Archivo por días: 27 abril, 2010

Tuvo que explotar un volcán en Islandia para que el Barcelona de Guardiola perdiera por más de dos goles

La Asociación de Vulcanólogos Culés del Bajo Llobregat ya ha mandado una expedición a Islandia para investigar si el Real Madrid tienen algo que ver con el asunto.
Porque, efectivamente, tuvo que entrar en erupción un volcán, el Eiffjuldurgonsioloonsen o algo así, para que el BarÇa de Guardiola perdiera, por primera vez, por más de un gol. Si, señoras y señores, las consecuencias de la nube de ceniza son inescrutables y ya está en marcha toda una teoría de la conspiración. ¿Se empleó maquinaría pesada de alguna de las empresas constructoras de Florentino Pérez para estimular la erupción islandesa? ¿Es cierto que Esperanza Aguirre movió turbios hilos para contactar con expertos nórdicos en fumarolas y cráteres que facilitaron la información precisa para la acción? ¿Llamó Aznar a su amigo George Bush para solicitarle técnicos en perforación de sus campos petrolíferos para un trabajito sin importancia en Islandia? ¿A qué se refería Aznar cuando dijo aquello de “estamos trabahando en ellou”?.
Internet es un hervidero. Iker Jiménez sigue las pistas, pero, una vez más, El Banderín se adelanta y puede confirmar que la Asociación de Vulcanólogos Culés del Bajo Llobregat avanza en la confirmación de los primeros datos.
Pensará ustedes que la conspiración está orientada a demostrar que el viaje en autobús del Barcelona fue lo que perjudicó el rendimiento de los de Guardiola en Milán. Nada de eso. Es más, cuando el gerente blaugrana supo que el desplazamiento sería en bus en lugar de en avión, dio saltos de alegría al grito de “la pela es la pela”.

Jose Mourinho, puede que despidiéndose del árbitro que pitó el Inter-BarÇa de la semana pasada

Jose Mourinho, puede que despidiéndose del árbitro que pitó el Inter-BarÇa de la semana pasada

Lo que se investiga es otra cosa. El cambio en la designación del colegiado. En principio iba a pitar un ruso. La nube de ceniza lo impidió. Al hombre no le hubiera importado, está acostumbrado a volar en unos tupolev que lo raro es que despeguen, pero la UEFA no tiene el horno para bollos. Y entonces llamaron a un portugués que se podía desplazar, como indica la canción, con el chacachaca del tren. Se rumorea ya que se trata de un primo lejano de Jose Mourinho, técnico del Inter. Este hombre, árbitro y luso, de dedicó a ilusionar al equipo de casa. El trencilla se equivocaba cuando pitaba y cuando dejaba de pitar. Llegó a mostrar una amarilla a Piqué después de una acción en la que no había señalado ni falta. Un fenómeno.
Con esas, y con Ibrahimovic tapado por la ceniza y Messi sin entrar en erupción, al Inter le bastó con oficiar de Concejal de Urbanismo: cedió terreno al Barcelona y aprovechó sus oportunidades. Encima, a Guardiola, el hombre perfecto, le dio un ataque de enetrenador: terminó con Maxwell jugando de extremo, Piqué de delantero centro, Valdés de líbero, Keita de de segunda punta y el resto no responderán de su posición en el último cuarto de hora aunque les amenacen con hacerles socios del Espanyol.
No solucionó el panorama de los azulgranas ni la iniciativa de Mourinho, que introdujo en el campo a un Mario Balotelli tan cabreado con sus propios hinchas que no metió un gol en propio puerta por que no tuvo ocasión, que si no, lo hace y lo celebra dando una vuelta al estadio saludando a la afición.
En fin, y todo por la nube de ceniza. A ver si para el partido de vuelta de mañana ya está todo más claro. Y los de la Asociación de Vulcanólogos Culés del Bajo Llobregat nos presentan las pruebas de la conspiración.

Arjen Robben, el diamante que confundieron con cristal

Alguien en las oficinas del Bernabeu debe estar masticando ceniza.

Tres años buscando un abrelatas y a estas alturas está más que claro que el abrelatas era holandés y lo vendieron al inicio de esta temporada. El florentino Real Madrid hace esas cosas.

Arjen Robben descoyuntó él sólo a los 10 atletas del Olimpique de Lyon, esos que juegan delante del gran portero llamado Llorís y que fueron un muro para los blancos en la Champions. Robben, el futbolista duro como el cristal, fue un martirio en el partido de ida de la Champions para el Olimpique hasta cuando su equipo, el Bayern de Munich, se quedó con un jugador menos en el primer tiempo por la expulsión de Ribery.

