Otra de obispos vascos en Latinoamérica

Ya habrán notado que a mí los curas vascos destinados a mil rincones del mundo, incluso si les hacen obispos, me van un montón. Hoy voy a hablarles de monseñor Ignacio Gogorza Izaguirre, S.C.I., entre nosotros, de los betharramitas, de los de San Miguel de Garikoitz. Ignacio tiene, como tantas familias de la época, otro hermano sacerdote, en Hondarribia, del que por cierto los jóvenes del Instituto guardan un recuerdo muy grato, porque aprobaba a todos, porque fastidiaba poco y ayudaba lo que podía.

  

Son de Azkoitia -como Arzalluz, dirán algunos-, como otros tantos curas y monjas de su generación. Personalmente, y no sé si tendrá que ver con la mayor o menor titularidad de Loiola, conozco más jesuitas azpeitiarras que azkoitiarras. Sólo en Aguirres y en Venezuela, hubo un tiempo en que había media docena. Conocí a Ignacio Gogorza en Ciudad del Este, en la Triple Frontera, para algunos la ciudad más peligrosa de América.

Supe de él porque leí en un diario de Asunción que le habían robado el auto y luego se lo habían devuelto, en lo que se podía interpretar como un acto de intimidación. Pensé aquí hay noticia y me presenté ante él sin avisar un día que andaba de lo más liado recibiendo autoridades y graduandos. Por supuesto, me atendió y se le notó que decía de verdad que le hubiera gustado tener más tiempo para conversar.

Luego me enteré de que la superioridad, Roma, le había “ascendido” a la diócesis de Encarnación. Sospeché que, cediendo a las presiones de los poderes fácticos, con los que no se “llevaba”, le habían sustituido por un buen hijo de la Obra, doctor en Derecho Canónico por la Universidad de Navarra, más razonable que nuestro azkoitiarra. Me hizo recordar a otro obispo vasco, monseñor Laboa, que fue “ascendido” también de Nuncio en Asunción, después de haber tenido a todo el Mundo pendiente de él desde su Nunciatura de Panamá. Uno y otro, pequeños sólo de estatura, no eran fáciles por lo visto: tenían criterios propios y los hacían valer.

Durante un tiempo no me acordé de Gogorza. Ahora le he traído a la memoria por ese lío que se traen en Paraguay por Fernando Lugo, el obispo que se he metido a político y se presenta a las elecciones presidenciales, al que le quieren cerrar los pasos porque se trata de un candidato con posibilidades y con proyectos incómodos. Con este motivo me he enterado de que está el azkoitiarra, que fue hace muchos años capellán del Laurak bat de Buenos Aires, donde coincidió con el padre Iñaki de Azpiazu, otro azkoitiarra, de presidente de la Conferencia Episcopal de Paraguay y que le está tocando torear el asunto. Seguro que lo hará bien, con prudencia y con independencia. Y quedan más obispos vascos –nacidos en Euskal Herria-, en Perú, en Bolivia, en Nueva York, en Buenos Aires, en Panamá, en ….., todos ellos mayores de sesenta años.

 

0 pensamientos sobre “Otra de obispos vascos en Latinoamérica

  1. Mikel Ezkerro

    Respuesta a JFA.
    Además de todo lo que dices, se podría agregar que Ignacio Gogorza era muy querido en Argentina por los que éramos jóvenes allá en la década del 60, por su caracter abierto y dialogante.
    Hablando de Obispos, el actual Obispo Auxiliar de Buenos Aires Monseñor Joaquin Sucunza es hijo de un navarro de Huici, euskeldun y txistulari que como encargado de la casa, vivía en el Centro Laurak Bat de Bs. As. por lo que el actual Obispo Auxiliar correteaba de niño por las instalaciones del Laurak Bat.
    Una hermana suya Maite llegó a escribir en el mensuario “TIERRA VASCA” que aparecia en la capital argentina.
    Mikel Ezkerro

  2. jfa

    Esto puede terminar pareciendo un txoko para los chismes, pero no me resisto a contar que recientemente me comentó una ejecutiva de un Productora porteña que Sucunza -“que ahora está en el país vasco”, me dijo- era el obispo preferido de su mamá, que era una persona muy querida. Por supuesto le voy hacer llegar tu comentario, se lo voy a hacer llegar a María Angeles.

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