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El Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza

Hay dos estadísticas que llevan a la conclusión de que el Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza. La primera es que lanzándolos con el pie transforma poco más que una de cada dos penas máximas. La segunda es que los rojiblancos son el equipo europeo que más goles de cabeza lleva esta temporada. Y Llorente es el delantero de las grandes ligas continentales que más letal resulta de cabeza.

Por todo ello, San Mamés ha recuperado dos murmullos tradicionales, olvidado ya el clásico murmullo de cuando la pelota se acercaba al portero propio. Esos dos murmullos son los de preocupación cuando al Athletic le pitan un penalti…a favor.

Tambi√©n √ļnicos en esto
Ojito, que puede tratarse del √ļnico campo de f√ļtbol del mundo en el que suceda algo similar. Podr√≠a ocurrir tambi√©n que los rojiblancos optaran por hacer lo mismo que los clubs de f√ļtbol americano: contratar a un especialista para lanzar penaltis. O sea, un tipo que salga √ļnicamente para tirar la falta m√°xima. Pitan penalti, calienta el tirapenaltis, se hace el cambio, mete el penalti, y se hace otro cambio. Quiz√° habr√≠a que contratar dos, por si se lesiona el titular. Otra es que Aitor Lazarrabal acuda al palco con la ropa de corto por debajo del traje y con unas botas ocultas en la funda del ordenador port√°til. Pitan penalti, baja al c√©sped, cambio, penalty transformado y cambio de nuevo.

llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Ustedes dir√°n lo que quieran pero cualquiera de estas opciones es mejor que acostumbrarse a tirar fuera un penal de cada dos. Cosa que no solo merma puntos, sino que genera mal ambiente en el vestuario. Con este h√°bito de fallarlos e ir rotando lanzadores, se pierde jerarqu√≠a y puede llegar a ocurrir que, se√Īalada la falta m√°xima, los jugadores rojiblancos se enzarcen en una pelea monumental por ver quien la tira, incluyendose entre los candidatos el utillero y el portero suplente. Esto no puede ser y requiere lo mismo que la cadera del Rey: una soluci√≥n.

El segundo murmullo recupera en San Mam√©s es el de las faltas laterales. Ya no ocurre tanto en los saques de esquina, quiz√° porque los defensas centrales actuales no sean tan rematadores, pero en las faltas laterales si. Incluso dir√≠a que se trata de un murmullo relajado, m√°s que un murmullo expectante. Si, pitada la falta lateral, los aficionados suelen empezar a echar mano de la bota de vino, el tabaco, la carraca o lo que sea con lo que celebren los goles. Se han dado casos de forofos que han gritado goooool al ser se√Īalada la falta y ha empezado a abrazarse a sus compa√Īeros de localidad cuando a√ļn se estaba preparando la barrera del equipo visitante.

Infalible
Porque lo que suele suceder a continuaci√≥n es una especie de sucesi√≥n fatal de hechos. El lanzador rojiblanco coloca la pelota en el punto con ternura mientras al borde del √°rea peque√Īa todo el mundo se agarra, se bloquea y se empuja como si aquello fuera la salida de canap√©s de un lunch en un centro de jubilados. No hay piedad.

El Athletic crece (Asier, en Deia)

El Athletic crece (Asier, en Deia)

Todo el mundo en el campo sabe que la pelota ira fuerte y parab√≥lica hacia esa frontera del √°rea peque√Īa: lo sabe el portero, los defensas, el entrenador, el preparador f√≠sico, la madre del portero, la novia del portero, el agente inmobiliario de ese portero tambi√©n lo sabe. Y lo saben los clientes del bar Ton-Kin de Shangay, que siguen el partido por internet. Lo sabe Kiko Rivera, que acaba de amanecer y sigue el partido por no cambiar el canal con el mando a distancia. Lo saben las gaviotas que est√°n paradas sobre el arco de San Mam√©s. Y todos saben que Fernando Llorente rematar√°. Es una especie de suceso inexorable, como el fogonazo que sigue al trueno.

