desarrolla en otro mundo. Y parece que ha terminado de escribir, o está en ello, una nueva trilogía que remite a sus primeras obras.

Pues bien, Los héroes, el libro que me ha descubierto a Abercrombie es una de esas novelas individuales a las que hacíamos referencia y, digámoslo ya, es una auténtica obra maestra. Insistiré, una vez más, en que la fantasía no es mi territorio narrativo favorito y que más allá de George R.R. Martin, Andrzej Sapkowski y los desaparecidos Fritz Leiber y Tanith Lee, he encontrado muy pocos autores satisfactorios. Quizá es que he leído poco. Y, sobre todo, no había leído a Abercrombie. Los héroes es la historia de una batalla, el norte contra el sur y los ejércitos de cada facción preparándose, enfrentándose, retrocediendo, contraatacando, muriendo. Hay una primera parte en que los personajes se sitúan en el campo de batalla, muy amplio, muy diferente en sus diversos sectores, en la que el autor nos presenta a los principales personajes. Son muchos y la mayor parte son muy poco heroicos, algunos abiertamente cobardes, y están los que buscan beneficio sin esfuerzo, y los que arrastran un pasado tormentoso, los jefes que tienen que lidiar  con su corte y con los traidores y los que cambian de bando y los inútiles, hay mucho incompetente en esta novela, donde por cierto no hay mas héroes  que unas piedras que culminan una colina y que reciben ese nombre. La caracterización de los personajes es muy completa, plasmada además con una economía narrativa ejemplar. Ya están sus hechos para retratarles.

El primer capítulo enfrenta a dos grupos, no hay lucha, no se derrama sangre, pero es una de las escenas más violentas que he leído. Ayuda bastante la traducción de Raúl Sastre (otras novelas del ciclo están traducidas por Javier Martín Lalanda, un supuesto teórico del género, que a veces no sabe encontrar la palabra adecuada. Y lo sé porque he leído otra novela, La mejor venganza, que está bien, pero no es lo mismo). Sastre sabe plasmar toda la crudeza de esos hechos, adaptándose muy bien a la narrativa de Abercrombie que es muy poco dado a las florituras y  consigue apabullar al lector a fuerza de utilizar términos propios de esta especialidad sin que suenen a falsos.

Los héroes cuenta la historia de unas gentes a las que la guerra les pilla con el pie cambiado, casi todos preferirían no estar allí, y que salen adelante de la mejor manera posible. Tiene ochocientas páginas y no le sobra ni una. En fin, que tengo que encontrar tiempo para leer otros títulos de Joe Abercrombie, el descubrimiento de este verano, y que recomiendo, aunque no le guste a usted la fantasía, cosa que, por cierto, no existe en esta novela, porque aquellas cosas que podrían pasar por magia no son más que tecnología aplicada. Y hay un mago, sí, pero solo de nombre. En realidad, como casi todos sus protagonistas, solo se trata de un tío con poder que quiere que los demás le obedezcan. Es grande Los héroes, claro que solo para los que aprecien este tipo de novelas. Si eres más del rollo Crepúsculo, o, yo que sé, Harry Potter, mejor lo evitas.

Félix Linares

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