La primera entrega de novedades de diciembre de 2017

MARÍA GAINZA

El nervio óptico     (ANAGRAMA)  158 páginas

María Gainza (Buenos Aires, 1975) es una prestigiosa periodista argentina. Ha trabajado para The New York Times y fue corresponsal de ArtNews. Se ha movido sobre todo en el periodismo cultural y especialmente en el referido al mundo del arte. En 2011 publicó un libro, Textos escogidos, en el que se recogían ensayos y críticas sobre el arte argentino. Pero hace tres años publicó su primera novela, El nervio óptico, que aparece ahora en el estado español, y que dejó rendida a la crítica y a otros escritores como Alan Pauls y Mariana Enriquez. Este libro es una novela dividida en once capítulos autónomos o un volumen de cuentos con la misma protagonista o una reflexión sobre diversos artistas a los que les atraviesa una historia de ficción o no. En todo caso un libro fascinante que se mueve entre la autoficción y las microbiografías artísticas.

MARGARITA GARCÍA ROBAYO

Tiempo muerto       (ALFAGUARA)  151 páginas

De la escritora colombiana Margarita García Robayo (Cartagena de Indias, 1980) ya dimos noticia cuando Alfaguara publicó Cosas peores, volumen de cuentos con en el que la autora ganó el prestigioso premio literario Casa de las Américas en 2014. Era la confirmación de una carrera que incluía dos novelas, otros dos libros de relatos, una antología personal y varias participaciones con sus cuentos en antologías colectivas. Tiempo muerto es una novela en la que se cuenta la historia de Lucía y Pablo, un matrimonio al que se le acaba el amor y que entra en ese periodo en el que todo se vuelven reproches y puede aparecer incluso la violencia. Un espacio doloroso que llega de manera inexplicable entre dos personas que se han amado mucho y por tanto que se han comprendido también. ¿Qué es lo que cambia? Un análisis riguroso, profundo y doloroso.

GARBIÑE UBEDA

Mejor me callo       (TXERTOA)  148 páginas

Con esta novela, titulada en euskera Hobe isilik, debutó en la ficción en 2013 la filóloga vasca y periodista de largo recorrido Garbiñe Ubeda (Tolosa, 1967). Antes había publicado los ensayos Negu Gorriak. Ideia Zabaldu Tour y Mila esker. Ubeda ha desarrollado su carrera profesional en Argia, Egunkaria y Berria, como redactora y también como maquetista y diseñadora. Mejor me callo cuenta las pesquisas realizadas por Bakartxo para aclarar el misterio de la vida de su abuelo José Bermejo, un miliciano anarquista que luchó en la Guerra Civil y cuya pista desapareció en Francia tras la II Guerra Mundial, un personaje rodeado de un halo romántico. Pero la investigación irá revelando más preguntas que respuestas, más silencios que certezas… Porque al parecer las cosas no fueron como la leyenda familiar contaba. La memoria histórica y sus agujeros.

TOBIE NATHAN

Ese país al que te pareces      (MAEVA)  331 páginas

Tobie Nathan (El Cairo, 1948) vivió los primeros años de su vida en Egipto. Sus padres eran de origen italiano y judío. Su abuelo materno era farmacéutico y su padre dirigía una fábrica de perfumes. En 1957 tuvo que abandonar, junto a toda su familia, su país natal a raíz de la revolución egipcia y la expulsión de los judíos. Vivieron un tiempo en Italia, hasta que se instalaron en Francia, donde Nathan obtuvo la ciudadanía a los veintiún años. Hoy Tobie Nathan es psicólogo y el representante más reconocido de la etnopsiquiatría, disciplina que estudia la interacción entre los procesos mentales y culturales. Ha escrito libros científicos y de ficción. En Ese país al que te pareces cuenta la historia del niño Zohar que nace en el gueto judío de El Cairo y al que salva la vida su ama de cría, que le amamanta durante cuarenta días junto a su propio bebé, una niña llamada Masreya. Años después los dos se reencuentran y vivirán una historia de amor apasionada y secreta, porque en Egipto el amor entre hermanos de leche está prohibido. Del Egipto cosmopolita de antes de la revolución de Nasser.

