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Cristiano Ronaldo, a “Hermano mayor”

Karanka desminti√≥ en la zona mixta de San Mam√©s, ante las preguntas de los periodistas, que Cristiano Ronaldo vaya a protagonizar el programa especial de Navidad del realityshow ‚ÄúHermano mayor‚ÄĚ. Reconoci√≥ que el Real Madrid hab√≠a valorado esa posibilidad, pero que la hab√≠an desestimado por falta de presupuesto.

Cristiano Ronaldo, como siempre, se√Īal√°ndose a si mismo (Asier&Javier en "El Jueves")

Cristiano Ronaldo, como siempre, se√Īal√°ndose a si mismo (Asier&Javier en "El Jueves")

Porque la terapia que precisa Cristiano es de primer nivel. Nos encontramos ante un ninf√≥mano de si mismo. Un tipo que no se empachar√≠a de su propia figura ni en el sal√≥n de los espejos del palacio de los zares. Jam√°s tiene suficiente de s√≠ mismo. Siempre queda insatisfecho. Esto, que resulta un comprensible defectillo en la derrota, se torna insoportable en la victoria. La mezquindad en el √©xito logra empeque√Īecer el triunfo, por enorme que sea.

Si Cristiano hubiera sido Armstrong
Si Cristiano Ronaldo hubiera sido Neil Armstromg nos hubi√©ramos quedado sin la hermosa frase ‚Äúeste es un peque√Īo paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad‚ÄĚ. Con los n√ļmeros que monta ahora Ronaldo siendo un simple deportista que se dedica a correr y dar patadas a una pelota, fig√ļrenselo siendo el primer hombre que pisa la luna. La Nasa hubiera tenido que censurar sus im√°genes lanzando cortes de mangas a c√°mara lenta, agarr√°ndose la entrepierna del traje espacial y diciendo: ‚ÄúJ√≥dete Aldring, que el primero que he pisado la luna he sido yo. Soy el puto amoooo. Me lo merezco. Viva la madre que me pari√≥. Que les den a todos los cosmonautas de la URSS‚ÄĚ. Y as√≠ hasta quedarse sin ox√≠geno. Un largo rato, porque parece que lo tiene habituado a funcionar con poquito.

Es cierto que los gritos de la grada, los coros, las mofas ante cada peque√Īo error, pueden llegar a exasperar al m√°s pintado. Muchos futbolistas, en momentos de especial tensi√≥n o en el trance de digerir una derrota inesperada, han perdido los estribos con sus rivales, el p√ļblico, el √°rbitro, sus propios compa√Īeros o un cofrade de la orden del Jes√ļs del Gran Poder que pasaba por all√≠. E incluso con todos estos elementos a la vez.

Quiere ser Alejandro Magno y se queda en Custer
Pero Cristiano sale del t√ļnel de vestuarios ya exasperado. Siempre e invariablemente. Su actitud no es la del ganador. Es la de un capullo que jam√°s ganar√° lo suficiente para fructificar. Est√° convencido de que es el nuevo Alejandro Magno y no se da cuenta de que su modo de actuar es s√≥lo la del General Custer. Y, en ocasiones, hasta el General Custer se le queda grande.

Cristiano a√ļn no ha comprendido que un ganador no s√≥lo vence. Si no que queda por encima de las circunstancias siendo humilde en la victoria y generoso en la derrota. Al final, el gran perdedor siempre es √©l mismo, Ronaldo, que toma hiel en la derrota. Y en la victoria tambi√©n saborea hiel.

Una lastima. Mi enhorabuena al Real Madrid por el merecido campeonato de Liga que est√° celebrando a estas horas.

A√ļn est√°n a tiempo de enviar a Cristiano a ‚ÄúHermano mayor‚ÄĚ. Todo el mundo lo agradecer√≠a.

El Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza

Hay dos estadísticas que llevan a la conclusión de que el Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza. La primera es que lanzándolos con el pie transforma poco más que una de cada dos penas máximas. La segunda es que los rojiblancos son el equipo europeo que más goles de cabeza lleva esta temporada. Y Llorente es el delantero de las grandes ligas continentales que más letal resulta de cabeza.

Por todo ello, San Mamés ha recuperado dos murmullos tradicionales, olvidado ya el clásico murmullo de cuando la pelota se acercaba al portero propio. Esos dos murmullos son los de preocupación cuando al Athletic le pitan un penalti…a favor.

Tambi√©n √ļnicos en esto
Ojito, que puede tratarse del √ļnico campo de f√ļtbol del mundo en el que suceda algo similar. Podr√≠a ocurrir tambi√©n que los rojiblancos optaran por hacer lo mismo que los clubs de f√ļtbol americano: contratar a un especialista para lanzar penaltis. O sea, un tipo que salga √ļnicamente para tirar la falta m√°xima. Pitan penalti, calienta el tirapenaltis, se hace el cambio, mete el penalti, y se hace otro cambio. Quiz√° habr√≠a que contratar dos, por si se lesiona el titular. Otra es que Aitor Lazarrabal acuda al palco con la ropa de corto por debajo del traje y con unas botas ocultas en la funda del ordenador port√°til. Pitan penalti, baja al c√©sped, cambio, penalty transformado y cambio de nuevo.

llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Ustedes dir√°n lo que quieran pero cualquiera de estas opciones es mejor que acostumbrarse a tirar fuera un penal de cada dos. Cosa que no solo merma puntos, sino que genera mal ambiente en el vestuario. Con este h√°bito de fallarlos e ir rotando lanzadores, se pierde jerarqu√≠a y puede llegar a ocurrir que, se√Īalada la falta m√°xima, los jugadores rojiblancos se enzarcen en una pelea monumental por ver quien la tira, incluyendose entre los candidatos el utillero y el portero suplente. Esto no puede ser y requiere lo mismo que la cadera del Rey: una soluci√≥n.

El segundo murmullo recupera en San Mam√©s es el de las faltas laterales. Ya no ocurre tanto en los saques de esquina, quiz√° porque los defensas centrales actuales no sean tan rematadores, pero en las faltas laterales si. Incluso dir√≠a que se trata de un murmullo relajado, m√°s que un murmullo expectante. Si, pitada la falta lateral, los aficionados suelen empezar a echar mano de la bota de vino, el tabaco, la carraca o lo que sea con lo que celebren los goles. Se han dado casos de forofos que han gritado goooool al ser se√Īalada la falta y ha empezado a abrazarse a sus compa√Īeros de localidad cuando a√ļn se estaba preparando la barrera del equipo visitante.

Infalible
Porque lo que suele suceder a continuaci√≥n es una especie de sucesi√≥n fatal de hechos. El lanzador rojiblanco coloca la pelota en el punto con ternura mientras al borde del √°rea peque√Īa todo el mundo se agarra, se bloquea y se empuja como si aquello fuera la salida de canap√©s de un lunch en un centro de jubilados. No hay piedad.

El Athletic crece (Asier, en Deia)

El Athletic crece (Asier, en Deia)

Todo el mundo en el campo sabe que la pelota ira fuerte y parab√≥lica hacia esa frontera del √°rea peque√Īa: lo sabe el portero, los defensas, el entrenador, el preparador f√≠sico, la madre del portero, la novia del portero, el agente inmobiliario de ese portero tambi√©n lo sabe. Y lo saben los clientes del bar Ton-Kin de Shangay, que siguen el partido por internet. Lo sabe Kiko Rivera, que acaba de amanecer y sigue el partido por no cambiar el canal con el mando a distancia. Lo saben las gaviotas que est√°n paradas sobre el arco de San Mam√©s. Y todos saben que Fernando Llorente rematar√°. Es una especie de suceso inexorable, como el fogonazo que sigue al trueno.

El balón vuela, Fernando remata, en ocasiones solo y la mayoría de las veces con alguien subido a la espalda. A veces el balón entra, otras se produce un rechace que da origen a un segundo remate o a un córner o a otra jugada. En el peor de los casos, el árbitro pita penalti.

