No todos los limones sirven para hacer limonada


Durante los últimos meses varios fotógrafos han sido despedidos por los medios para los que trabajaban por alterar digitalmente alguna de sus fotografías. Al día siguiente de la matanza en la Universidad Politécnica de Virginia, varios periódicos publicaron una foto de Alan Kim, enviada por la agencia Associated Press, en la que se veía cómo un estudiante herido era llevado en volandas por cuatro agentes de la policía. El chaval, Kevin Sterne, llevaba puesta una pantaloneta y tenía las piernas cubiertas de sangre. Un jirón salía de la parte de abajo de la pantaloneta y lo que parecía otro jirón sobresalía verticalmente de la entrepierna.

  

Algunos periódicos y revistas, The New York Post y People, entre otros, decidieron, tras estudiar cuidadosamente la fotografía, que este pedazo de tela no era un jirón sino su pene y procedieron a modificar la fotografía.

Los editores de The Roanoke Times, el periódico para el que trabaja Alan Kim, habían decidido, tras una minuciosa inspección, que no se trataba de sus genitales y decidieron publicar la foto en portada, algo que no hicieron el resto de publicaciones sin modificación alguna.

Esta polémica decisión desató la ira de la Asociación Nacional de Fotógrafos de Prensa (NPPA por sus siglas en inglés) que ve una doble vara de medir por parte de los responsables de esos medios, que decidieron alterar digitalmente la fotografía para no herir la dignidad del joven estudiante universitario.

John Long responsable del Comité de ética de NPPA, considera muy noble el gesto de esas publicaciones pero, en su opinión, al hacerlo, han creado “una mentira visual” puesto que la foto deja de ser una descripción correcta de lo que captó el fotógrafo con su cámara. En su opinión, aunque pequeña, se trata de una mentira y las mentiras perjudican la credibilidad de los fotógrafos. “Si (consideran) la fotografía ofensiva o de mal gusto, que no la publiquen”, dice Long. “Si quieren publicarla, que la publiquen pero que acepten que todos los limones sirven para hacer limonada”.

Por cierto que el jirón-pene resultó ser un torniquete que miembros del equipo de rescate colocaron en el muslo del joven para evitar que se desangrara y poder llevarle al hospital.

0 pensamientos sobre “No todos los limones sirven para hacer limonada

  1. ioseba gorostidi

    De verdad creían que eso que cuelga ahí era el pene del mal herido?. Me imagino a un grupo de periodistas sentados frente al dvd dando para adelante y detrás discutiendo si es o no el pene del pobre hombre, que espero saliera con vida de esa. O los norteamericanos “calzan” unos penes de semejante tamaño?. Por que lo que es a mi nunca me pasaría por la cabeza que eso taaaaaaaaaaan largo fuera el miembro viril de un hombre. Si me dices que de un equino, me callo.
    Besarkada bat.
    Ioseba Gorostidi

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