José Pablo Arriaga. Escultor y viajero. Esculpe raíces en diferentes puntos del planeta para hermanar a los pueblos

En la cabeza del diseñador de muebles y escultor de Markina José Pablo Arriaga siempre bullen proyectos originales. En su vertiente de viajero le conocí cuando en el verano de 2000 en piragua navego Londres – París – Lekeitio. Empleo 43 días, fue en solitario y no contó con ayuda exterior. Posteriormente (2004-2005) recorrió el continente africano de norte a sur sin apenas dinero. Ahora ha creado el proyecto Sustraiak. Su intención es esculpir raíces por diferentes puntos del planeta para hermanar localidades de diferentes culturas.

  

José Pablo Arriaga quiere unir su espíritu viajero con su vocación de escultor. Pretende realizar hermanamientos entre diferentes pueblos. Su intención es levantar esculturas que se introduzcan en la tierra como unas raíces que se sumergen en la tierra y atraviesan los océanos para entrelazar comunidades.

En la mochila de viaje lleva el material de trabajo: motosierra, amaladora (rotaflex para cortar hierros) y soplete. De momento el proyecto Sustraiak ha dejado su huella en Machilli en los Alpes franceses, Transilvania y Ciudad de México. Durante esta semana esta en Lion y en verano se marcha a la India.

En la Casa de la Palabra (22/4/2008) recordamos las conexiones que hicimos con él en su periplo africano. Por ejemplo, cuando naufrago en el velero “Markina” (20/9/2004) frente a las costas de Dakar y fue socorrido por pescadores locales. En agradecimiento, con los restos del barco, hizo una escultura en reconocimiento a su ayuda.

Por cierto, además del proyecto Sustriak José Pablo Arriaga prepara para junio una exposición en la isla de Lekeitio con 15 esculturas que representan a cada uno de los 15 países que visito a su paso por África. Solo podrán llegar a verlos los que tengan espíritu aventurero ya que a la isla se accede solo en embarcación o a nado.

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