Pero de eso ya hemos hablado.

Para Mourinho los √°rbitros fallan demasiado de cara al gol en el Madrid

Después de la Semana Santa y sus procesiones, vayamos ahora a por mi penitente perpetuo favorito: José Mourinho. El técnico portugués viene azotado de serie, a este no hay que atarle a la columna ni nada, no, el tipo sufre, sufre y sufre. Sufría cuando llevaba una ventaja de 10 puntos al Barça. Y ahora, con menos diferencia, sigue sufriendo.

Se le agigantan las bolsas bajo los ojos, se le multiplican las canas, seguro que los gatillazos le son m√°s frecuentes y que las hemorroides le torturan. Porque su peor pesadilla se est√° materializando: el Bar√ßa recorta las diferencias con m√°s rapidez que con la que el Ministro de Hacienda recorta los presupuestos. Y, adem√°s, Pepe ya no se conforma con patear s√≥lo rivales, ahora tambi√©n patea a sus compa√Īeros. Le sacudi√≥ a Arbeloa en toda la rodilla en el √ļltimo partido, fue una agresi√≥n de las de tarjeta roja.

Mourinho, seg√ļn Asier

Mourinho, seg√ļn Asier

El escenario √ļnicamente podr√≠a empeorar para Mourinho si una afon√≠a repentina afectara a Karanka hasta el punto de que le impidiera comparecer en rueda de prensa. Aunque, pens√°ndolo bien, para lo que dice, Karanka podr√≠a acudir a la sala de prensa sin nada de voz.En este estado de cosas Mourinho ha decido hacer autocr√≠tica. Y se la ha hecho a los √°rbitros. En un blog ap√≥crifo ha escrito que ‚Äúde nada sirve dominar un partido, estar firmes en defensa y generar 35 ocasiones de gol, si luego el √°rbitro no tiene acierto a la hora de convertirlas en gol. Los √°rbitros debieran entrenar m√°s duro para poder definir las situaciones de gol que se generan‚ÄĚ

Estas afirmaciones de Mourinho tienen un objetivo claro: poder jugar al ataque con Benzem√° de nueve claro y el √°rbitro como segunda punta. ‚ÄúEs un sistema con el que el Real Madrid ha ganado muchas ligas‚ÄĚ argumentan los t√©cnicos merengues. ‚ÄúEn los viejos buenos tiempos incluso era el mismo referee el que se desempe√Īaba de delantero en punta y yo le hac√≠a de acompa√Īante llegando desde atr√°s‚ÄĚ parece que lleg√≥ a manifestar en cierta ocasi√≥n el gran Alfredo Di St√©fano.

Florentino, ese Ser Superior (por Asier)
Florentino, ese Ser Superior (por Asier)

Sin embargo, los rivales ya conocen está estrategia de los del Bernabeu. Unai Emery, un experto de reconocido prestigio en planteamientos tácticos, puso a uno de sus asistentes marcando al hombre al árbitro. Nada de hacerle la marca en zona, no, al hombre, como en los viejos tiempos. En ocasiones, al asistente de Emery se sumaba Albelda desde el banquillo, un verdadero veterano. Así es como el Valencia secó al colegiado que abandonó el terreno de juego sin haber rematado una sola jugada de peligro.

Esto es lo que tiene amargado y cariacontecido a Jos√© Mourinho. Un Mourinho que sospecha que en su decisiva visita al Camp Nou, el Bar√ßapondr√° a Zubizarreta a marcar al colegiado del partido, acompa√Īado de Tito Vilanova y la misma Shakira si es preciso.Se avecinan m√°s recortes en la clasificaci√≥n. Y tambi√©n por parte de Montoro. Entre Mourinho y Montoro nos van a dar el final de Liga. Bueno, bueno, ya estoy viendo a Karanka dando las ruedas de prensa del Ministerio de Hacienda ¬ŅUstedes no?

