Archivo de la etiqueta: Torres

Desmontando a Del Bosque

Voy a serles completamente sincera: aún estoy pasmada por el juego de la selección española en la Euro2012. Algo muy parecido a la perfección, oigan. Tanto, que la reverdecida escuadra azzurra apenas tuvo opciones de mantenerse a flote en la final. El mismo equipo que luce cuatro estrellas en el pecho, que está forjado por profesionales curtidos en mil escaramuzas y cientos de batallas, los mismos que humillaron a la favorita Alemania tres días antes, ese equipo, fue poco menos que un pelele asfixiado, atrapado en una red que ni siquiera podía ver. Fue una lección.

El Marqués Del Bosque, según Asier y Javier, en El Jueves

El Marqués Del Bosque, según Asier y Javier, en El Jueves

Desmontar los tópicos
Dicho esto, me gustaría desmontar los tópicos sobre la selección de Del Bosque. Empezando por el mismo nombre: sigue siendo, en realidad, la selección de Luis Aragonés. Que fue quien, contra viento y raulistas, creó el meollo del grupo que volvió a triunfar en Polonia y Ucrania. Del Bosque lo ha actualizado, engrasado y mantenido en marcha con una sabiduría y un tacto más que loables.

¿Los “bajitos”?
Vamos con la selección de los “bajitos”. El equipo que disfrutaba sobre el césped cuando el colegiado soltó el último pitido de la Euro 2012 contaba con 7 futbolistas que miden más de metro ochenta. Cinco miden uno 1´85 ó más. Y, entre esos, los dos que bajan de uno ochenta y cinco son Sergio Ramos y Xabi Alonso, un par de auténticos bestias y grandes dominadores del juego aéreo. Cuando Fernando Torres está en el banquillo son 6 futbolistas los que se encuentran en el campo con más de 183 centímetros de altura, entre ellos, Gerad Piqué, 1´92, y Sergio Busquets, con 1´89. ¿Se puede decir que se trata de un grupo de “bajitos”?

¿Un 4-3-3?
Vamos con el 4-3-3, el sistema que el propio Vicente del Bosque ha tratado de hacer creer a todo el mundo que es el que emplea su selección. Más falso que el pelo de Rooney. España ha disputado todos sus partidos con cinco jugadores priorizando absolutamente la función defensiva. Tres justo delante de casillas: Arbeloa, Piqué y Ramos. Con dos más por delante: Xabi Alonso y Sergio Busquets. Esto es tanto como decir que Del Bosque plantea una defensa de tres, protegida por dos libres adelantados. Normalmente, el delantero rival que alcanza los dominios de los centrales llega absolutamente hostigado por los dos libres.

En realidad se podría hablar de un 3-2-1-4, muy elástico en el que el barcelonista Xabi suministra golosinas a los socios que tiene por delante, ya que los atacantes tienden a jugar en el área rival lo mismo que si estuvieran en el círculo central. En este sistema, las subidas de Arbeloa sólo tienen una función de señuelo, nunca desbordará, jamás intentará una diagonal ofensiva, lo único que busca es estirar la línea defensiva rival de banda a banda o bien obligar a un centrocampista ofensivo a replegarse, por lo demás, funciona como un poste que devuelve la pelota. La labor de Jordi Alba en la defensa propia es parecida pero a la inversa, tapará las subidas por su banda, pero su misión real se encuentra en el área rival. De hecho, Alba ha sido el mejor extremo-extremo del torneo y no el mejor lateral.

Iniesta y Alonso según Asier y Javier, en Mercado de Dinero

Iniesta y Alonso según Asier, en Mercado de Dinero

El toque y la posesión, que son indudables, no resultan absolutas como dogma. Ese es otro señuelo. De los cuatro goles de ayer, tres fueron al contragolpe puro y duro. El segundo tras un saque en largo de Casillas que Xabi Alonso bajó de cabeza. El mismo gol de Torres en la final de hace cuatro años fue al contragolpe. Igual que el de Iniesta en la final del Mundial.

Conclusión, la mejor selección de fútbol del mundo, ni es sólo de Del Bosque, ni es de “bajitos”, ni juega al 4-3-3, ni hace del toque un valor absoluto. Todo eso es mentira, tanto como Cesc jugando de nueve. Lo único cierto es que lo bordan.

Enhorabuena, carajo!!.

“La Rescatada” precisa más productividad para avanzar en la Euro2012

Ha empezado la Eurocopa también para España que, a estas fechas, lleva disputados dos partidos. El que se jugó el sábado en Bruselas, que ganó Alemania por goleada, concretamente 100.000 millones a cero. Y el del domingo, que terminó con empate a uno. El ministro de economía italiano tendrá el susto en el cuerpo aún a estas horas después de que alguien le dijera que Italia había igualado a España.

Pero vayamos a lo que sucedió sobre el césped. En cuanto a “La Roja”, a la que en lo sucesivo llamaremos “La Rescatada”, hay que decir que fue un claro reflejo del país al que representa.

Del Bosque, el tecnócrata del fútbol (Asier y Javier, en El Jueves)

Del Bosque, el tecnócrata del fútbol (Asier y Javier, en El Jueves)

Por un lado, “La Rescatada”, a pesar de las reformas estructurales que ha sufrido desde hace cuatro años, sigue dependiendo en gran medida del sector de la construcción: confía en Casillas y tiene fe ciega en Torres. Es más, como si de un promotor inmobiliario venido a más se tratara, todo el juego empieza con Casillas y termina orientándose a que con Torres se pueda dar el pelotazo definitivo. Es casi la descripción perfecta de la famosa burbuja.

Falseando los números

Pero esto sucede cuando Torres está sobre el verde. Hasta que él concurrió, “La Rescatada” ofreció una forma de juego que es un calco de la situación financiera que ha generado el acoso de los mercados. Los famosos mercados exigen transparencia, claridad en los números, sinceridad en las cuentas. En caso contrario, desconfían y ahí es cuando empieza a generarse la espiral del pánico. Bien, pues Del bosque planteó el partido con un falso 9. Así ¿cómo van a confiar los mercados en España? ¿Cómo hablar de certezas si el 9 no es un 9?. Es normal que crezca la desconfianza.

Además, “La Rescatada” se dispuso sobre el campo con seis centrocampistas. Bien, si consideramos a esos 6 centrocampistas como parte del sector privado, tendremos un proceso plagado de intermediarios que toman el balón en un punto en el que es barato, la propia defensa, y tratan de llevarlo al lugar en el que es más preciado, el área contraria, pero la abundancia de comisionistas logra que el tránsito sea lento y mayoritariamente especulativo porque, al ser todos comisionistas, buscan volver a mover el balón en lugar de definir. Esto da lugar a la especulación redundante e insulsa y a una inflacción de la posesión que no es más un espejismo.

Excesiva burocracia administrativa

Si se toma a esos 6 centrocampistas como integrantes del sector público lo que se genera es una burocracia sobredimensionada en la que se pierde de vista el objetivo final y es el propio trámite administrativo el que se transforma en gran objetivo. Algo irracional.

Conclusión, empate ante una Italia aseada y lógica, pero sin brillo, que también fue reflejo del país. Seriedad en la portería, orden en la zaga, algo de creatividad en la media y locura total en ataque. No funcionó del todo. Probablemente, alguien olvidó que en la Eurocopa es más difícil engrasar a los árbitros y rivales.

La solución para “La Rescatada” es sencilla: hay que ganar en competitividad eliminando intermediarios y aligerando la administración pública. El sector inmobilario debe cumplir su función de levantar Casillas pero dejar el pelotazo de Torres para momentos puntuales. Así de fácil.