El balón vuela, Fernando remata, en ocasiones solo y la mayoría de las veces con alguien subido a la espalda. A veces el balón entra, otras se produce un rechace que da origen a un segundo remate o a un córner o a otra jugada. En el peor de los casos, el árbitro pita penalti.

Pero de eso ya hemos hablado.

Carre√Īo y Casta√Īo o “El S√≠ndrome de Gelsenkirchen”

Antes de que pasaran 24 horas ya se hab√≠an publicado los primeros estudios serios sobre lo que se conoce en estos momentos como ‚ÄúEl S√≠ndrome de Gelsenkirchen‚ÄĚ. Los sic√≥logos sociales Karl Ymotcho, Jim Tonic y Jony Walker, de la universidad de Nevada – Las Vergas, colgaron inmediatamente en su perfil de tuenti las primeras hip√≥tesis sobre lo que pudo afectar a los comentaristas de Tele 5 durante la retransmisi√≥n del Schalke ‚Äď Athletic de Europa League.

Seg√ļn se desprende del citado trabajo cient√≠fico, el S√≠ndrome de Gelsenkirchen es una variante del S√≠ndrome de Estocolmo. Ya saben, esa perversi√≥n psicol√≥gica por la que una persona secuestrada termina identific√°ndose con su raptor y lo defiende.

Ra√ļl, delantero del Shalke y anteriormente de un club de la liga espa√Īola, g√ļn Asier

Ra√ļl, delantero del Schalke y anteriormente de un club de la liga espa√Īola, en una vi√Īeta de Asier

Manu Carre√Īo y Juanma Casta√Īo debieron verse afectados por lo que, gracias a ellos, todo el mundo llama ya el S√≠ndrome de Gelsenkirchen. Algo mucho m√°s agradable que ‚ÄúMal de Cacas‚ÄĚ que es como la comunidad cient√≠fica denomin√≥ inicialmente a este conjunto de s√≠ntomas uniendo sendas primeras s√≠labas de los apellidos de ambos pacientes.

Los síntomas

Describamos la patolog√≠a. Tele 5 transmite, en principio, para Espa√Īa. El Athletic de Bilbao se integra desde hace m√°s de un siglo en la primera divisi√≥n de la liga espa√Īola. El Schalke no. El Schalke forma parte de la Bundesliga, la mayor√≠a de sus seguidores y simpatizantes hablan alem√°n y ven teles alemanas. Los dos equipos ofrecen una colosal exhibici√≥n de f√ļtbol en tierras germanas en los cuartos de final de la Europa League.

El Athletic realiza un enorme partido frente al actual tercer clasificado de una de las m√°s potentes ligas europeas y vigente semifinalista de la Champions. Sin embargo, durante alrededor de 20 minutos, quiz√° m√°s, los dos comentaristas trasmiten una a duras penas disimulada propensi√≥n a que el Schalke logre un tercer gol. Escuchando la televisi√≥n, el hat trick de Ra√ļl se vuelve veros√≠mil en cada aproximaci√≥n del Schalke a la porter√≠a de Iraizoz, todo lo que hace el club alem√°n es eficaz y peligroso y no hay duda de que el Athletic se desmorona.

Si en un bar de Renania hubieran estado retransmitiendo el partido con el sonido de estos comentaristas, nadie hubiera negado de que se trataba de dos animadores del Schalke que hablaban otro idioma. A nuestros locutores les abdujo Ra√ļl, en lo que se conocer√° como S√≠ndrome de Gelsenkirchen, o bien fueron v√≠ctimas de un afloramiento irreprimible de madridismo puro.

Por suerte, De Marcos y Muniain les vacunaron y s√≥lo les dur√≥ esos 20 minutos. Aunque el s√≠ndrome de Gelsenkirchen se volvi√≥ a apoderar de Juanma Casta√Īo cuando, al final del partido, se dirigi√≥ a Fernando Llorente y le pregunt√≥ por los dos goles de Ra√ļl. Cuando el propio Llorente hab√≠a logrado otros dos. Y en campo ajeno.

