José Saramago al euskera gracias a Jon Alonso

Esta semana no me la juego porque voy a recomendar un libro que tira ya para clásico, escrito por todo un Premio Nobel de Literatura. Me refiero a Historia del cerco de Lisboa, de José Saramago, que ahora se reedita en euskera bajo el título Lisboako setioaren historia. Digo se reedita porque el traductor, que es Jon Alonso a quien hemos entrevistado en este programa en calidad de escritor, lo tradujo por primera vez en 1999. Un año antes, el portugués había recibido el reconocimiento de la Academia Sueca. En 2001, Saramago visitó Bilbao, y fue tal la expectación que generó que trasladaron el acto de una sala con menos aforo al Teatro Arriaga, nada más y nada menos. Anteriormente, con motivo de la presentación de la primera versión de esta traducción,  y ya con el Nobel, también hubo codos para ir a escucharle a Bidebarrieta. Bien, pues ahora, veinte años después, Alonso ha revisado aquel primer trabajo porque entiende que el euskera ha avanzado como idioma literario y, bueno, para ponerlo  al día, supongo.

El caso es que hablamos poco de las traducciones, y del trabajo que hacen las personas que traducen, y creo que merece la pena llamar la atención sobre estos lanzamientos.  Estoy segura de que, aunque gratificante, la labor de traducción, que a veces es una reescritura, habrá sido también ardua, porque hay que enfrentar, por ejemplo, las frases de periodo larguísimo de este libro, y Alonso lo logra, además de no desposeerlo, y esto es casi mágico, de una musicalidad concreta.

La novela es conocida, pero vamos a recordar sus premisas: el personaje principal es Raimundo Silva, un corrector de libros, que lleva una vida solitaria y anodina, que bien puede recordar al protagonista de Todos los nombres, otra novela de Saramago.  A Raimundo le toca corregir Historia del cerco del Lisboa y, llevado por un impulso nuevo, decide introducir un No donde debiera haber un . Con lo que el significado que se arroja es que los cruzados no ayudaron al rey portugués en el sitio de Lisboa. Su acción le costará la consiguiente bronca de casi todos los jefes, porque una de ellas, de la que se enamorará, le anima a escribir una historia paralela.

Una novela de las derivas de la Historia, que nos hace reflexionar sobre los cercos que nos ponemos a nosotros mismos y sobre la capacidad del amor para derribar murallas. Solo resta celebrar el trabajo de Jon Alonso y la oportunidad que nos brinda de disfrutar de esta historia en euskera.

Txani Rodríguez

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