KEVIN BIRMINGHAM

El libro más peligroso     (ES POP)  478 páginas

El escritor irlandés James Joyce publicó Ulises, su obra cumbre y una de las más influyentes de la literatura europea moderna, en 1922.  Desde el primer momento el libro creó una gran controversia y durante más de una década estuvo prohibido en el mundo angloparlante por “obsceno”. Autoridades gubernamentales a ambos lados del Atlántico confiscaron y quemaron más de un millar de ejemplares debido a que la venta, distribución, promoción e importación de la novela había sido declarada ilegal tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. El libro más peligroso narra la extraordinaria historia del Ulises, desde los primeros apuntes de Joyce en 1904 hasta su decisivo juicio federal por obscenidad en 1933. Unas décadas después el libro, curiosamente, se había convertido en parte del canon literario occidental. El historiador literario estadounidense, y profesor de literatura en Harvard, Kevin Birmingham, realiza un trabajo deslumbrante que ha merecido premios y reconocimientos. Sorprende que sea su primera obra publicada.

Las maternidades de Mónica Crespo

Las madres secretas es el sugerente título de la ópera prima de Mónica Crespo. La autora de Bergara despliega en esta colección de relatos un amplio catálogo de situaciones relacionadas con la maternidad. No se trata, ya lo digo, de un alegato en favor de la maternidad, ni de un manifiesto en contra. Así, nos encontramos con niños asesinos -es el caso de El instinto, uno de los mejores cuentos de la colección-, con madres infieles, y con madres entregadas, con mujeres que ven en la cuidadora de sus hijos una amenaza; nos acercamos a la culpa de una madre que mató a uno de sus hijos, al dilema que puede suponer cuidar de la familia o seguir con la carrera profesional, a la maternidad subrogada, o incluso al hecho de que sea un hombre quien se quede embarazado. En ocasiones, el foco de la narración se mueve de la madre al hijo, como sucede en el relato No expliques tu vida a nadie, protagonizado por una chica de padre desconocido a quien su madre abandonó: “¿Habrá un lugar al que van los padres desconocidos? Como el limbo de los niños muertos o un lugar donde se pierden porque son desconocidos ¿y nadie los reconoce? Los hijos de padres desconocidos sí vamos a un lugar.

Además de personas enfrentadas a muy diversas circunstancias, este volumen en el que el instinto es un tema importante, los animales tienen también protagonismo. Destaca, de hecho, el relato que abre el libro, Gamunia, protagonizados por un ciervo y una leona. Los cuentos se mueven entre la cotidianidad, en la que se enmarca la mayoría de textos, y planos más simbólicos, como el que se advierte en Cadena de Ave, una alegoría inquietante. Del realismo al impresionismo, Crespo propone un itinerario de distintos registros, en el que, en todo caso, siempre se advierte la mirada de esta autora que, sin duda, conoce las técnicas narrativas.

La propia escritura está también presente en estas páginas: “Escribir es así, estar dentro y fuera. Estar dentro de uno mismo y salir de uno mismo; tratar de leer la realidad, zambullirse y volver a respirar”. La lectura de este libro, -la lectura en sí-, puede guardar similitudes con esa reflexión: entrar y salir de vidas ajenas. Sin duda, hay vidas e historias en estos cuentos llenos de ideas, pendientes de la forma, pero comprometidos con el noble afán de querer contarnos algo.  Y se agradece.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas del 2 de diciembre de 2017

¿Quieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy fácil. Escucha el enigma que plantea Bego Yebra cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y envíanos la respuesta a nuestra dirección. La digital es pompas@eitb.eus y la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. El último libro buscado era El Decamerón del escritor italiano Giovanni Boccaccio. Los ganadores de los lotes de libros han sido Paco Delgado Fernández, María Delgado Palacios e Ivan Jauregui. Ya tenéis un nuevo enigma. Pincha y suerte.