Para el próximo partido, por favor, que se tomen un hiporaulítico que prevenga el síndrome, que no es contagioso, pero si muy molesto.

El Athletic no puede ir de “miranda” a Anduva

La competici√≥n del KO regresa a Miranda el pr√≥ximo martes. A√ļn hoy estar√°n llegando a la desembocadura del Ebro, cerca de Barcelona, los matasuegras, vasos de pl√°stico, serpentinas y dem√°s elementos festivos que cayeron al r√≠o en Miranda cuando la ciudad entera se puso a celebrar la eliminaci√≥n del Espanyol. Entre los papelitos arrugados que la corriente se lleva est√° parte del prestigio de Mauricio Pochetino, un t√©cnico que asombra en liga con la plantilla que tiene.

Un grupo de chicos pelopincho que no fue suficiente para ahogar al Mirand√©s. Los locales se vengaron en el minuto 92 del partido de vuelta de los tres goles finales del encuentro de ida. Lo hicieron jugando a ese f√ļtbol mezcla de directo y combinativo que se ha sacado de la manga Carlos Pousso, un experto apretando tuercas y ajustando tornillos. El Mirand√©s resulta serio en defensa, expeditivo en la medular y variado en ataque. Es un mal cliente se lo mire por donde se lo mire. Y una buena met√°fora de nuestra sociedad actual: son un colectivo de trabajadores que cifran muchas de sus esperanzas en las especulaciones de¬†un bancario, su estrella Pablo Infante.

De la web http://www.desde1927.com/

Pablo Infante, estrella del videojuego FIFA 2012, seg√ļn la web http://www.desde1927.com/

El Athletic, que despen√≥ a un Mallorca que termin√≥ tan desesperado de no poder marcar que opt√≥ por meterse un gol en propia puerta, no lo tendr√° f√°cil ni en Anduva ni en San Mam√©s.En el campo rival los rojiblancos podr√°n estar de cualquier forma menos de miranda. Los locales casi no han perdido partidos en casa, meten la pierna y saben qu√© hacer con la pelota. All√≠ el grande son ellos. Y el del martes es el partido que¬†se escribir√°¬†con may√ļsculas en la historia del Mirand√©s. Para alguien de Miranda la gloria debe ser algo muy parecido a disfrutar de la victoria en ese choque y luego pas√°rselo por el morro a las legiones de bilba√≠nos que se acercan en verano e invierno a Miranda. Lo que llevan de Copa ya se lo pueden pasar a los de Burgos capital y hasta a los de Valladolid. Y se encuentran a 90 minutos de lograrlo tambi√©n con los de Bilbao, ocurra lo que ocurra en San Mam√©s una semana despu√©s.

Explosión demográfrica

Un buen resultado local¬†acarrear√≠a efectos inesperados. La consabida explosi√≥n demogr√°fica dentro de 9 meses, qued√°ndose embarazas incluso esposas de se√Īores con problemas de erecci√≥n, impotencia y esterilidad, superioras de conventos, vacas de las lecher√≠as y alguna oveja churra. Dentro de var√≠as d√©cadas se comprobar√≠a tambi√©n el incremento de la esperanza media de vida de los mirandeses. Alrededor de media docena de a√Īos de prolongaci√≥n en personas que ahora¬†cuentan entre 15 y 65 a√Īos. Estos son los efectos ben√©ficos y salut√≠feros de un buen¬†¬†resultado del Mirand√©s en Anduva frente al Athletic, que se ver√≠a equilibrado por una serie de muertes en personas muy mayores la misma noche del partido. Ancianos y ancianas fallecer√≠an de satisfacci√≥n, con una sonrisa en la boca, al no quedarles ya nada m√°s que esperar en esta vida.

Los rojiblancos, con Bielsa a la cabeza, deben ser conscientes de todo esto y actuar con responsabilidad, acudiendo a Anduva de cualquier manera, menos de miranda. A nadie le gustaría ser culpable, aunque sea indirecto, de la muerte de ancianos, por muy felices que se vayan al otro barrio coreando el himno del Mirandés.