Decían la pasada temporada en Madrid que sólo había una cosa en el club más frágil que el cerebro de Guti: las piernas de Robben. Y eso es mucho decir. En esa premisa, y en la necesidad de recaudar, justificaron el traspaso del tulipán. Así, casi en helicóptero y untado en una rebanada llegó el delantero a Munich.

El siempre positifo Louis Van Gaal ha montado una estructura de nueve percherones, con sus raíles, sus orejeras y sus bridas, en torno a Robben. Los percherones tienen la misión de guardar las espaldas del holandés, de transportar el balón hasta sus pies y de desbrozarle el camino por delante. Por ejemplo, una y otra vez, los dos laterales del Bayern suben la banda, sin esférico y con pocas esperanzas de olerlo, su misión consiste casi exclusivamente en llevarse un defensor hasta el banderín de córner para que Robben tenga un cono menos en su ruta al área.

El diamante cuando era de cristal. Está claro que algo le pinchaba

El diamante cuando era de cristal. Está claro que algo le pinchaba

El resto lo hace este tipo que decían que era de cristal y que resulta un diamante. Es capaz de cortar cualquier defensa. Dibuja tajos diagonales, verticales y hasta horizontales. Por esos tajos se desmoronan los rivales. Nadie es capaz de adivinar si diblará hacia la portería, si disparará de lejos o si pondrá un esférico meloso entre la línea de gol y el corpachón de alguno de los percherones sin herraduras que le acompañan.

Es el sacacorchos perfecto. Una broca con punta de diamante que confundieron con vidrio en Madrid. A esto se añaden dos efectos sicológicos. El primero el de la confianza plena de sus compañeros: todo el Bayern sabe que puede apoyarse en ese diamante mientras esté en el césped. El segundo el del pánico de los rivales: se vuelven de cristal cuando la punta de la bota de Robben contacta con el cuero.

Por lo que vi ante el Olimpique, y corriendo el riesgo de equivocarme, creo que los de Munich son firmes candidatos a llevarse la Champions. Se comportan como la clásica maquinaria pesada de acero de Krupp con el añadido del destello del holandés. Son un acorazado que lleva delante un berbiquí con punta de diamante. Y no tienen miedo, porque el mejor abrelatas juega en su equipo.

Ahora sigue habiendo en el Real Madrid una cosa más frágil que el cerebro de Guti: y es el prestigio de la Dirección Deportiva del Club.

La expedición más dura…

27 abril

Esta expedición se me está haciendo más dura que ninguna hasta ahora y creo que es por los muchos días de inactividad. Estamos demasiados días parados, que si esperando que Alfredo se recupere, que si por la avalancha que barrió la línea de cuerdas, que si la meteo… Por cada día que andamos por la montaña nos salen casi cuatro parados.Alfredo subiendo al C.2

Empeora la situación que éste, a 6.400 metros, es el Campo Base más alto del mundo. El frío y la altura te van consumiendo. Iñaki Ochoa de Olza, en su magnífico libro “bajo los cielos de Asia”, describía éste Campo Base Avanzado como el campamento de los zombis. Cada día que pasas en él estás más débil y más atontado. Cualquier pequeña tarea te parece un tremendo esfuerzo.

Mañana si la meteo lo permite saldremos a dormir al C.1 y de ahí pasado mañana a montar el C.2 y dormir ahí. Si conseguimos esto habremos abierto la puerta de la montaña.

PALILLOS EN UNA CASETA DE TIRO

Ayer una avalancha barrió la cuerda fija entre el C.B.A. y el C.1. Hubo un muerto y un herido. Igualmente podían haber sido 10 los muertos si llega a haber ocurrido un poco antes o después. Podíamos haber sido cualquiera, pues todos hemos pasado por ahí varias veces e incluso habíamos comentado lo peligroso de pasar bajo ese serac.

Sin embargo nadie parece especialmente afectado, no parece que el accidente merezca una reflexión mayor. Es impresionante cómo la muerte está asumida. Parecemos palillos en una caseta de tiro. Nadie se asombra de ver caer al vecino. Me cuesta creer que todos tengamos la muerte tan asumida, y dudo de cuanto habrá de inconsciencia.

En mi caso es cierto que la miro de frente y creo que eso me ayuda a vivir más conscientemente. Siento que es algo que todos deberíamos hacer, pues aunque no vengamos a éstas montañas nadie va a vivir eternamente.