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Ecuador. Del trópico al páramo en un solo día

Para llegar hasta la Reserva Pahuma, ubicada en la parroquia Nanegalito, hay que tomar la vía Calacalí– La Independencia. Ahí, poco a poco, los cristales de las ventanillas de los coches van bajándose para así poder sentir el viento fresco. El sol brilla con más fuerza y la ropa de abrigo ya no es imprescindible.

La vegetación típica del bosque húmedo del noroccidente de la urbe flanquea el camino. En el kilómetro 43 hay un paso cebra y un letrero informativo sobre la Reserva Pahuma. René Lima, uno de los tres guías comunitarios, permanece en la garita y es el encargado de dirigir a los visitantes que, a diario, llegan hasta ese sitio.

Uno de los principales atractivos son las cascadas. Xavier Artieda, chofer de profesión, llegó junto con su compañero Marco Galarza para disfrutar de un refrescante baño en una de las tres cascadas. “Es un lugar encantado, la fuerza del agua al caer sobre el cuerpo ayuda a la relajación”, comenta Artieda, mientras con sumo cuidado camina descalzo entre las piedras y llega hasta la mitad cascada.

Lima informa que la cascada Las Pozas es la más accesible en cuanto a tiempo. 20 minutos de caminata, por un sendero delimitado y señalizado. Para los más arriesgados, la cascada Shunguyacu es la opción. El recorrido dura una hora y media y requiere de zapatos de montaña y ropa cómoda.

Durante la caminata, el sonido del viento al chocar con las hojas de las copas de los árboles acompaña la empinada ruta. Con cada paso, la naturaleza muestra su majestuosidad. Miles de mariposas se posan sobre las piedras de un riachuelo que hay que cruzar. “En verano llegan para absorber los minerales de las rocas”, explica Lima.

Al sentir la presencia humana las ‘hadas del bosque’, como las llama el guía emprenden el vuelo. Si se permanece quieto y se estira el brazo, es muy probable que una de ellas se pare (aunque sea por segundos) en la mano.

El camino sigue, y encontrarse con varias y anchas telarañas es común. Los insectos las tejen para atrapar comida y parecen no percatarse de los visitantes que atraviesan el bosque. Junto a ellas, el rojo de las bromelias brilla con la luz solar.

En Pahuma se registran 230 especies nativas del bosque húmedo, entre orquídeas, anturios, bromelias helechos, entre otros.

Una cantidad aproximada se registra en la reserva del Antisana (210), al otro lado de la ciudad, en el sureste, a 3.000 metros de altura. Ahí, el paisaje cambia y los árboles de naranjilla y aguacate son remplazados por pajonales, chuquiraguas y pamamaquis, entre otros. Es necesario ir lo más abrigado posible, el viento sopla con fuerza y la temperatura va desde los 3 hasta los 17 grados centígrados.

En esta reserva hay senderos para llegar hasta la laguna de la Micacocha, donde la pesca deportiva está permitida y controlada por dos guardabosques. La vista del volcán Antisana es privilegiada. Con facilidad se puede ver especies de aves, como el cóndor o los curiquingues, y mamíferos, como las liebres.

¿Calor o frío? en el Distrito se puede disfrutar de ambos.

Reserva Antisana

Está ubicada a 45 minutos de la ciudad, en la parroquia de Píntag, en el sur oriente de la urbe.

La reserva abre al público de 07:00 a 14:00 hrs. Hay turnos de tres horas para quienes practiquen pesca deportiva. Esto es controlado por los guardabosques del Ministerio del Ambiente.

Tiene una extensión de 120000 hectáreas y fue creada el 31 de agosto 1993, con el Registro Oficial 265.

El volcán que da el nombre a la reserva mide 5.753 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que suele hacer frío.

Reserva Pahuma

Está localizada en el km 43 de la vía Calacalí -La Independencia, en el noroeste, a tan sólo una hora de Quito.

Los baños rituales. En Pahuma hay tres cascadas, en las cuales antiguamente los yumbos realizaban sus ceremonias indígenas. Para llegar hay que caminar entre 20 y 90 minutos, según la cascada a la que se dirija uno. La más alta mide 80 metros.

Para los que quieran disfrutar de la flora, hay un jardín botánico donde se registran 120 especies de orquídeas.

Para acceder, los turistas nacionales deben pagar 2 dólares americanos, mientras que para los visitantes extranjeros la entrada es por 4.

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