Archivo por días: 4 mayo, 2010

“Estoy aquí para subir al Everest”

Ahora la estrategia consiste en adivinar cual será el día en que una excepcional combinación de temperatura, viento y estabilidad hagan excepcionalmente habitable al ser humano la cima del Everest.

Para ello contamos con la impagable colaboración de Ralf y Gerlinde con quienes seguimos en contacto y que cuentan con la mejor información meteorológica del mundo a este respecto. Castillo-monasterio

Estos días está haciendo -44 grados en la cima, y cuando temple u poco es porque entra una borrasca. Dicen que hasta el 10 de mayo no hay nada que hacer.

Así las cosas vamos a bajar todavía más, hasta el pueblo de Xegar, donde vamos a estar tres días “recuperándonos”, es decir, durmiendo en cama y comiendo en restaurante (Chino).

Tanto relax supongo que es inevitable, pero me resulta extraño. Últimamente me repito: “estoy aquí para subir el Everest”, porque esto se está pareciendo a colonias de adultos.

Hoy hemos estado gestionando con las autoridades chinas nuestro desplazamiento a Xegar. Ha sido de no creer. En una habitación que prácticamente estaba al 100% ocupada por cuatro camas medio deshechas, nos hemos sentado las autoridades y nosotros en las camas. Han dado la vuelta a una caja de cartón encima de una cama y han empezado a buscar nuestras visas. Era de risa. Sólo hubiera faltado una corriente de aire. Tras media hora el papeleo solucionado, eso sí, nos han cobrado lo que les ha dado la gana, como siempre.

"Estoy aquí para subir al Everest"

Ahora la estrategia consiste en adivinar cual será el día en que una excepcional combinación de temperatura, viento y estabilidad hagan excepcionalmente habitable al ser humano la cima del Everest.

Para ello contamos con la impagable colaboración de Ralf y Gerlinde con quienes seguimos en contacto y que cuentan con la mejor información meteorológica del mundo a este respecto. Castillo-monasterio

Estos días está haciendo -44 grados en la cima, y cuando temple u poco es porque entra una borrasca. Dicen que hasta el 10 de mayo no hay nada que hacer.

Así las cosas vamos a bajar todavía más, hasta el pueblo de Xegar, donde vamos a estar tres días “recuperándonos”, es decir, durmiendo en cama y comiendo en restaurante (Chino).

Tanto relax supongo que es inevitable, pero me resulta extraño. Últimamente me repito: “estoy aquí para subir el Everest”, porque esto se está pareciendo a colonias de adultos.

Hoy hemos estado gestionando con las autoridades chinas nuestro desplazamiento a Xegar. Ha sido de no creer. En una habitación que prácticamente estaba al 100% ocupada por cuatro camas medio deshechas, nos hemos sentado las autoridades y nosotros en las camas. Han dado la vuelta a una caja de cartón encima de una cama y han empezado a buscar nuestras visas. Era de risa. Sólo hubiera faltado una corriente de aire. Tras media hora el papeleo solucionado, eso sí, nos han cobrado lo que les ha dado la gana, como siempre.