A unos días de la Azoka de Durango

A unos días del inicio de la Azoka de Durango, en el fin de semana del 2 y 3 de diciembre del año pasado recibimos en Pompas de Papel a Juan Kruz Igerabide. El magnífico escritor vasco sigue publicando libros de aforismos, el último se titula Labur Txintan. Además comentamos la ópera prima de la guipuzcoana Mónica Crespo, el volumen de relatos Las madres secretas, y el nuevo libro de corte fantástico del catalán David Monteagudo, Crónicas del Amacrana. En el apartado del cómic reseñamos El regreso del francés Bruno Duhamel que ha publicado la editorial vasca Harriet; y en el capítulo de la poesía recomendamos a la finlandesa Eeva Kilpi. Además rescataremos un clásico: Familia del chino Ba Jin. Y, cómo no, tuvimos las habituales reseñas de novedades, los espacios para la creación y el concurso.

Sábados a las 4 de la tarde y domingos a las 12 de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros de Radio Euskadi, desde hace 30 años. Pincha y disfruta.

El tocho. Claroscuro, de Nella Larsen

Aquella era la última del delgado montón de cartas que componía el correo matinal de Irene Redfield. Después de las otras, corrientes y dirigidas con claridad, el sobre largo de fino papel italiano con su garabateado exótico y casi ilegible resultaba fuera de lugar. Tenía, además algo misterioso y hasta cierto punto furtivo; era un objeto sutil y artero, sin un remite que delatara al que la enviaba. Y no es que Irene no adivinara en el acto de quien se trataba. Unos dos años antes había recibido una carta muy parecida en su aspecto exterior, furtiva, y sin embargo, de una forma peculiar y deliberada, un poco ostentosa por su tinta morada y su papel extranjero de tamaño extraordinario”.

Así comienza Claroscuro de Nella Larsen. La escritora afroamericana que hoy descubrimos fue una de las más destacadas representantes del Renacimiento de Harlem, como se llamó al movimiento cultural que animó ese barrio neoyorkino de población mayoritariamente negra en los años 20 del pasado siglo. Durante esa década Larsen escribió sus dos mejores novelas, conoció a García Lorca de quien fue anfitriona entre la población negra de Nueva York, y recibió una beca Guggenheim que le permitió viajar por el sur de Europa. Por desgracia, su estrella se apagó en la década siguiente, cuando tras divorciarse de su marido, vio como rechazaban sus manuscritos, y hubo de trabajar como enfermera casi hasta el fin de sus días.

Claroscuro se editó en 1929, con gran éxito de crítica. Su título original en inglés, Passing, puede referirse, entre otras cosas, a pasar por lo que no se es, a ocultar la identidad. Ese es el tema principal de la novela, protagonizada por dos mujeres, amigas desde la infancia, con una leve porción de sangre negra, lo que les permite pasar por blancas en determinados contextos. Ambas vuelven a encontrarse por casualidad tras muchos años sin verse. Una de ellas, Irene Redfield, ha asumido su procedencia y se ha casado con un médico negro. La otra, Clare Kendry, ha traspasado la “barrera de color” y se ha casado con un empresario blanco y racista ocultándole sus orígenes étnicos; algo que era más habitual de lo que pensamos: se calculan cerca de cincuenta mil casos similares a mediados del siglo XX.

Sin embargo, lo que en un principio es un ácido relato sobre la ocultación de la identidad racial, en un entorno tan discriminatorio como el de los USA, acaba convirtiéndose en una historia de feroz rivalidad entre mujeres. La sutileza en el retrato psicológico de los dos personajes femeninos es admirable: Irene se muestra siempre prudente y sensata, ama la seguridad y es incapaz de emocionarse profundamente, al contrario que la impulsiva Clare, que siempre da rienda suelta a sus deseos y se convierte poco a poco en una amenaza insoportable para la tranquila vida de Irene. La tensión creciente entre ellas se resuelve de forma imprevisible, clausurando rotundamente una novela perturbadora, construida con gran atención a los detalles y soberbio pulso narrativo.

La zaragozana editorial Contraseña, con su habitual esmero, publicó en 2014, la primera traducción al castellano de Claroscuro de Nella Larsen.

