Día de espera en el C.1 a 7.000 metros. Tres osos todo el día sin salir de la tienda. A estas alturas hay que tirar de toda la motivación.
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Sensación de masificación
Subir al Campo 1 (7.000 metros). La primera mitad muy agradable. Mejoramos nuestro tiempo. Por primera vez el Everest me da la sensación de masificación. Todo el mundo apostamos por la misma fecha para intentar la cima. Durante toda la segunda mitad se levanta una ventisca bien desagradable.
Al llegar al C.1 nuestra tienda está, que no es poco, pero como lleva semanas montada se ha hecho un enorme agujero debajo. Ahí no se puede dormir. Tenemos que meter montones y montones de nieve en el agujero y compactarla. Son dos horas en la ventisca y gracias a la ayuda de dos sherpas. Menos tiempo con que contamos para fundir nieve y descansar. Mientras estamos en esta labor el viento se lleva una tienda que está a 15 metros de nosotros. Es impresionante. Sale lanzada vertical hacia arriba, como si fuera un corcho de champán. Cuando está a más de 60 metros en el cielo se queda suspendida y empieza a llover todo lo que tenía en el interior. Es especialmente bonito cuando sale el mono de plumas y baja planeando mitad cometa, mitad espantapájaros. Otro que ya puede irse a casa.
Cuando ya estamos en los sacos, puestos de cualquier manera encima de las mochilas sobre el suelo lleno de agujeros llega Gerlinde con las últimas noticias de la meteo. Ha vuelto a cambiar y el día bueno ahora es el 24 de mayo, se retrasa un día volviendo a poner nuestra resistencia a prueba. No querías una noche en tienda súper incomoda?, pues toma día y medio.
La víspera
Todo el mundo está ansioso. Deseando y temiendo que llegue el momento de la verdad. Adelantarse a lo que van a ser los próximos cuatro días. Días de frío, de no comer, no beber, no dormir, darlo todo. Sufriendo por adelantado el no llegar a la cima a pesar de todo, temiendo las congelaciones, deseando lograrlo.
Hoy he visto llorar a dos de los cinco valientes con los que comparto el permiso. Yo esa labor ya la llevaba adelantada.
Presión
17 de mayo
Hoy se han conseguido las primeras cumbres de ésta temporada por ésta cara. Se nos ha quedado un poco cara de tontos. A ver si nos vamos a tener que cagar en el meteorólogo de Innsbruck. ¿Por qué no estábamos nosotros intentándolo?. Vamos a pensar que aunque ésta ventana era posible, la nuestra va a ser mejor y vamos a subir en bañador.
La verdad es que el que se haya conseguido subir ya nos ha metido un poco de presión.
Cuando vuelva a escribir será para contar cómo ha ido la ascensión.. pensar en nosotros y que la fuerza nos acompañe.
He recuperado las ganas
16 de mayo
Por fin ésta noche no ha hecho viento. He dormido como un niño. Aprovechando el buen tiempo hemos hecho una caminata de tres horas hasta la mitad del C.1. Me ha sentado de maravilla. He recuperado las ganas y la ilusión, que últimamente me estaban entrando ganas de irme a casa.
13 grados bajo cero
15 de mayo
La noche ha sido muy dura, con -13 grados dentro de la tienda y el viento de nuevo golpeando con saña toda la noche.
Viento roba paz, viento roba calor, viento roba sueño, viento roba esperanza.
Hemos decidido no subir a los campos de altura. Hubiera sido mejor para la aclimatación subir, pero iba a ser muy duro con el viento y arriesgábamos a congelarnos antes de tiempo.
Así que nos quedamos aguantando días en el CBA. El 20 salimos definitivamente para arriba para intentar cima el 23. Nos lo jugaremos todo a una carta, y si la aclimatación resulta insuficiente, con ésta meteo no se ha podido hacer mejor.
Los sherpas en cambio siguen todo el día arriba ya abajo, haga el tiempo que haga. Hacen horarios que nos parecen imposibles. Algunos de ellos han subido 6 y hasta 9 veces el Everest. Para ellos parece fácil. Esto parece un desafío que nos hemos inventado los moñas occidentales, cuando para ellos los machacas de verdad parece no tener ni mérito.
La cosa mejora
14 de mayo
La cosa va mejorando. Nos han subido la tienda comedor que teníamos en el Campo base Chino y una batería, que aunque más pequeña que la que teníamos, nos arreglamos. Todo ello ha sido convenientemente celebrado con una botella de vino.
El jodido viento no cesa. Nos han dado noticias de que aunque han volado al menos tres tiendas del Campo 1, la nuestra sigue en pie.