Ellos ver√°n.

Vera, el “traburko” de Caparr√≥s

Con Urko Vera en el campo el Athl√©tic se arma con un trabuco. Lo comprobaron en Getafe. Eso exige disparar muy de cerca y sin remilgos. Pero tampoco es preciso apuntar. Hay que llevar el bal√≥n a empujones hasta el √°rea y lanzarlo alto, no se necesita precisi√≥n. Fernando Llorente y Javi Mart√≠nez hacen tanto da√Īo en el √°rea rival que el bal√≥n termina entrando. En ocasiones casi por iniciativa propia, suplicando el cuero que no le den m√°s cabezazos, que ya le han arreado bastantes. Otras veces son los propios rivales quienes se hacen un autogol como pidiendo clemencia, rogando que baje el nivel de correteo y empuj√≥n.

Joaquín Caparrós, reflexionando en el banquillo si sacar el traburko o no. No le quedan chicles y el resultado pinta mal.

Joaquín Caparrós, reflexionando en el banquillo si sacar el traburko o no. No le quedan chicles y el resultado pinta mal.

Soltar a Urko Vera sobre el c√©sped sin retirar a Llorente supone destilar hasta el m√°ximo la quintaesencia del f√ļtbol elemental. Vera es capaz de liarse a empellones con los postes de la porter√≠a rival y de hacerse sitio entre una manada de elefantes que quisiera despejar un bal√≥n lateral. Si le arrojan un yunque a media altura, se lanzar√° en plancha con tal de que el yunque traspase la l√≠nea m√°gica. ‚ÄúVivo del gol‚ÄĚ , asegur√≥, pronunciando una frase que es toda una declaraci√≥n de principios.

Vera y Llorente convierten el ataque del Athlétic en un trabuco. Los más finolis achacarán que prefieren un rifle de precisión, un fusil damasquinado de los que manufacturaban en Eibar, o un moderno subfusil de asalto. Pero llegada la hora del cuerpo a cuerpo, cuando la cosa se ha puesto peluda y el barro sustituye a la caballerosidad, no hay nada como un trabuco.

Fue el delantero de Txurdinaga quien despen√≥ al Getafe rematando un bal√≥n llovido desde el c√≥rner, con la versi√≥n atacante de Gorka Iraizoz subido a la chepa, sin saltar, encogi√©ndose‚Ķpero mandando el cuero picado a la base del poste. En el minuto 94, en la √ļnica pelota que toc√≥ con claridad. Los madrile√Īos no pudieron desactivar un c√≥rner. Tampoco es extra√Īo cuando el rival blande un trabuco en el fragor del √°rea.

Urko Vera es la ant√≠tesis de Fernando Llorente. A pesar de que la altura y el peso son casi id√©nticos nada tienen en com√ļn salvo el gol y la camiseta. Llorente es un mocet√≥n rubio y de ojos azules que podr√≠a pasar por un estudiante de Oxford. Fernando ha vivido siempre en la √©lite, con su tremenda exigencia, pero tambi√©n con sus ventajas. Es el deseado, un cabeceador terrible que, adem√°s, juega de espladas como pocos y que es capaz de dibujar filigranas sobre la l√≠nea de fondo. Internacional, campe√≥n del mundo.

A Urko no le esperaba nadie. Ha venido solo. Es un rematador que corre hasta la desesperación. Toquero en versión XL. Con el pelo casi rapado, los tatuajes y la dentadura irregular podría salir de una mina de Gales, de un bar de los suburbios de Brisbane o ser el defensa central del Celtic de Glasgow. Te lo podías encontrar en un gimnasio de Durban o entre la policía antidisturbios de Wisconsin. En cualquier caso, no parece un buen cliente.

Urko Vera celebra con delicadeza el gol que consiguió ante el Getafe

Urko Vera celebra con delicadeza el gol que consiguió ante el Getafe

Llorente celebra sus goles con satisfacci√≥n, con las manos abiertas y las palmas hacia arriba. A Vera, con el pu√Īo cerrado en alto, se le adivina una mezcla de rabia y alegr√≠a. Mucha alegr√≠a. Y mucha rabia.

