El poema. Beatriz Hierro Lopes, portuguesa

Tengo por regla esta apocalíptica forma de ser piedra en suelo mojado;

y no me molestan en nada los pies de los otros,

las rodillas, las manos, los rostros de los otros

cuando casualmente resbalan en mí.

Tengo una ciudad en cada pierna y en cada muslo el tráfico, la espera, la ira del taxista y una mano zurcida abusando la parada violenta que increpa desprecio a máxima velocidad. Tengo por pecho la plaza donde hombres y mujeres circulan y sé de memoria cada gesto sólo por la vanidad de decir: yo soy todo.

El todo tomando café, saliendo y entrando, indiferente a la calle que desemboca en mi lengua, ignorante de este registro diario que me ordena el ademán al negarle fuego a un desconocido. Niego, lo niego todo; y hay campanadas que suenan a mi espalda, santos de mirar opaco a los que sólo mi mirada les da brillo, hombres cotidianos que olvidan besos en cada ventana, sin saber que son mías la persianas que les devuelven esta impalpable forma de ser torrente de piedra: tempestad de granito. Golpeando furias contra abrigos negros, manos quietas y ese cabello oscuro buscando protegerse del frío.

No poseo sismo alguno, contingencia esporádica de la tierra en cuanto gime desamores al rocío de un cielo suspendido. Y, si me preguntaras quien soy, hacia donde voy, te diría: soy Otoño, Invierno camuflado de vana promesa, de vana incertidumbre, voy hacia el tiempo que es la contabilidad de la caída de las hojas. Soy como el tiempo de las tormentas, y si tengo como lengua un rayo despedazando las nubes, no esperes otra cosa que la certeza de que haré un día en plena noche, la forma más perfecta de romper el silencio.

La escritora de este poema titulado Furia se llama Beatriz Hierro Lopes. Es una escritora portuguesa nacida en Porto en 1985. Está licenciada en Historia. Pertenece a la generación más joven de la literatura portuguesa.  Ha publicado varios trabajos literarios y un puñado de poemarios.

Goizalde Landabaso

Carmen Mola y su escritura negra “masculina”

Uno de los mejores descubrimientos del año pasado en el terreno de la novela negra llevaba la firma de Carmen Mola. Nos decían en el libro que el autor no tenía ganas de ser conocido, y que ese nombre era un pseudónimo. La novela aquella se titulaba La novia gitana y presentaba a una policía, que dirige un departamento especial de víctimas inusuales, que tiene una vida, como es habitual, bastante ajetreada. Por una parte es adicta a los karaokes, a la grappa, a frecuentar los mismos locales, a las citas amorosas inopinadas y a vigilar un lugar de la plaza en la que vive que es donde su hijo fue secuestrado. La intriga de aquella novela no tenía nada que ver con las circunstancias de la protagonista, ya que se trataba de investigar el asesinato de una novia que muere poco antes de casarse en las mismas circunstancias en que su hermana había fallecido años antes. Por supuesto hay que añadir alguna dificultad más, así que el asesino de aquella llevaba en la cárcel varios años.

Bien, si no han leído La novia gitana pueden quedarse aquí, porque ahora voy a soltar un pequeño spoiler, ya que es necesario para explicar la trama de la nueva novela: La Red Púrpura. Al final de la novela, y como un cliffhanger magistral, aparece una grabación en la que el hijo de la protagonista le dice a su madre que deje de buscarle. Lo que da pie al argumento de esta segunda aventura. Y ahí lo dejo en cuanto a tramas policiales se refiere. Aclaremos que este díptico, que seguramente se verá ampliado próximamente, no viene a renovar la novela negra. Tenemos a una investigadora que cae en todos los tópicos en cuando a vida desordenada y conflictiva, un equipo variado de hombres y mujeres, cada uno cargando con su particular trueno, su historia, sus filias y fobias y su especialidad investigativa; unos malos de manual que venden snuff movies con torturas y muertes reales, unas investigaciones que no son precisamente originales, la primera lo es más que la segunda.

Pero hay aquí una escritura eficaz, unos giros adecuados, un ritmo muy trabajado, unas aportaciones a la narración estudiadas y una rapidez narrativa suficientemente intensa como para empujar a una lectura compulsiva. Ya digo, más en la primera que en la segunda. Así que, como parece que Carmen Mola ha gustado bastante, tendremos serie para rato, con nuevos casos criminales y nuevos implicaciones personales de los personajes protagonistas. Y ahora es cuando me tiro a la piscina y digo que en estas novelas hay algo “inequívocamente masculino” como dijo en su momento Robert Silverberg en el prólogo a un volumen de relatos de James Triptee Jr. El problema resultó ser que Triptee era el pseudónimo de Alice Sheldon, una excelente escritora que también firmaba como Racoona Sheldon. Bueno, pues igual me equivoco, pero me parece que tras el nombre de Carmen Mola hay un escritor. Quizá nunca lo sepamos, pero, bueno, ahí dejo mi apuesta. Mientras tanto podéis ir disfrutando de estas novelas, si es que lo vuestro es lo negro. Y si no, probad también que os hará daño.

Félix Linares

Las relecturas superheróicas de David López

El dibujante y guionista de cómic canario David López (Las Palmas, 1975) ha publicado en la editorial vasca Astiberri la novela gráfica  Blackhand Ironhead. López debutó como autor de cómic a mitad de los años 90 con la serie Espiral, publicada en el fanzine zaragozano 451°. Con el cambio de milenio inicia su colaboración con DC Comics dibujando Catwoman y El Ángel Caído, cocreada junto a Peter David. Para Marvel Comics ha dibujado, entre otros, Patrulla-X, Spiderman, Lobezna y Capitana Marvel, esta última con guiones de Kelly Sue DeConnick. En 2017 inicia la publicación online de Blackhand Ironhead, como guionista y dibujante, en la web www.panelsyndicate.com. La novela gráfica cuenta la historia de Alexia que quiere convertirse en la superheroína más grande de todos los tiempos, pero tiene un problema: su padre, que responde al nombre de Iron Head, el héroe más grande de todos los tiempos y responsable de la Fundación, que ha eliminado para siempre la criminalidad, y también la necesidad de los superhéroes. Y no tardará en descubrir que tiene un problema mayor aún… Amy, una chica dura y furiosa que quiere arreglar cuentas con el pasado para poder abrir una puerta a su futuro. Y, sí, ella también es hija de una superheroína, que responde al nombre de Mano Negra. El destino de las dos muchachas está a punto de cruzarse y van a saltar chispas… Para David López todos “somos humanos, somos falibles y también lo son los superhéroes. Lo que me gusta mucho de los mitos griegos y romanos es el hecho de que los héroes y los dioses tienen los mismos defectos que todos nosotros. Esto mismo es lo que he querido llevar a mi cómic y a mis superhéroes”. Con el autor hemos charlado. Pincha y disfruta.

El comictario. Insexts, de Bennett y Kristantina

Cada cierto tiempo surge en Estados Unidos una editorial de cómics con el sello de “independiente“, que quiere decir que no pertenece a ninguno de los dos gigantes del sector, Marvel y DC, y que respeta los derechos del autor sobre su obra. La última en llegar ha sido Aftershock, nacida en 2016 y que ya ha publicado un buen número de títulos, con el atractivo de que ha conseguido reunir a varios de los guionistas estrella de los últimos 25 años, como Garth Ennis, Warren Ellis o Brian Azzarello. La máxima de esta nueva editorial es dejar a los autores que desarrollen libremente sus ideas, y eso es un buen punto de partida para cualquier proyecto creativo. Con estos antecedentes, hace tres meses la editorial Planeta empezó a publicar los cómics de Aftershock en castellano, y hemos elegido uno de esos títulos para hacer la primera aproximación a este sello.

Se trata de Insexts, una serie feminista de terror victoriano escrita por la estadounidense Marguerite Bennett e ilustrada por la dibujante indonesia Ariela Kristantina, las dos con experiencia en los cómics de superhéroes. Bennett nos lleva hasta el Londres de finales del siglo XIX para contarnos la historia de Lady Bertram y su doncella Mariah. Una mujer infeliz en su matrimonio y una criada que mantiene con ella una tórrida relación de amor lésbico. Todo un escándalo que se convierte en un relato de terror al surgir la verdadera condición de estas mujeres: son dos monstruos, dos arpías con parte humana y parte de insecto que deciden vivir su amor sin los corsés que les impone la sociedad de la época. Claro mensaje feminista precedido de un rotundo prólogo a cargo de la propia Marguerite Bennet en el que habla de “terror corporal“.

El terror y la esclavitud que sufren las mujeres a consecuencia de un cuerpo que se hincha, se transforma, sangra, duele y les obliga a múltiples cuidados para ofrecer la imagen perfecta que se exige de ellas. Un manifiesto de rebeldía a cargo de una mujer joven, de solo 30 años, que explica muchas de las violentas escenas y de alto voltaje sexual que incluye este cómic, ilustrado con brío por Ariela Kristantina. Insexts genera atracción e inquietud a partes iguales. Lo mismo que Animosity, la otra serie escrita por Marguerite Bennett para Aftershok, una fábula en la que los animales se vuelven inteligentes y empiezan a devolver al género humano todo el sufrimiento que históricamente han padecido. Habrá que seguir de cerca la carrera de esta guionista, Marguerite Bennet, cuya estrella empieza a brillar en el firmamento del cómic. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

La segunda entrega de novedades de mayo de 2019

DONALD RYAN

Corazón giratorio        (SAJALÍN)  175 páginas

Donald Ryan (Nenagh, 1976) se ha convertido en uno de los escritores irlandeses más notables de este siglo. Ha publicado cuatro novelas y un libro de relatos. Corazón giratorio fue su debut literario en 2012, una novela con la que fue finalista del Booker y que ganó el premio literario de la Unión Europea. En Irlanda ha sido considerada la mejor novela de la última década. Publicada en quince países, la novela está ambientada en un pequeño pueblo irlandés sacudido por el estallido de la burbuja inmobiliaria. La prosperidad de los últimos años ha dado paso a urbanizaciones fantasmas, desempleo y desesperación. La quiebra de la constructora local, el asesinato de Frank Mahon, un viejo malhumorado y de lengua viperina, y el secuestro del pequeño Dylan conmocionan a este pueblo donde nunca pasa nada. La novela está construida a base de monólogos de una veintena de personajes. “Furiosa, conmovedora y de humor corrosivo que golpea en la boca del estómago”, según la escritora Tana French.

LUCÍA BASKARAN

Cuerpos malditos/Gorputz madarikatuak

(TEMAS DE HOY/ALBERDANIA)  224 páginas

A la periodista Lucía Baskaran (Zarautz, 1988) la conocimos como escritora cuando publicó en Expediciones Polares la novela Partir, una autoficción, es decir, una historia basada en su propia vida, que nos gustó mucho. Tres años después aparece Cuerpos malditos, que ha sido publicada en euskera como Gorputz madarikatuak con traducción de la también escritora Danele Sarriugarte. La novela se inspira en una historia verídica. Alicia es una joven que se ha quedado viuda a los veintisiete. Un año después intenta reconstruir su vida con una nueva relación… con el hermano de su marido muerto. La mujer piensa que si tiene un hijo con él, traerá de vuelta al fallecido. A partir de aquí el relato se desmarca de la historia real, y la protagonista abandonará el concepto romántico del amor absoluto y la idea de la familia tradicional… para apoyarse en la amistad y lealtad entre mujeres. Una historia sobre la asfixia de las familias, sobre el cuerpo y sobre la amistad.

CAMILLA LÄKBERG

Una jaula de oro      (MAEVA)  356 páginas

La escritora sueca Camilla Läckerg (Fjällbacka, 1974) es la popular autora de las novelas criminales protagonizadas por la pareja formada por el policía Patrik Hedström y la escritora Erica Falck. La serie ambientada en la localidad natal y costera de la autora la componen, por ahora, diez novelas, entre las que sobresalen La princesa de hielo y La bruja. Ahora parece que Läckberg ha querido resetearse y ha publicado una novela de suspense psicológico, Una jaula de oro, que parece iniciar una nueva serie. La protagonista se llama Faye y, aunque tiene un oscuro pasado, ha conseguido todo lo que siempre había soñado, un marido atractivo, una hija a la que quiere y, sobre todo, status social y una vida llena de lujo. Pero cuando, de un día para otro, esta vida perfecta se va al traste, surge una nueva mujer intrépida que irá urdiendo una terrible y brutal venganza. Läckberg en territorios todavía más tenebrosos.

SALVADOR ROBLES MIRAS

Una voz en la noche     (MAR EDITOR)  274 páginas

El escritor vasco-murciano Salvador Robles Miras (Águilas, 1956), es un autor al que admiramos mucho por sus microrrelatos, repletos de humanidad y sabiduría. Un trabajo que se puede apreciar en su justa media en los volúmenes A la sombra de un tilo y La vida de las palabras. Pero además de esta faceta en los últimos años se ha volcado en la novela policiaca con tres historias protagonizadas por el inspector Telmo Corrales (La exclusiva del asesino, Troya en las urnas y El delantero centro se niega a jugar) y otra más protagonizada por su ayudante, la subinspectora Cecilia Fresnedo (Aurora en la oscuridad). Fresnedo retorna ahora en Una voz en la noche en la que investiga la muerte de una mujer mayor y el suicido de su marido, en lo que parece un caso claro de violencia de género. Pero no parece todo tan fácil, porque hay alguien codicioso, el subdirector de un banco, que sabía que la pareja de ancianos había sacado de sus cuentas una gran cantidad de dinero y sus joyas. Interesante.

MIKEL ITURRIA

Javier Ortiz. Talento y oficio de un periodista

(FOCA)  320 páginas

Lo importante es razonar, es decir, animar a razonar”. Así veía el donostiarra Javier Ortiz el oficio de periodista, el oficio de columnista, desde el que iluminó nuestras vidas y nuestras conciencias. Murió el 28 de abril de 2009 tras haber escrito cientos de artículos primero en el diario El Mundo y después en Público. Diez años después ha llegado el momento de glosar su figura. Y se hace a través de un libro titulado Javier Ortiz. Talento y oficio de un periodista, en el que se recogen textos que publicó en los dos diarios citados y también en su página web. Textos que desde postulados progresistas, de izquierdas, hablaban mucho sobre Euskadi, ETA, los GAL, la tortura, el rey Juan Carlos, Felipe González, las libertades, los banqueros, el Sahara, sobre sus escritores y músicos favoritos y sobre Jamaica, el territorio soñado. Un periodista, como dice en uno de los retratos-epílogo la magistrada Garbiñe Biurrun, “cada día más necesario y que cada vez escribe mejor”. Mikel Iturria ha sido el encargado de hacer la selección de los textos. Imprescindible.

Asesinando en el mar del norte, por Leticia Sánchez Ruiz

Dora, una de las dos voces que narran esta historia, está en la casa de los padres de su novio, dispuesta a conocer a su familia política. Su padre, que viene de dar un paseo, anuncia que ha visto un cadáver en la playa. Ese es el desencadenante de Cuando es invierno en el mar del norte porque, poco después de esa visita, veremos cómo Dora está deshecha por el dolor que la produce la ruptura -las razones de las mismas las conoceremos al final- con el que ha sido su pareja desde sus tiempos universitarios. Del mismo modo, comprobaremos que la joven, una periodista en paro, se obsesiona con el cadáver y decide investigar esa muerte, que pronto se desvelará como violenta, por su cuenta.

Hay otra trama paralela, narrada por Guillermo Larfeuill, que transcurre en unas horas y en un solo escenario, una isla, la Isla de Or, como si de un largo plano secuencia se tratara. En este otro hilo, los protagonistas son la familia Larfeuill, casi al completo. Vienen de enterrar al abuelo, y cuando llegan a la residencia familiar, en la isla, se encuentran con que dos policías, Gloria y Pambley, les están esperando. Creen, por un estudio sobre las corrientes, que el hombre aparecido en la playa fue asesinado en la isla, durante una noche en la que la familia se reunió para celebrar una especie de despedida al abuelo, que quería que lo recordaran feliz. De ser eso cierto, había un asesino en la familia.

La investigación avanzará a través de ambos planos, que se intercalan en capítulos alternos, y asistiremos a cómo se descartan sospechosos y a cómo se van atando cabos. La pesquisa reunirá aspectos policiales, periodísticos y de colaboración ciudadana, podríamos decir. Y cada vez sabremos más de Antonio Trigo, el hombre que asesinaron. Una historia truculenta del pasado volverá al presente y algunas relaciones inesperadas quedarán al descubierto. Pero además la lectura no solo resulta amena e intrigante -nos recuerda a las novelas de Agatha Christie– por la trama que ha diseñado Sánchez Ruiz, sino también por la ambientación, por las atmósferas que crea.

La ciudad en la que transcurre la acción no se nombra, pero yo me la he imaginado como una mezcla de Donostia (por la isla y por el puerto de pescadores), Santander (por la playa y los palacetes) y Gijón (por su barrios obreros, por el Arbeyal, quizás). La Isla de Or, que recuerda por su cercanía a la costa a la isla de Santa Clara, es un escenario que se convierte en un personaje más. Su historia es la siguiente: allí se abandonaban primero los cadáveres de los apestados, después sirvió como manicomio y como hospital para enfermos de viruela, más tarde se convirtió en un extravagante conservatorio municipal que dirigió el abuelo, Agusto Larfeuil. “Al principio -leemos- sobre todo, los estudiantes, no se acostumbraban a aquel  vaivén marino y acababan arrojando el contenido del estómago por la borda y, en ocasiones, por descuido, también los instrumentos. Por eso era frecuente encontrar flotando el mar violines, flautas y saxofones.”  Finalmente, la Isla de Or, por la insistencia del músico, se convirtió en residencia familiar y, aunque pueda parecer un lugar bucólico y magnifico, Sánchez Ruiz, lo describe como grasiento, oscuro, húmedo y con olor a medicinas y úlceras.

El mundillo del periodismo y las referencias musicales y literarias reforzarán la trama clásica a la que la autora le da una vuelta para acercarla más a la narrativa contemporánea. Secretos familiares, locuras que parecen maldiciones bíblicas, amores ocultos afloran en esta novela que lleva por título un verso del inolvidable Ángel González, un verso que es en sí mismo una pista.

Leticia Sánchez Ruiz, que nació en Oviedo en 1980,  atesora ya una sólida trayectoria literaria, y es autora, entre otros trabajos, de El gran juego, novela por la que mereció el Premio Ateneo Joven de Sevilla. Cuando es invierno en el mar del norte viene a confirmar el talento y la imaginación de esta autora.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas de Papel del 11 de mayo de 2019

Nueva entrega del concurso de Pompas de Papel en el que Bego Yebra os pone a prueba y en el que tenéis que adivinar el nombre de un autor y el de su libro con las pistas que da. Tenéis que enviar las respuestas a nuestras direcciones: la digital es pompas@eitb.eus o la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sorteamos tres lotes de libros. El libro del que se hablaba era Tratado sobre la amistad de la escritora francesa Madame de Lambert. Los ganadores de los libros han sido Iñaki San José, Mikel Fernández de Retana y Ricardo Arambarri. Ya tenemos nuevo enigma para resolver. Pincha y suerte.

Dibujando superhéroes y otras cosas cotidianas

Este pasado fin de semana del 11 y 12 de mayo de 2019 en Pompas de Papel hablamos con el guionista y dibujante de cómic canario David López. Tras trabajar desde mediados de los noventa en las grandes empresas del cómic de superhéroes estadounidenses, la Marvel y la DC, ahora publica la novela gráfica Blackhand Ironhead, una vuelta de tuerca muy inteligente al mundo superheróíco.  Además comentamos dos novelas criminales: Cuando es invierno en el Mar del Norte, de la asturiana Leticia Sánchez Ruiz, que rinde homenaje a las historias de Agatha Christie, y La Red Púrpura, de la misteriosa y desconocida madrileña, seguramente un pseudónimo, Carmen Mola, segunda historia protagonizada por la inspectora Elena Blanco. También recomendamos el comic Insexts de la estadounidense Marguerite Bennet y la indonesia Ariela Kristantina,  los poemas de la portuguesa Beatriz Hierro Lopes y la novela infantil contra el acoso escolar Marioneta de Beatriz Berrocal.  Y como siempre tuvimos reseñas de novedades, espacios creativos y el concurso.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros y los lectores de Radio Euskadi, desde hace más de treinta años. Pincha y disfruta.

El tocho. La feria de las vanidades, de William M. Thackeray

“No creo que en la Feria de las Vanidades haya un hombre tan poco observador que no piense a veces en la marcha de los negocios de sus amigos, o tan extraordinariamente caritativo que no se haya preguntado cómo se las arregla su vecino Jones o su vecino Smith para llegar a fin de año sin quebrantos económicos. Con el mayor respeto a la familia a cuya mesa me siento dos o tres veces por temporada, no puedo por menos de confesar, por ejemplo, que la presencia de los Jenkins en Hyde Park, con su magnífico carruaje y sus lacayos vestidos de granaderos, causará mi admiración hasta el día de mi muerte…. ¿cómo se las arregla Jenkins para que cuadren sus cuentas? Yo me pregunto lo mismo que sus amigos: ¿cómo no ha sido declarado en bancarrota y cómo pudo regresar de Boulogne el año pasado?

Y cuando digo yo quiero decir el mundo en general, pues todo el mundo podría señalar a alguna familia conocida cuyos ingresos constituyen un misterio. Más de un vaso de vino nos hemos bebido preguntándonos sin duda cómo podría pagarlo quien nos invitó a beberlo.”

He aquí un párrafo de La feria de las vanidades de William Makepeace Thackeray. Este escritor inglés, nacido en Calcuta en 1811, hijo de funcionarios anglo-indios, dilapidó la herencia de sus padres en el juego y en inversiones imprudentes. Eso le obligó a dedicarse, con cierto pesar, a la escritura, y de su amplia producción han pervivido novelas como Barry Lindon, adaptada al cine de forma espléndida por Stanley Kubrick, o El libro de los snobs, donde satirizó la hipocresía de la sociedad británica y francesa. Pero, sin duda, su obra cumbre, es esta que hoy comentamos, La feria de las vanidades, publicada en forma de libro en 1848.

Thackeray desarrolla en esta monumental novela dos intrigas distintas asociadas entre sí por la relación entre los personajes principales. Una de ellas es la historia de Becky Sharp, una joven pobre, de aguda inteligencia y moral poco escrupulosa; y la otra, la de su compañera de colegio, la tímida e ingenua Amelia Sedley. Mientras ésta última, gracias a la fortuna de su padre, consigue casarse con el apuesto oficial George Osborne, la huérfana Becky debe emplearse como institutriz en casa del baronet Crawley y echar mano de su encanto y astucia, para conseguir seducir y quedarse embarazada de uno de los hijos de su patrón.

A partir de ese momento, Becky, que ama por encima de todo el dinero y el lujo que este proporciona, lleva junto a su marido una vida suntuosa, cargada de deudas, siempre al borde de la quiebra, conseguida evitar “in extremis” gracias a sus “sospechosas” relaciones con el marqués de Steyne, conocido libertino. Estas le acarrearán el divorcio, el repudio social y una vida cada vez más errante y aventurera.

Hasta aquí la apretada síntesis de esta “novela sin héroe”, como la subtítulo Thackeray, quizá porque su personaje principal, la ingeniosa arribista Becky Sharp, no reúne las cualidades morales del héroe victoriano, y se acerca peligrosamente a la realidad, siendo capaz hasta de engañar a su marido con tal de seguir en la cima de esa Feria de las Vanidades. Thackeray no solo hace una crítica irónica del puritanismo victoriano, sino también del estúpido e injusto snobismo imperante en la época, poniendo en evidencia la farsa que constituía la vida de la clase alta, cuyos derroches y lujos se financiaban siempre con el trabajo y el dinero ajenos.

Encontrarán la traducción al castellano más completa y cuidada de este gran clásico en Editorial Cátedra.

Javier Aspiazu

El poema. Julio Llamazares, español

Aquí,

la muerte es amarilla como el sabor del pan.

Yo la he visto rondar los braseros

donde hierbas antiguas ahuyentan el miedo.

Y he escuchado su grito de nieve

entre los tallos tiernos de las enredaderas.

Nunca bastaron las lenguas de aceite

para alejar el frío de las habitaciones.

Jamás fue suficiente la vigilia del fuego,

ni la zozobra de las bestias

en las cuadras hinchadas por el heno.

La muerte llegó siempre con helada añoranza

y, al amanecer,

en el asombro de los perros podía recordársela.

Esta es una parte de un poema de Julio Llamazares titulado Memoria de la nieve. Es un maravilloso libro publicado por la editorial Nórdica, con ilustraciones de Adolfo Serra. Julio Llamazares es un escritor español nacido en León en 1955. Ha escrito todo tipo de géneros: novelas, poemas, trabajos periodísticos, ensayos. Estudió derecho, pero no ejerció como abogado durante mucho tiempo, puesto que pronto se introdujo en el mundo del periodismo. Sobre todo es conocido por sus novelas, pero como decimos sus poemas son excelentes.

Goizalde Landabaso