Se puede decir que hemos recuperado la normalidad, aunque lo normal en el Campo Base Avanzado sea duro.
Mañana vamos a subir a dormir al C.1 y pasado a tocar el Campo 2. Esto con varios objetivos: comprobar el estado de los Campos después del temporal de viento, mejorar la aclimatación que a saber como estará ya a estas alturas, dar un puntito a las piernas que se están quedando fofas y consumidas; y sobre todo, hacer algo para ocupar la espera hasta el día de cima, que nos estamos quedando con el encefalograma plano.
Seguimos hablando del día de cima. Al ir yo sin oxígeno, ni los ritmos ni los horarios pueden ser parecidos. Es como si uno fuera en bici y el otro en moto. Ha quedado claro que voy a estar sólo y que tendré que valerme por mí mismo en todo momento. Nada que reprochar a nadie, es mi elección, pero hoy tengo la lágrima floja. Rolf sigue dándome la chapa con que use oxígeno “very, very dangerous”.
La catástrofe
Subimos del CI al CBA. Por el camino nos cruzamos con el grupo e Silvio Mondinelli. Según sus predicciones va a haber mucho viento hasta el 21, así que se bajan. Mal agüero. Sus previsiones coinciden con las nuestras, pero que lo tengan tan claro como para bajarse desmoraliza.
Me quedo el último y la subida se me hace interminable.
Al llegar al CBA la catástrofe. El viento se ha llevado por los aires y destrozado la tienda comedor. Ha volado como 20 metros y eso que tenía dentro la batería de la placa solar que pesa como 25 kilos. Nos hemos quedado sin tienda y sin batería. No podemos recarar el ordenador, teléfonos… dependemos de que otras expediciones nos permitan hacerlo. Las comunicaciones en el aire ¡con la falta que me hacían precisamente ahora que estoy bajo de moral!.
El viento también se ha llevado la tienda de Pedro y ha roto la de Ned. Afortunadamente Pedro ha podido recuperar lo que tenía dentro (las botas entre otras cosas), si no la expedición se hubiera terminado para él.
¿quedará algo de nuestras tiendas en los Campos 1 y 2?. ¿Se habrá terminado la expedición para todos nosotros y aún no lo sabemos?.
De todas formas si el 24 no es la fecha buena, nos quedarían escasos días de maniobra. Sería triste tener que irse de aquí después de todo lo pasado sin tener oportunidad de intentarlo siquiera. Está claro que va a ser una montaña de “last minute”.
Hasta la fecha nadie ha hecho cima en el Everest este año por ésta cara, y a éste paso a a demorarse todavía bastante. Para hoy y mañana anuncian viento de 150 km/h a 7.000 metros. Estamos a 6.400.
¿Quién puede dormir en una tienda constantemente sacudida esperando la acometida que la haga salir volando?.
Jarro de agua fria
Estamos en el Campo Intermedio (5.900 m.) a mitad de subida del CBA. Las previsiones meteorológicas han descartado el 16 de mayo como fecha de cima (“stay in tent and wait”), demasiado viento. Lo peor es que la nueva fecha es el 24 de mayo ¿y hasta entonces?.¿Nos pasamos 10 días en el CBA, alias el Campo de exterminio?, ¿Nos volvemos a bajar al CBC?. ¡Como si la subida del CBC al CBSA fuese un paseo! 
Desde luego esto es una prueba de resisitencia, pero mental. Sobre todo no precipitarse. Aquí sólo va a haber un intento, y tiene que ser el bueno. Por lo menos parece que ha templado y en la cima ya ´solo hace -33 grados.
La tensión va en aumento
Hoy me he dado cuenta en la cena de que soy un motivo de preocupación para los demás. Hemos hecho una piña con los dos alemanes y planeamos ir a cima juntos.. Ellos tienen 16 botellas de oxígeno ya en el Campo 3, pero uno de sus sherpas se ha lesionado, se ha hecho un esguince en el tobillo y se mañana a Katmandú, así que les sobran botellas. Me dicen que si sigo pensando ir sin oxígeno. 
Creo que tanto ellos como mis dos compañeros preferirían que usara oxígeno. Bastante tenemos cada cual con digerir la que nos viene encima como para querer problemas añadidos el día de cima. Todo el mundo sabe que ir acompañado de alguien sin oxígeno es un muy probable problema.
Yo desde luego lo último que quiero es ser un problema para nadie, pero ¡joder! Lo que necesito son ánimos, no pegas.
Para el día 12 anuncian viento de 150 km/h en la cima. Esta montaña es única también dando ánimos.