Lo mejor para Caparr√≥s es que ambos hacen que el Athl√©tic tenga un trabuco dentro del √°rea, cargado con ¬†muchos kilos de m√ļsculo, un mont√≥n de cent√≠metros, paladas de clase y tambi√©n hambre de gloria.

Oigan, que los finolis dir√°n lo que quieran, pero un trabuco acojona.

En Lezama aprenden inglés gracias a Fernando Llorente

El alguacil de Lezama y una compa√Īera pasean con sus nuevos uniformes por una de las t√≠picas calles de esa localidad del Txoriherri

El alguacil de Lezama y una compa√Īera pasean con sus nuevos uniformes por una de las t√≠picas calles de esa localidad del Txoriherri

El alguacil de Lezama ha tenido que aprender inglés.El hombre, cansado de que aterricen en el Ayuntamiento de esa localidad del Txoriherri tipos de mofletes colorados y corbatas de dudosa estética, a juego con sus esposas, preguntando por Fernadou Lorentei en un inglés probablemente mucho mejor que el del recordado Howard Kendall pero un castellano increíblemente peor, ha optado por un curso.

El alguacil, humano a pesar de su condición de funcionario, no dio importancia a la primera media docena de extraviados ingleses que preguntaban por Fernandou Lorentei en Lezama, pero a medida que la afluencia se ha incrementado, ha pedido formación específica para poder atender a los turistas. Eso es lo segundo que ha hecho, lo primero a sido pedir un crédito para montar un restaurante en Lezama para el que ya tiene rótulo:  Fernadou Lorentei’s Corner.

Un directivo de un club de la Premier a su llegada a La Paloma, preguntando por Lezama y Fernandou Lorentei

Un directivo de un club de la Premier, y su esposa, llegan a La Paloma, preguntando por Lezama y Fernandou Lorentei

Sin embargo, lo que parecen simples turistas brit√°nicos, o sea, personas que comen los txipirones en su tinta sobre una tostada de pan con mermelada de frambuesa y que beben patxaran con Fanta de naranja como si fuera una medicina contra la gripe, no lo son. Se trata de ojeadores y directivos de equipos de la premier que vienen a tentar a Fernando Llorente.

A estos les da igual que el euskoc√©s Fernando Garc√≠a Macua haya dicho que tienen que venir dispuestos a soltar el ‚Äútaco‚ÄĚ y a escuchar los tacos.

El alguacil de Lezama ha tenido que aprender ingl√©s. El hombre, cansado de que aterricen en el Ayuntamiento de esa localidad del Txoriherri tipos de mofletes colorados y corbatas de dudosa est√©tica, a juego con sus esposas, preguntando por ‚ÄúFernadou Lorentei‚ÄĚ en un ingl√©s probablemente mucho mejor que el del recordado Howard Kendall pero un castellano incre√≠blemente peor, ha optado por un curso.

El alguacil, humano a pesar de su condición de funcionario, no dio importancia a la primera media docena de extraviados ingleses que preguntaban por Fernandou Lorentei en Lezama, pero a medida que la afluencia se ha incrementado, ha pedido formación específica para poder atender a los turistas. Eso es lo segundo que ha hecho, lo primero a sido pedir un crédito para montar un restaurante en Lezama para el que ya tiene rótulo: Fernadou Lorentei’s Corner.

Sin embargo, lo que parecen simples turistas brit√°nicos, o sea, personas que comen los txipirones en su tinta sobre una tostada de pan con mermelada de frambuesa y que beben patxar√°n con kas de naranja como si fuera una medicina contra la gripe, no lo son. Se trata de ojeadores y directivos de equipos de la premier que vienen a tentar a Fernando Llorente.

A estos les da igual que el euskoc√©s Fernando Garc√≠a MacCu√° haya dicho que tienen que venir dispuestos a soltar el ‚Äútaco‚ÄĚ y a escuchar los tacos. Nada, los brit√°nic9os permanecen inasequibles al desaliento. Y cada vez son m√°s. Ya hay alg√ļn caser√≠o dedicado al turismo rural que tienen sea√Īalizaci√≥n √ļnicamente en ingl√©s y ahora se llaman ‚ÄúThe Farm‚ÄĚ y as√≠. Los hosteleros de Lezama est√°n encantados. ‚ÄúComen las cosas sin descongelar ni nada y hay alguno que se ha bebido una jarra llena de fayri‚Ķ y ha pedido m√°s. Adem√°s, son buenos pagadores‚ÄĚ confes√≥ una empresaria local. El Ayuntamiento ya ha sacado un bando obligando a los vecinos de Lezama a andar por las calles con sandalias y calcetines. ‚ÄúPara que los ingleses se sientan como en casa‚ÄĚ han argumentado fuentes municipales. La empresaria citada anteriormente ha anunciado hasta la ‚Äúhappy hour‚ÄĚ, lo que viene a suponer dos jarras de mistol por el precio de una. ‚ÄúLas compro en el Carrefur‚ÄĚ se ha excusado la hostelera.

As√≠ est√°n las cosas. Ha pasado la furia del Madrid por Llorente y ha llegado la de la Premier. Mucho m√°s peligrosa y real que la del club de Florentino. Hay que agradecer que Abrahamovich, el due√Īo del Chelsea, haya contratado a Torres, porque este es uno de los que anda sobrado de taco y a quien los tacos le importan poco, por que √©l los suelta m√°s alto. Y en ruso‚Ķque acojona un huevo. Un taco en ruso suena como a declaraci√≥n de guerra nuclear. Si, esa es una de las consecuencias de la Guerra Fr√≠a.

La otra debe ser el tradicional pánico de las inglesas a la depilación. Pero ese es un tema al que ya están estudiando poner remedio en Lezama. Está a punto de nacer el turismo depilatorio. Y todo gracias al buen juego de Fernando Llorente. Increíble. Espérate a que la premier descubra a Toquero!

Nada, los brit√°nicos permanecen inasequibles al desaliento. Y cada vez son m√°s. Ya hay alg√ļn caser√≠o dedicado al turismo rural que tienen sea√Īalizaci√≥n √ļnicamente en ingl√©s y ahora se llaman ‚ÄúThe Farm‚ÄĚ y as√≠. Los hosteleros de Lezama est√°n encantados. ‚ÄúComen las cosas sin descongelar ni nada y hay alguno que se ha bebido una jarra llena de Fayri‚Ķ y ha pedido m√°s. Adem√°s, son buenos pagadores‚ÄĚ confes√≥ una empresaria local. El Ayuntamiento ya ha sacado un bando obligando a los vecinos de Lezama a andar por las calles con sandalias y calcetines. ‚ÄúPara que los ingleses se sientan como en casa‚ÄĚ han argumentado fuentes municipales. La empresaria citada anteriormente ha anunciado hasta la ‚Äúhappy hour‚ÄĚ, lo que viene a suponer dos jarras de mistol por el precio de una. ‚ÄúLas compro en el Carrefur‚ÄĚ se ha excusado la hostelera.

As√≠ est√°n las cosas. Ha pasado la furia del Madrid por Llorente y ha llegado la de la Premier. Mucho m√°s peligrosa y real que la del club de Florentino. Hay que agradecer que Abrahamovich, el due√Īo del Chelsea, haya contratado a Torres, porque este es uno de los que anda sobrado de taco y a quien los tacos le importan poco, por que √©l los suelta m√°s alto. Y en ruso‚Ķque acojona un huevo. Un taco en ruso suena como a declaraci√≥n de guerra nuclear. Si, esa es una de las consecuencias de la Guerra Fr√≠a.

La otra debe ser el tradicional pánico de las inglesas a la depilación. Pero ese es un tema al que ya están estudiando poner remedio en Lezama. Está a punto de nacer el turismo depilatorio. Y todo gracias al buen juego de Fernando Llorente. Increíble. ¡Espérate a que la Premier descubra a Toquero!

Llorente (y Shakira) le rompen la cintura a Piqué

El pasado viernes telefone√© a Shakira haci√©ndome pasar por la Bruja Tere, la inventora del esoterismo (de “has adivinado eso Tereee“), para convencer a la cantante colombiana de que el √©xito de su pr√≥ximo disco depend√≠a de que tuviera una gran noche de amor entre el s√°bado y el domingo.

Recurr√≠ a esta estratagema porque supuse que una de las opciones de √©xito del Athl√©tic en Barcelona ayer pasaba porque que Fernando Llorente se impusiera a Gerard Piqu√©. Como todo el mundo sabe Shakira y Piqu√© viven a un intenso idilio cuya materializaci√≥n ha sido responsable de alguno de los derrumbes que han padecido en Barcelona los t√ļneles del AVE. Por las vibraciones. Las autoridades eclesi√°sticas han rogado a la famosa pareja que no se deje llevar por la pasi√≥n carnal a menos de 500 metros de las obras de la Sagrada Familia. Ya han ca√≠do cascotes. I√Īaki Azkuna sospecha que los √ļltimos desprendimientos en fachadas de Bilbao tienen que ver con que Shaki y Piqu√© se refugian en cierto hotel del botxo para huir de los paparazzis. Esto es s√≥lo una suposici√≥n.

Llorente indicando a Piqu√© d√≥nde llevaba un chup√≥n del tama√Īo de una moneda de 2 euros.

Llorente indicando a Piqu√© d√≥nde llevaba un chup√≥n del tama√Īo de una moneda de 2 euros.

Lo cierto es que Piqué debió pasar una noche movidita, porque el extraordinario central barcelonista se plantó en el campo convertido en puritita crema catalana: blando, temblón, dulce y medio quemado. Primero Llorente y luego Toquero le sacaron los colores, las tarjetas y las ocasiones de gol.

Es posible que la responsabilidad sea en parte del propio Piqu√©, superado seguramente por unos movimientos que incluso un veterano como el mism√≠simo Carles Puyol tendr√≠a problemas para fijar. Me refiero los de Shakira, no a los de Llorente. Pero un buen porcentaje de la exposici√≥n que ayer padeci√≥ Piqu√© debemos apunt√°rsela al inventor del f√ļtbol, al descubridor de la esfericidad de la pelota, a ese ente perfecto mezcla de dalai lama y Jordi Cul√© que es Pep Guardiola. El t√©cnico del Barsa quiso jugar con 12 futbolistas contra el Athl√©tic, situando a Sergio Busquets en una posici√≥n cu√°ntica: centrocampista ancla con el bal√≥n, defensa central sin √©l. Incrustar a un centrocampista entre los centrales en fase defensiva es algo a lo que muchos entrenadores recurren. Pero en un planteamiento en el que ya hay dos centrales. Guardiola quiso inventar ayer la defensa de un central, porque Dani Alves defiende menos que la madre Teresa de Calcuta y Abidal ten√≠a la orden de subir por la banda izquierda en plan Rufi Etxebarria.

Con las cosas as√≠, Fernando Llorente remat√≥ el √ļnico bal√≥n claro que tuvo de cabeza obligando a Pinto a volar y luego ense√Ī√≥ todas las costuras de Piqu√© en un uno contra uno que habr√°n visto hasta en las teles de Bhut√°n y que pudo terminar en gol de Susaeta. Despu√©s, Busquets, fuera de posici√≥n, y de si mismo, hizo penalti.

A Guardiola la tontería le duró 45 minutos y en el segundo tiempo decidió inventar la defensa de cuatro. Algo revolucionario: dos jugadores de banda y dos centrales. Con eso estabilizó un encuentro que había llevado al presidente Rosell a una presión arterial tan alta que le estaba separando las orejas del cráneo.

El Athlétic manufacturó un gran partido. Y tuvo la opción clara de sacar puntos del coliseo azulgrana. Lástima que a Shakira no le gusten los bajitos. Podría decidirse por probar con Messi. O con Iniesta. La liga se animaría mucho más. Y el vestuario culé también.

La soledad de San Mamés ante el penalti (a favor)

El Athlétic tenía el partido donde quería.

La grada de San Mam√©s empujaba como siempre, el bal√≥n volaba m√°s que rodaba, como gusta a los rojiblancos, la presi√≥n rojiblanca enmara√Īaba los movimientos del Getafe. Todo pintaba bien hasta que sucedi√≥ lo temido. El peor de los sue√Īos se materializ√≥. Quien les habla se lo cuenta de primera mano porque estuvo all√≠. Y, de verdad, para cortar la tensi√≥n que flotaba en el aire hubiera sido poco un cuchillo. Hubiera hecho falta una motosierra.

Habrá personas inocentes que crean que me refiero a la expulsión de Orbaiz en el minuto 38. Se equivocan. La patada de Orbaiz en los blandos de Cortés, un hombre que nunca más pedirá huevos a la plancha en un restaurante, fue lo de menos. Los de Caparrós están tan acostumbrados a jugar con 10, ya sea por expulsión o por incapacidad transitoria de alguno de los que se encuentra sobre el campo, que hasta van más desahogados con uno menos. Parece que así encuentran más espacios y se aturullan con menor frecuencia.

Caparr√≥s se√Īala a un voluntario entre el p√ļblico que estaba dispuesto a lanzar el penalti

Caparr√≥s se√Īala a un voluntario entre el p√ļblico que estaba dispuesto a lanzar el penalti

Qu√© va. Hablo del penalti. Cuando el defensa del Getafe llamado Torres sujet√≥ a Susaeta dentro del √°rea de los madrile√Īos y el eibarr√©s se dej√≥ caer, se detuvo el tiempo sobre San Mam√©s. Las nubes se congelaron sobre el arco, y los puros que se quemaban en los palcos se apagaron. Javi Mart√≠nez, quiz√° fue √©l, se agarr√≥ la cabeza y se dirigi√≥ corriendo hacia Susaeta gritando un ‚Äúpero qu√© has hecho‚ÄĚ desgarrado. Los rojiblancos se arremolinaron en torno a P√©rez Burrull suplicando que no pitara la pena m√°xima. ‚ÄúSe ha tropezado‚ÄĚ susurraba Gurpegui. ‚ÄúTorres iba claramente al bal√≥n‚ÄĚ repet√≠a Iraizoz una y otra vez. Fernando Llorente vagaba dentro del √°rea con los ojos en blanco.

Ah√≠ fue cunado los del Getafe jugaron sus bazas. Recriminaron a Torres por la falta alevosa que hab√≠a cometido e incluso solicitaron una y otra vez a P√©rez Burrull que le sacara la roja. ‚ÄúEstaba dentro del √°rea y era una ocasi√≥n clara de gol‚ÄĚ insisti√≥ Casquero fuera de si.

Y el trencilla c√°ntabro se√Īal√≥ el punto fat√≠dico para el Athl√©tic. El arco de empez√≥ a crujir. Del busto de Pichichi manaron unas l√°grimas sanguinolentas. Una de las guardas de seguridad se convirti√≥ en estatua de sal. Fernando Llorente, con el gaznate mas seco que el mueble bar de Paul Gascoigne, puso el bal√≥n sobre el punto. Se alej√≥ como quien camina hacia un pat√≠bulo. Cerr√≥ los ojos y golpe√≥ al bal√≥n. La bola entr√≥, que dir√≠a MacEnroe.

San Mamés se quitó de encima la tensión del maleficio del penalti. Las nubes siguieron corriendo, los puros volvieron a arder y la guarda de seguridad recuperó su carnalidad. La estatua de Pichichi sonreía.

Pero la alegría fue tan grande, el relax de tal calibre…que el Athlétic perdió contra 10 los dos puntos que había conseguido con un jugador menos. Y lo hizo en 10 minutos de juego.

El Getafe supó desde que vio oscilar a Susaeta en su área que el penalti le costaría la victoria al Athlétic. Que alguien hable ya con Aramís Fuster, por favor. Hable con ella.