Mourinho, de la canci√≥n-protesta al f√ļtbol-protesta

La canci√≥n protesta estuvo muy de moda por estos lares a principios de los setenta. La interpretaban juglares barbados de voz rasgada y entrecejo fruncido, acompa√Īados, a lo m√°s, por una guitarra y una silla en la que apoyar el bot√≠n cubierto por un pantal√≥n de pata ancha. Eran tiempos de palillo entre los dientes, copita de sol y sombra, faria en la boca y Simca 1.000 en el garaje.

Las letras de las canciones protesta trataban de socavar los restos de la dictadura de un general bajito al que sus propagandistas siempre agigantaban a√Īadi√©ndole el superlativo “√≠simo”. Qu√© tiempos aquellos de la Familia Teler√≠n y los inmortales Pablo VI y Santiago Bernabeu.

Pepe, una de las estrellas del f√ļtbol-protesta, visto por Asier en Deia

Pepe, una de las estrellas del f√ļtbol-protesta, visto por Asier en Deia

Hoy todo es más superficial. Dictaduras, lo que son dictaduras con fuste no quedan por aquí, más allá de Zara, Google y Mercadona. Y en Euskadi, ni siquiera Mercadona, somos así, nos va lo propio.

El F√ļtbol-Protesta

En esta coyuntura tan sinsorga, le debemos a Jos√© Mourinho la √ļltima gran contribuci√≥n a la cultura Ib√©rica desde las de su compatriota y tocayo Saramago. Me refiero a la invenci√≥n del f√ļtbol-protesta. El f√ļtbol-protesta no es un simple f√ļtbol de autor, qu√© va. Se trata de un modo particular de concebir, interpretar y vivir el balompie. Desde el sufrimiento, es un f√ļtbol barbado, de voz rasgada y entrecejo fruncido cuyo objetivo es acabar con la dictadura del Barcelona, derrocarlo, abrir un nuevo per√≠odo. Es un f√ļtbol que trata de encauzar lo mismo que la canci√≥n-protesta: la incapacidad de sacarse ese yugo por otros medios.

Mientras que el Madrid ha estado a una distancia de seguridad del Bar√ßa no ha habido nada que objetar. Entonces eran Guardiola y sus mariachis quienes se daban a una ‚ÄúNova Can√ß√≥‚ÄĚ de tono melanc√≥lico y fatalista que hablaba del para√≠so perdido. El estribillo podr√≠a ser ‚ÄúNo, no la ganarem‚ÄĚ.

Pero la volatilizaci√≥n de cuatro puntos vitales a falta del cruce directo en el Nou Camp por parte del Madrid ha recuperado la gira del f√ļtbol-protesta. Ayer, el n√ļmero lo montaron, en vivo y directo, el propio Mourinho, autor de letra y m√ļsica, adem√°s de Rui-Far√≠a, Ozil, Pepe, como solista, Ramos a las palmas, y todos los dem√°s a los coros.

Jos√© Mourinho, el inventor del f√ļtbol-protesta (Asier en Deia)

Jos√© Mourinho, el inventor del f√ļtbol-protesta (Asier en Deia)

Este f√ļtbol-protesta del Madrid tiene estribillos dignos de los m√°s duros grupos del punkrock, con sus gestos, sus insultos y sus poses quinquis. A algunos de los futbolistas s√≥lo les faltan la cresta, los pendientes de aro, la camiseta de Eskorbuto y‚Ķnada m√°s. Bueno, si, dignidad.

Porque el f√ļtbol-protesta de Mourinho y su banda presenta dos grandes problemas. El primero es que no nos lo creemos. Y el segundo es que encaja muy poco con una instituci√≥n burguesa a m√°s no poder, una instituci√≥n que es el propio establisment. Carajo, y el establisment nunca protesta contra si mismo.

La canci√≥n-protesta termin√≥ cansando. Y le sucedi√≥ la Movida Madrile√Īa. El f√ļtbol-protesta lleva el mismo camino. La Movida se avecina.