Javier Aspiazu

El poema. Krisztina Tóth, húngara

En la naturaleza del dolor
qué, fundamentalmente, no puede sondarse.
Algunos no dicen nada, pero – en un mal caso –
sólo miran dementemente mientras se mecen de esta
y esa manera a un ritmo interno;
mientras otros se ponen de pie, golpean una silla, y dejan tan-
baleando, no se dan la vuelta (de hecho lo
hacen, pero no físicamente), y sólo su espalda se queda,
atrapada en el marco del cuadro, tiempo después de temblar;
no piden una luz, se encienden a sí mismos, ni plan
alguno hecho que involucre sogas y barras;
caminan por el puente y simplemente miran hacia abajo…
¿… Cómo debería haber reaccionado? Glacialmente todavía,
metí la mano en mi bolsa y saqué
una arma para ti, ¿como en las películas?
Este poema, traducido al castellano por Marco Carrión, ha sido escrito por Krisztina Tóth, una escritora húngara nacida en Budapest en 1967. Durante un tiempo fue escultora, oficio que sentó las bases del trabajo al que finalmente se dedicaría. Estudió letras y se fue a París donde permaneció un largo tiempo. Se dedica a crear vidrieras de cristal, que comenzó siendo un pasatiempo, y acabó siendo su oficio. Es una de las poetas húngaras más conocidas. Ha publicado muchos trabajos, ha recibido varios premios, y su obra ha sido traducida a diferentes idiomas. Ella también ha traducido otros poetas al húngaro. También trabaja escribiendo artículos para revistas y periódicos.

Goizalde Landabaso

 

Los desasosegantes cuentos de Joy Williams

He tardado en leer este libro cuatro meses. No es especialmente dificultoso, no es, por supuesto, aburrido, no pertenece a ese nutrido grupo de libros que tienes ganas de abandonar. No, he tardado tanto justamente por lo contrario. Porque no quería que se terminara su lectura y, sobre todo, porque es difícil leer más de un cuento de estos en una sentada, porque todos ellos son tan completos, tan redondos, que no quieres enturbiar su recuerdo con otra narración igualmente intensa. No conocía de nada a la estadounidense Joy Williams, cogí el libro como habitualmente hago todos los veranos, uno de cuentos para leer uno al día y tener para un par de meses. Pero he ido demorando su lectura, quizá, seguramente, porque estos relatos son tan perturbadores, tan inquietantes, que alteran el ánimo del lector. Y producen un daño colateral. Después de leer a Joy Williams cualquier lectura te parece descafeinada.

¿Qué es lo que cuenta Williams? Pues poco y todo al mismo tiempo. Su estilo es muy directo, te presenta a un personaje, lo retrata, cuenta su historia, o al menos la parte de  su historia que conviene a lo que se quiere contar. Después incluye a otras figuras, comúnmente familiares, algún vecino, alguien que despierta el interés del protagonista, alguien que le altera en su rutina cotidiana. Las cosas se complican innecesariamente, se crea una situación tensa cuyos efectos van aumentando, de repente avanza en otra dirección, quizá porque la autora ha descubierto otro interés entre un día y otro de escritura, pero siempre es lógico el cambio, coherente con la historia y con los personajes. Y luego te hace ver que parte de lo contado era subjetivo, que sus criaturas, en realidad, son peores de lo que creías. Y otra sorpresa. O el cuento se acaba.

Pocos autores como Joy Williams son capaces de sorprender al lector con  cosas tan vulgares. Pero, claro, su potencia narrativa es mayúscula. Me contaba Laura Fernández, la escritora y novelista, que la entrevistó, que incluía muchos elementos de su propia vida, los escenarios, las condiciones de vida. Aparecen muchos perros, Joy tiene un par de perros, sabe de qué habla. Me dijo que le había hecho una pregunta tipo que siempre hace a sus entrevistados: “¿Cuál es la lectura que te convenció para dedicarte a esto?”. Le contestó con un título que nunca se ha traducido, pero que contaba un viaje de costa a costa de Estados Unidos. De esos tipos que allí encontró está poblada su literatura. Por cierto es la novela que ostenta el record de ser el manuscrito más abultado que jamás ha sido presentado en una editorial: cinco mil y pico páginas. Lo dejaron en mil y algo.

