El tocho. El húsar en el tejado, de Jean Giono

“¡Qué desgraciados son los hombres!”, se dijo Angelo. “Todo lo hermoso se hace sin su intervención. El cólera y las consignas son inventos suyos. Rugen de celos o se mueren de tedio, lo cual viene a ser lo mismo, si no les es posible intervenir. Y cuando intervienen, triunfan la hipocresía y el delirio. Basta estar aquí o en las soledades que atravesaba yo a caballo el otro día, para saber donde se hallan los verdaderos combates y para volverse muy quisquilloso en materia de victorias. En definitiva, para no contentarse nunca más con poco. En cuanto estamos solos, las cosas nos conducen por sí mismas y nos fuerzan siempre a tomar los caminos que andan cuesta arriba. Pero entonces, y aunque no se llegue, ¡qué panoramas más hermosos vemos y cómo nos llenan de paz!

Este es un párrafo de El húsar en el tejado de Jean Giono. Evocamos así a un maestro de la prosa francesa del siglo XX, veterano de la gran guerra, y con el paso de los años, pacifista militante. De orígenes humildes y formación autodidacta, Giono vivió siempre muy ligado a su región natal, la Provenza, a la que convirtió en escenario y tema recurrente de buena parte de su obra. Además del célebre relato El hombre que plantaba árboles, al castellano se han traducido novelas como El canto del mundo (para Juan Rulfo una de las mejores jamás escritas) o Un rey sin diversión, esta última en editorial Impedimenta. Pero la más conocida de todas ellas es la que hoy les recomendamos: El húsar en el tejado.

Novela de aventuras en la que seguimos al itinerante protagonista, el joven húsar piamontés Angelo Pardi, cuyas reflexiones nos desvelan, bien avanzada la novela, que está exiliado en el sur de Francia después de haber matado en duelo a un espía. Joven aristócrata e idealista, comprometido con los carbonarios para liberar Italia, Angelo cabalga en solitario por una Provenza devastada por la violenta epidemia de cólera de 1830, escapando del contagio, al que parece inmune, de soldados y cuarentenas tumultuosas, en busca del zapatero Giuseppe, su contacto y tesorero, residente en el pueblo de Manosque. Una vez allí, las turbas aterrorizadas le toman por un envenenador y se ve forzado a refugiarse en los tejados. Bajando de las alturas conoce a Pauline, la valerosa dama que le acompañará el resto de su accidentado periplo…

Aunque se publicó en 1951, El húsar en el tejado es una novela de hechuras clásicas que recuerdan a Stendhal en el uso del monólogo interior y el personaje protagónico, idealista y ambicioso; pero también a Manzoni, en la cuidadosa recreación de la epidemia. Giono exhibe una prosa de calidad pictórica por su riqueza de matices. Las descripciones de la naturaleza o de las panorámicas desde los tejados son fastuosas. Así mismo, el detalle de los estremecedores síntomas del cólera alcanza una precisión forense. La trama, abundante en lances, se sigue con deleite, y la obra trasciende su condición de novela de aventuras cuando nos percatamos de que el enemigo de Angelo no son los agentes del gobierno, o los ladrones emboscados, sino la misma naturaleza que se sirve del cólera para desafiar la arrogancia humana. Tal y como en nuestra época…

Encontrarán El húsar en el tejado de Jean Giono en editorial Anagrama.

Javier Aspiazu

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