Es el √ļltimo minuto, carajoooo!

Los jugadores del Athletic van a tomar esta semana un poco de su propia medicina. Además de en otras ocasiones que mi mala memoria ha disculpado, en Anduva, en el Benito Villamarín y en San Mamés ante el Espanyol, los rojiblancos dejaron helados a sus seguidores en los minutos de extensión del partido.

Esos momentos en los que el minuto 90 ya ha caído a la fosa y los aficionados están pensando la ruta más sencilla para salir del estadio, alcanzar un vehículo y arrullarse entre las mantas. Esos momentos en los que, quien más quien menos, está comentando con su vecino las distintas posibilidades que da el resultado en la clasificación o en la superación de la eliminatoria. Pues justo en esos momentos es en los que el Athletic ha propinado jarros de agua fría a sus seguidores. Qué jarros, cubos, barriles, manguerazos de agua helada en forma de goles recibidos. De esos que silencian a la grada, o la vuelven loca, como en el caso de Sevilla.

Manguerazos de agua fría

Como consecuencia de esos manguerazos de agua fría el Athletic dejó en el alero una clasificación de Copa que luego reencarriló brillantemente y se encuentra fuera de la zona Champions. Eso es así. Pero también ha habido miles de forofos rojiblancos que tardaron media hora en encontrar su coche, ofuscados por la digestión del gol zombi, o se perdieron por las calles, o no lograron salir del estadio, o se confundieron de mantas en las que arrullarse. Porque un gol en el descuento confunde más que la noche. Lo cambia todo. Es eso, un manguerazo de agua fría.

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

Bien, pues la plantilla del Athletic va a conocer la sensaci√≥n que se extiende entres sus aficionados en esos momentos esta misma semana. Si se√Īor. Y no en el descuento de un partido. Sino desde la puerta del hotel cuando salgan a disputar el partido. Ser√° el jueves en Mosc√ļ ante el Bielsamotiv, perd√≥n, el Lokomotiv. Porque se esperan temperaturas de 15 bajo cero a la hora del encuentro de Europa League. Se conoce que igual que en el sur de Europa andan recortando derechos sociales, en Rusia lo que recortan son las temperaturas.

Ahí se van a dar cuenta los rojiblancos de lo que es un jarro de agua de fría, pero fría fría. A lo mejor les viene bien la experiencia y, a partir de ahí, por empatía se concentran en los minutos de prolongación del partido y evitan que goles sinsorgos dejen helados a sus seguidores.

Remedios para el fr√≠o de Mosc√ļ: hamsters en los calzones

Para Mosc√ļ, de todas formas, el Athletic lleva una equipaci√≥n especial de guantes, camiseras t√©rmicas, leggins y otra serie de admin√≠culos. De todos modos, les voy a dar algunos consejos extras. Que lleven una docena de hamsters para pon√©rselos dentro de los calzones a los jugadores que salten al c√©sped y al suplente que haga ejercicios: no se nota, es blandito y proporciona una temperatura uniforme a una parte de la anatom√≠a que es especialmente delicada. A la hora de montar barreras defensivas, que se junten pero sin entrar en contacto, si se congela el sudor pueden quedar pegados unos jugadores a otros, es bueno a la hora de tirar el fuera de juego pero impide ocupar el campo. Que un central hable continuamente a Iraizoz para detectar de manera precoz posibles s√≠ntomas de congelaci√≥n en el momento en que no responda o pronuncie frases m√°s incoherentes que lo habitual. Entre los compa√Īeros, aprovechar los saques de c√≥rner para abofetearse: calienta a la vez la cara del receptor y las manos del donante. Ojo en los c√≥rners: si Susaeta no vuelve es que se ha quedado tieso.

Como √ļltimo consejo podr√≠a procederse a una lectura de la Reforma Laboral en voz alta en el vestuario antes de saltar a jugar. As√≠ se dar√°n cuenta de que 90 ¬†minutos a quince bajo cero tampoco son malas condiciones de trabajo.

Nada m√°s sobre la aventura de Mosc√ļ. S√≥lo un apunte final referido a la final de Copa. Si el Athletic decide presionar sobre alg√ļn aspecto, probablemente sea m√°s eficaz que en lugar de influir para que la final se celebre en el Bernabeu, apriete para que el partido dure 85 minutos.

Los cálculos de Caparrós y la nefrolitiasis de la afición

Una de las virtudes que debe adornar al t√©cnico de f√ļtbol es la capacidad de c√°lculo. Bueno, al de f√ļtbol, al de balonmano o al de petanca inglesa. Los entrenadores calculadores controlan hasta qu√© punto arriesgar un resultado, c√≥mo dosificar la plantilla, d√≥nde residen los puntos d√©biles del propio equipo y del rival. Los entrenadores calculadores son as√≠. As√≠ obtienen sus resultados. Y as√≠ suelen tocarles las partes a las aficiones de sus equipos. Como¬† Caparr√≥s en San Mam√©s amarrando un empate ante un M√°laga que disput√≥ toda la segunda parte con diez jugadores, por muy bestia que fuera alguno.

Creo que los entrenadores se dejan llevar por los c√°lculos porque ignoran la otra acepci√≥n de esa palabra. Hablo del c√°lculo.. renal. Es decir, la nefrolitiasis, litiasis renal o piedra en el ri√Ī√≥n.

Este tipo de c√°lculo consiste en un trozo de material s√≥lido que se forma dentro del ri√Ī√≥n a partir de sustancias que est√°n en la orina. El c√°lculo se puede quedar en el ri√Ī√≥n o puede desprenderse e ir bajando a trav√©s del tracto urinario. La intensidad de la sintomatolog√≠a, dolor, est√° generalmente relacionada con el tama√Īo del c√°lculo.

Caparrós en San Mamés, quejándose de uno de sus cálculos

Caparrós en San Mamés, quejándose de uno de sus cálculos

El tama√Īo del c√°lculo en San Mam√©s fue bastante grande. Tanto que los de Caparr√≥s terminaron sin delantero centro. Eso provoc√≥ un dolor del cop√≥n en la grada. La sintomatolog√≠a se concret√≥ en pitadas a los jugadores en cuanto estos se pon√≠an a circular el bal√≥n en horizontal. Se increment√≥ el dolor con los cambios. M√°s pitadas. Y, tras el pitido final, la bronca fue importante. Incre√≠ble teniendo en cuenta que arbitraba Mu√Īiz Fern√°ndez, uno de esos colegiados a los que muchos aficionados rojiblancos arrancar√≠an los pelos de las axilas uno a uno. Eso, suponiendo que Mu√Īiz no se depile o engomine las axilas. Oigan, pues pas√≥ desapercibido. Supongo que como efecto ¬†secundario del c√°lculo renal.

Estos c√°lculos suelen tener habitualmente un tama√Īo que va desde el de un granito de arena al de una perla. ¬ŅSe acuerdan de los √ļltimos a√Īos de Guerrero en el Athl√©tic? Pues ese dolor corresponde a un c√°lculo tipo ‚Äúperla‚ÄĚ. Ocasionalmente se producen c√°lculos con las dimensiones de una pelota de golf. Bien, pues el c√°lculo del partido contra el M√°laga alcanzaba el tama√Īo de un bal√≥n de f√ļtbol. Ustedes me dir√°n. En la grada estaba viendo las estrellas todo chichirimundi.

Analizando los síntomas de los cálculos, resulta que uno de los más frecuentes es la disuria. O sea, la dificultad para orinar. Y así salió todo el mundo de San Mamés, jurando que aquello era como ponerse a mear y no echar ni gota. Ya ven, efectos de los cálculos de Caparrós.

Aunque peores son las consecuencias de los c√°lculos de Mart√≠n Lasarte. En Donostia andan todos los realistas a punto de padecer una hematuria de √ļltima hora. Hematuria.