El estilo de Williams es justo lo contrario, la medida corta, la variación en cada página, la sorpresa a la vuelta de la hoja. Tiene también un curioso detalle. Es el único libro que conozco que menciona, en la misma página, a Stanislaw Lem y a los hermanos Stugarsky, y a su punto en común, Tarkovsky, y a ese trillizo que les creció en Estados Unidos, Kurt Vonnegut, en un relato muy kafkiano, el padre de todos ellos. Eso establece una comunión inquebrantable. Voy a leer más a Joy Williams. Y les cuento.

Félix Linares

Jerónimo Tristante y la vida más allá de Víctor Ros

El escritor Jerónimo Tristante (Murcia, 1969) acaba de publicar en la editorial Algaida la novela Nunca es tarde, con la que ha ganado el premio Ateneo de Sevilla. Tristante es profesor de biología en un instituto de secundaria. Sin embargo, su afición por la escritura ha ido tomando la delantera en sus ocupaciones. En 2006 publicó el primer caso del detective Víctor Ros, El misterio de la Casa Aranda, que fue muy bien recibido por los lectores del género criminal, serie que está ambientada en la España de finales del siglo XIX y que también se está editando en Italia y Francia. Hasta el momento se han publicado cinco entregas. Su éxito ha dado lugar a una serie de televisión. Tristante ha publicado también otras novelas fuera de su saga principal como 1969, El valle de la sombras o El tesoro de los nazarenos. Nunca es tarde es una novela negra, ambientada en el pirineo aragonés, donde la misteriosa desaparición de unas jóvenes parece repetir la investigación sobre unos crímenes que sucedieron en 1973. Con el autor hemos charlado. Pincha y escucha la conversación.

El comictario. Greenberg y sus Mil y Una Noches

La editorial Impedimenta ha cumplido su primera década de vida este año 2017. Su objetivo declarado es la publicación de las mejores obras literarias, tanto clásicas como modernas, seleccionando los títulos con rigor y editándolos con sumo cuidado haciendo del libro un objeto para leer, disfrutar y guardar. Una filosofía que Impedimenta aplica a todo su catálogo en el que, afortunadamente, también tiene sitio el cómic. Cómics magníficos como el que hoy nos ocupa, Las cien noches de Hero, inspirado en la tradición oral y en los cuentos clásicos pero, y ahí está su principal mérito, que cuestiona y fulmina la simbología machista que impregna esas historias.

Alguien ha definido Las cien noches de Hero como “un cuento de hadas feminista“, y quizá lo sea, pero es también otras muchas cosas. Para empezar, es una novela muy bien escrita, que recuerda de inmediato a Las mil y una noches pero que recoloca las piezas en un universo alternativo, la Tierra Temprana, un mundo imaginado por la artista británica Isabel Greenberg y del que ya dio cuenta en su primera obra, La Enciclopedia de la Tierra Temprana, ganadora del premio a la mejor novela gráfica publicada en el Reino Unido en 2015.

En su segundo esfuerzo creativo Greenberg nos sitúa de nuevo en la Tierra Temprana y otorga el protagonismo a una dama y su doncella, Cherry y Hero, dos mujeres brillantes en un mundo construido a mayor gloria del género masculino. El marido de Cherry es un noble completamente seguro del recato y fidelidad de su sumisa esposa, tanto que, cuando otro noble le dice que él puede seducirla sin problemas acepta el reto, le da cien noches de plazo y ponen en juego sus castillos. Juego miserable porque el perverso retador sabe que si la joven se resiste podrá forzarla y cuando ella quiera denunciar lo ocurrido nadie le creerá, quedará como una mujer infiel y viciosa y él ganará la apuesta.

Cherry y Hero lo saben también y diseñan una estrategia para intentar escapar a su destino. Ya en el lecho la dama le pide al innoble seductor un último deseo, que su doncella le cuente un cuento. El canalla, confiado en el mucho tiempo del que dispone, acepta la petición de la mujer y así empieza una asombrosa cadena de relatos protagonizados por mujeres extraordinarias y cuyo ingrediente fundamental es el Amor, con mayúscula, y la necesaria hermandad femenina en un mundo asquerosamente machista. Las cien noches de Hero esconde muchas maravillas y su lectura es tan placentera como estimulante. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo