Alberto Ruiz de Samaniego. Cabañas para pensar de filósofos, escritores y artistas.

En el norte de Europa hay una larga tradición de construcción de cabañas  para aislarse del mudo y vivir rodeados de naturaleza. Esta afición se trasladó a Norte América y se hizo célebre a través de la obra “Walden” del escritor Henry David Thoreau. Alberto Ruiz de Samaniego es profesor de Estética de la Universidad de Vigo. Junto con  el fotógrafo Eduardo Outeiro y el diseñador Alfredo Olmedo, se propusieron buscar las cabañas que sirvieron de lugar de concentración e inspiración a una serie de filósofos, escritores y artistas. Seleccionaron 13 cabañas de 11 autores referenciales de la Modernidad. El resultado es una exposición y un libro con el título de “Cabañas para pensar”.

 

“Cabañas para pensar” es un conjunto de fotografías realizadas en los lugares en donde están emplazadas estas construcciones. Incluye además sus planos arquitectónicos, maquetas y documentación del entorno así como un estudio de los herbarios de cada uno de los lugares en los que están situadas las cabañas. La exposición plantea la relación existente entre la intimidad, el aislamiento escogido conscientemente y el proceso creativo por parte de los filósofos Ludwig Wittgenstein y Martin Heidegger, los compositores Edvard Grieg y Gustav Mahler, el dramaturgo August Strindbgerg, los escritores Knut Hmasun, George Bernard Shaw y Virgina Wolf, el poeta Dylan Thomas, el cineasta Derek Jarman y , por último, el explorador y escritor Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia.

Alberto Ruiz de Samaniego, Alfredo Olmedo y Eduardo Outeiro estaban en tertulia comentando sobre el filósofo Heiddeger y su reclusión en una cabaña. Se dieron cuenta de que había otros muchos pensadores y artistas que habían construido habitáculos alejados de toda civilización. Ahí surgió la idea de ponerse a investigar. Viajaron por diferentes puntos del mapa en busca de estas cabañas solitarias, en algunos casos construidas por los propios autores.

La arquitectura y su emplazamiento varían. Por ejemplo, las cabañas de Ludwing Wittgenstein o August Stridberg dan muestra de extrema austeridad y economía de medios. El filósofo austriaco Wittgenstein construyó la cabaña en un fiordo noruego en una zona de difícil acceso en un lugar escarpado para que no se acercara ningún vecino.

La cabaña del filósofo Martin Heidegger  está situada al principio de una abrupta pendiente en medio de la Selva Negra. Este refugio de esquiadores de unos escasos 6 o 7 metros de planta, rodeado de abetos, le sirve al autor como medio de inmersión y concentración.

Virginia Wolf utilizaba todos los veranos una cabaña para desarrollar su trabajo. Gustav Mahler tenía cabañas en Suiza, Austria y en los Dolomitas.

En la exposición “Cabañas para pensar” se reconstruye a escala real la cabaña Walden de Henry David Thoreau. En palabras del propio escritor americano: “deseo vivir del modo más profundo, extrayendo de la vida todo el jugo posible”.

“Cabañas para pensar” se muestra en el Centro José Guerrero de Granada hasta el 12 de febrero. Luego se instala en Lisboa y Coimbra.

Alberto Ruiz de Samaniego intervino en el programa de Radio Euskadi “La Casa de la Palabra” el lunes 23 de enero de 2012.

Puedes escuchar el programa: 

https://www.eitb.eus/es/audios/detalle/818603/expedicion-trasantartika/

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