Mírenlo en Google. Y ojalá no se produzca.

Iniesta es papá y les contamos cómo

Se lo agradecido a todo el equipo porque √©l es as√≠ de modesto. Andr√©s Iniesta ya es pap√°. Antes esas noticias las anunciaba alg√ļn cu√Īado, una vecina cotilla, la orgullosa suegra o personal del hospital. Hoy en d√≠a no. Hoy el asunto se resuelve mediante el twitter.

El personaje tira de twitter para difundir una noticia en formato lacónico o telegráfico. O un sesudo pensamiento o quizá una profunda reflexión, que es para lo que lo emplean David Bisbal o Kiko Rivera.

Tengo que decirles que la vida era m√°s bella cuando el universo era ajeno a la vida personal y privada de los deportistas. Y, sobre todo, ajeno a las profundas reflexiones David Bisbal. De verdad, podemos vivir sin nada de esto.

Pero la cosa es que el twitter de Iniesta anunci√≥ el domingo el nacimiento de su Valeria, una ni√Īa que vino al mundo con una liga bajo el brazo. El beb√© y la mam√° se encuentra fenomenal, twitte√≥ Iniesta. Justo todo lo contrario que Mouri√Īo. Le iban a poner Manuela si era Mouni√Īa, y Manolo, si era Mouni√Īo. En honor a Preciado. Pero optaron por algo mucho m√°s corriente, como Valeria.

Iniesta inidicando a su esposa que, a pesar de su color y del ba√Īador que lleva, se encuentra perfectamente

Iniesta inidicando a su esposa que, a pesar de su color y del ba√Īador que lleva, se encuentra perfectamente

Iniesta asisti√≥ al alumbramiento. Hubo un m√©dico que le pidi√≥ que saliera que estaba a punto de marearse, pero Andres√≠n aclar√≥ que √©l era as√≠ de p√°lido. En concreto, entraron al paritario, Iniesta, Xabi y Messi. El pap√° indic√≥ que √©l todo lo importante lo hac√≠a en compa√Ī√≠a de aquellos dos. Una vez empezada la faena, fue Xabi quien dirigi√≥ el parto, dando √≥rdenes a la madre y al toc√≥logo. Cuando la ni√Īa asom√≥ la cabeza, Messi se adelant√≥ al espaci√≥, sac√≥ al beb√©, hizo la pared con Iniesta, quien la retraso de nuevo a Xabi, este grit√≥ que era ni√Īa y pregunt√≥ a la madre si estaba bien. Se la devolvi√≥ a Messi, que se escurri√≥ entre las enfermeras con la ni√Īa en el regazo y la lanz√≥ a la zona de cunitas. All√≠ apareci√≥ David Villa para cazarla al aire y depositarla suavemente entre las mantas, acunarla y darle un chupete. El cord√≥n umbilical lo hab√≠a cortado Busquets, que para eso lleg√≥, para cortar.

Luego corrieron todos a abrazarse a la mam√°, gritando gooool. En ese momento, se dieron cuenta de que el beb√© no hab√≠a llorado a√ļn. Llamaron al capit√°n, que compareci√≥ ¬†al instante, cogi√≥ a la peque√Īa en brazos y la despert√≥. Valer√≠a abri√≥ los ojitos, vio la cara y los pelos de Puyol y ya no par√≥ de berrear hasta primera hora de esta ma√Īana en que Guardiola le ha regalado un mu√Īeco con la efigie de Mouri√Īo y a la nena le ha dado por descojonarse.

‚ÄúEs cul√©. Y pesa cinco kilos. Cinco. Ni m√°s, ni menos. Cinco‚ÄĚ declar√≥ la ma√Īanadel lunes¬† Sandro Rosell, quien visit√≥ la cl√≠nica en compa√Ī√≠a de un demacrado Piqu√©.

Todo esto es lo que  sucedió al llegar Valeria Iniesta al mundo con una liga bajo el brazo. Y así se lo hemos contado.