Peru Magdalena y Egoitz Etxebarria a caballo por los valles Calchaquíes.

 

Peru Magdalena, poeta, y Egoitz Etxebarria, músico, cabalgaron por los valles Calchaquíes en busca del espíritu de Atahualpa Yupanqui y movidos por las lecturas de José Luis Borges y Herman Hesse. Una historia de amistad, poesía, caballos y aventura. Por pura carambola, durante 12 meses, dos amigos de Durango cabalgan por los valles Calchaquíes, se adentran en Bolivia, desembarca en una isla diminuta en Colombia y terminan grabando un disco con músicos cubanos en La Habana. 

Peru Magdalena Arriaga es bertsolari, tiene publicado tres libros de poemas en euskera. Egoitz Etxebarria es cantante y participa en varios proyectos, desde un grupo punk hasta su faceta de cantautor bajo el nombre artístico de Kuntur (“Cóndor” en Quechua). Ambos son amigos desde los tres años, incluso sus padres ya viajaban juntos antes de que ellos nacieron.

Antes de la entrevista, Peru y Egoitz me advirtieron que son dos personas que se compenetran de una manera excepcional. Dos soñadores que se dejan llevar por el momento y la poesía. Si uno tiene una idea loca, al contrario de pararle los pies, el otro aumenta las perspectivas. De esta manera se han embarcado en varios proyectos viajeros.

En Levando Anclas, en dos capítulos, este domingo 6 de junio y el siguiente, nos relatan sus andanzas por Sudamérica y Cuba durante doce meses.

Por una carambola del destino Peru redacta el prologo del libro de poemas “Lancerante destino” de una poetisa argentina llamada Barbara Vera con la que se escribía por correo electrónico. La editorial le invita a que vaya a Buenos Aires a presentar el libro.

Peru acude sin pensárselo dos veces. Una vez en la capital de Argentina, Barbara se enfada con los organizadores del evento y Peru ante tal contratiempo decide quedarse en el país por un tiempo indefinido. Barbara y él se dirigen a la provincia de Salta en donde trabajan en un hostal en Cafayate en los valles Calchaquíes.

Egoitz acude a visitar a su amigo de infancia. Antes de tomar el avión, durante el  vuelo y una vez aterrizado en Argentina lee con devoción el libro El Aleph de José Luis Borges. Se encuentra inspirado por la lectura y esta decidido a comparase unos caballos y cabalgar como lo hacen los gauchos.

En las 18 horas que tarda el autobús de Buenos Aires a Cafayate Egoitz le da vueltas y vueltas a lo que le gustaría hacer en Argentina. Llega a la conclusión de lo que realmente quiere se resume en cuatro palabras. Se las suelta a Peru nada más llegar a su destino: “necesito unos caballos ya”.  Peru se entusiasma con la idea.

Aprenden de los gauchos vaquianos su forma de vida. Participan en una fiesta de tres días y tres noches en el altiplano en donde marcan el ganado. Practicaron enlazar las reses. 

Compran tres caballos, uno negro muy salvaje llamado “Gaba”, uno blanco “Killa” y otro que era enorme “Aurita” , Peru dice que por su tamaño se parecía al caballo de Troya.

La idea era cabalga pero no sabían hacia donde. Tiraron por la ruta 40, la carretera de cinco mil kilómetros que cruza Argentina de norte a sur. Egotiz montaba con la guitarra, Peru con sus cuadernos de apuntes. 

Después de dos semanas por el asfalto Egotiz, a la altura de San Rafael en la ruta 40,  le señala un camino hacia las montañas a Peru. Sin saber hacia donde se dirigen comienzan un camino hacia la nada. 

 Durante dos días no encuentran ninguna señal de vida humana ni construcción. Se quedan sin agua y los caballos comienzan a comer madera. En ese estado de desolación se preguntan ¿qué sucedería si se muere los caballos?. Piensan que se los comerían. Y ¿sí ellos se mueren?, contestan: “Obeto” (Mejor) de esta manera se acaban los problemas y que mejor que quedarse sin nada en la nada. De esta manera crean la teoría del “obeto”. Siempre es mejor por mal que te lo pases pues lo aventura continua.

FIN DE LA PRIMERA PARTE.

Peru Magdalena tiene publicados tres libros de poemas: “Lile” (Elkar 2006), “Ilania” (Gero 2008) sobre una republica de islas fantásticas y “Hutsik” (Elkar 2008) escrito tras el viaje a Sudamérica.

Un pensamiento en “Peru Magdalena y Egoitz Etxebarria a caballo por los valles Calchaquíes.

  1. yo

    yo los conocí.
    peru es más alto que egoitz.
    vascos lindos.
    laburamos, bebimos, y escribimos juntos.
    hoy estamos cada cual en algún lugar.
    sé que peru tuvo una hija, pero de egoitz no supe más.
    tengo fotos de ese viaje. quizás te interese.
    abrazo.

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