Archivo por días: 10 febrero, 2013

Andoni Gago, Otxarkoaga en los pu√Īos

Andoni Gago, con su barrio al fondo (Foto de David de Haro para DEIA)

Andoni Gago, con su barrio al fondo (Foto de David de Haro para DEIA)

Andoni¬†Gago no es un tipo de aspecto fiero. Ronda los 61 kilos de peso y no pasa del metro sesenta y cinco de altura. Su cuerpo no muestra una tremenda masa muscular, ni est√° cubierto de tatuajes. Lleva un corte de pelo normal y viste como un chico de barrio. Si se parece a alg√ļn personaje famoso es a Andr√©s Iniesta. Menudo, p√°lido, liviano‚Ķ

Pero a Andoni¬†Gago¬†le conocen como ‚ÄúEl Macho‚ÄĚ. Es uno de los escasos boxeadores profesionales vascos en activo y casi el √ļnico vizca√≠no. En realidad hay alguno m√°s, pero boxea muy poco. Andoni, en cambio, debut√≥ hace un a√Īo y ya acumula 6 combates que ha saldado con cuatro victorias y dos nulos muy discutidos. No conoce la derrota como profesional. Hace unos d√≠as se subi√≥ de nuevo al ring. Era uno de los platos fuertes de la velada que tuvo lugar en el Front√≥n Bizkaia de Bilbao. Cruz√≥ guantes con Iv√°n Ruiz Garrido ‚ÄúEl Trueno‚ÄĚ, un p√ļgil de Barcelona que preced√≠a a Andoni en el ranking nacional. Venci√≥ el boxeador bilba√≠no, que se encuentra ya a las puertas ¬†de los puestos de honor del escalaf√≥n. Y eso abre el futuro a nuevos retos.

Trabajo duro

Gago entrena antes y después de trabajar en un almacén de distribución de licores. Las 16 cuerdas no dan para ganarse el pan. Pero cuando entrena, sobre todo cuando se encamina al ring la noche del combate, algo cambia dentro de Andoni. El trecho hasta el cuadrilátero lo salva Gago a pasitos cortos y rápidos, cadenciosos. Y ya no para hasta que vuelve a entrar al vestuario. Solo avanza, finta y lanza manos, avanza, finta, lanza manos, avanza… Sus rivales saben que eso es lo que les espera. Y, de momento, ninguno ha sabido pararle.

 Andoni Gago, sobre el ring el pasado 1 de febrero (Foto de I√Īaki Mendizabal)

Andoni Gago, sobre el ring del Front√≥n Bizkaia el pasado 1 de febrero (Foto de I√Īaki Mendizabal)

El motor de Andoni Gago está más allá del entrenamiento, los abdominales, las pesas, la nutrición, la mentalización y todo eso. A Gago le importa poco sufrir sobre la lona. A él no le asusta el sufrimiento. Lo conoce bien.

Naci√≥ hace 27 a√Īos en Otxarkoaga. Entonces ese barrio de Bilbao ya hab√≠a dejado de ser la favela del Botxo para empezar a tener condiciones urban√≠sticas y de equipamientos m√°s o menos decentes. Pero segu√≠a siendo una de las zonas m√°s duras de la pen√≠nsula. Cada primavera los descampados florec√≠an de jeringuillas y de esqueletos quemados de coches que hab√≠an sido robados en cualquier sitio. Un cuajado vecino del Bronx neoyorquino, o un nativo de las afueras de Carabanchel, hubiera tenido que estar muy curtido para no pasar sus apurillos en las calles de Otxarkoaga. ¬†Y ah√≠ le salieron los dientes a Andoni Gago. Algo en su mirada cuenta que tambi√©n se le pelaron los nudillos en las plazoletas del barrio mucho antes de saber que iba a ser boxeador profesional.

Gago se lanza al ataque ante Kiko Amarillo en Barcelona

Gago se lanza al ataque ante Kiko Amarillo en Barcelona

Andoni¬†Gago¬†es ahora un orgulloso padre de familia, trabajador y deportista profesional. Un tipo tranquilo, liviano y discreto que recuerda a Andresito Iniesta. Pero cuando se dirige al ring la cosa cambia. En ese trayecto a Andoni¬†Gago¬†se le llenan los guantes. Se le llenan de Otxarkoaga. Y con Otxarkoaga en los pu√Īos pegas como si tuvieras un yunque en cada mano. Otxarkoaga no se entrena, ni se¬† puede mentalizar, ni asimilarlo al hacer pesas. Lo has vivido o no.

Por eso Andoni¬†Gago¬†dice de si mismo que, entre las cuerdas, es un guerrero. Alguien capaz de repetir como un mantra que no hay dolor y que la √ļnica alternativa es seguir adelante, con pasitos cortos, sacando esas manos cargadas de Otxarkoaga, sin parar, hasta que el √°rbitro te levante el pu√Īo.