Homenaje a los arratianos de Chirgua

Kaixo Jose Felix! La verdad es que el de Chirgua fue un día inolvidable. Eguzki Uzkanga Meabe y yo nos fuimos varios días antes para poner "el rancho" (como así le llamamos cariñosamente a la casa Uzkanga Meabe) pulcro e inmaculado para ese día. Limpiamos corredores, se cort ó la grama, se caleó lo que estaba feo, ya que en semanas anteriores había habido una subida del río que pasa por en frente un día de lluvias, en fin pues allí estuvimos las tres.

El viernes ya llegaron las demás, listas para el evento del día siguiente. Nos levantamos tempranito, Alberto Ugalde empezó con el puchero de alubias desde bien tempranito. A golpe de 10 ya empezamos a salir para ir a la misa en Montesacro. U na vez allí y antes de empezar dicha misa, pudimos compartir con gente de Caracas y Valencia llegados en sus autobuses y carros particulares; yo como sabes he tenido la oportunidad de haber vivido muchos años en Caracas, pero los últimos 12 antes de venir viví en Valencia, con lo cual tengo estrecha relación con ambas euskal etxeak.

La capilla de Montesacro se quedó pequeñita, mucha gente escuchó la misa desde fuera, fue una misa emotiva empezando por la canción que compuso Illargi Uzkanga Meabe y luego el resto de canciones las entonamos en euskera. Una vez concluida la misa y ya en el pórtico de la capilla, Amaya Uzkanga Meabe bailó un aurresku en honor a todas las personas que allí estábamos, el txistu corrió a cargo de Odon Ulibarrena. De allí partimos hacia la casa de Bakarne donde iba a ser el "bonche", pero antes teníamos que detenernos frente al monolito que allí se había construido días antes, dicho monolito lo tapamos con una ikurriña antes de ir a la misa. Allí subieron Pantxike Meabe, Karmele Esturo, Begoña Meabe y Bakarne Meabe para proceder a develar la placa (en las fotos lo puedes ver).

 

Como éramos muchos y estábamos en la vía principal se decidió que este enveto tenía que ser bastante rápido ya que habíamos cortado el tráfico, es que éramos muchos. Finalizado este acto nos dirigimos arriba, Javier Laso en compañía de Gurutzne Bilbao y Pedro Javier Arriaga comenzaron con los actos de homenaje a las personas que en su día se afincaron en ese valle. Después de esto, empezó a servirse la comida, en un primer momento se sirvieron tortillas de papas, quesos y croquetas, luego se sacaron las alubias y un sancocho cruzado, después entre gente pululando por las diferentes mesas y compartiendo en perfecta armonía entre caraqueños y valencianos siguió trancurriendo el día. Al cabo de unas horas y bajo el compás del txistu y el atabal tocados por Odon Ulibarrena y Aitor Iriondo comenzamos a bailar unas jotas, más adelante se nos pidió a un grupo que bailáramos el suletino (Amaya, Izaskun e Itxaso Uzkanga Meabe, Unai Azpiritxaga Badiola y yo) y por último como es tradición entre nosotros bailamos el Ipurdi Dantza con los "chamos" y los "no tan chamos" que estaban por ahí.

También se entregó un presente a los representantes de cada una de las familias que siguen en Chirgua. Ya caía la tarde y volvió a aparecer mas comida, ahora un suculento pernil acompañado de ensalada de gallina y por último los postres, una variedad de exquisitas tortas. La velada se extendió hasta el anochecer, momento en el cual partieron los autobuses, uno con rumbo Valencia y el otro con la gente de Caracas rumbo a la población de Agirre donde se alojarían en una posada para emprender viaje de regreso al día siguiente. Esto es a grandes rasgos lo que fue esta maravillosa fiesta, al día siguiente recogimos todo aquello, limpiamos y nos volvimos para Valencia. Aqui te envío un enlace con las fotos de mi cámara.

0 pensamientos sobre “Homenaje a los arratianos de Chirgua

  1. jfa

    Eskerrik asko, Irantzu!. ¡Ojalá te animes a seguir contándonos más historias, ojalá otras-os se animen también! Por cierto. ese río de marras, además de eskailus, les dio siempre mucha guerra, porque crecía rápido. ¿Sigue habiendo cazadores en la colonia? ¿Pescadores?

  2. Ainara Odriozola Meabe

    Saludos desde Venezuela y para todos los vascos que estén donde estén siempre añoran su Patria.
    Así como Irantzu les cuenta sucedieron las cosas, felices de reunirnos, felices de los logros y acompañados siempre en nuestros corazones por los que ya partieron.
    Para todos aquellos que con gran valentía vinieron a otras tierras a labrar no sólo la tierra sino a ofrecer un mejor futuro a sus hijos. Para ellos este homenaje. Para mi ama, Begoña con todo mi amor y para mi aita Javier con todos mis recuerdos.
    Eskerrik Asko.

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