El Comité de Competición informa: Cuestiones y consejos del reglamento

25.1.- Cuando se va a proceder al lanzamiento de un penalti, el árbitro se asegurará que el portero esté situado en la línea de gol y todos los jugadores están a una distancia de, al menos, dos metros del jugador lanzador. No se debe demorar el lanzamiento del penalti para situar a los jugadores en su posición correcta ya que esta demora suele perjudicar al jugador lanzador. Si se produce una interferencia en el lanzamiento, el árbitro señala la correspondiente expulsión con sustitución a los 20 segundos del jugador infractor; sin embargo se puede considerar que cuando se produce una interferencia en el lanzamiento será debido a que el árbitro no se había asegurado de la correcta posición de los jugadores. (Nota: en el caso de que los jugadores desobedezcan reitaradamente las instrucciones del árbitro para que se sitúen a una distancia correcta, el árbitro les avisará y si reinciden, les expulsará por todo el partido con sustitución a los 20 segundos. El portero es una excepción en este caso y se le sancionará con una expulsión por 20 segundos).

25.2.- Si por alguna razón (desfallecimiento, etc.), el Delegado de Campo dejara de estar disponible, asumirá sus funciones y constará en el acta como Delegado de Campo cualquier otra persona del equipo local que dispusiera de licencia federativa, aunque sea el segundo entrenador con licencia de entrenador. Es obligatoria la presencia de un Delegado de Campo en un partido. Incluso en el caso extremo de que no hubiera nadie más disponible con licencia, es preferible que el equipo local asigne una persona aún sin licencia como Delegado de Campo y así se hará constar en el anexo del acta. Este caso sólo se podrá dar si el equipo local no dispone de nadie más, exceptuando el primer entrenador y los jugadores, con alguna licencia federativa.

25.3.- Si un jugador atacante lanza la pelota a una “zona de nadie” cuando está finalizando el tiempo de posesión y, antes de que suene el claxon de 30 segundos o los árbitros señalen la correspondiente infracción, el entrenador de su equipo pide un tiempo muerto, éste NO se concederá, se señalará penalti contra su equipo y se dará este tiempo como consumido. Se debe entender que cuando el jugador ya ha renunciado a jugar lanzando la pelota a una zona de nadie, el árbitro debería haber señalado la correspondiente falta en contra y, en consecuencia, la pelota sería ya para el equipo contrario. .El entrenador de su equipo no puede obtener ventaja de una demora arbitral en la señalización de la falta.

25.4.- La entrada en el juego de un jugador no autorizado a participar en el mismo (por ejemplo, el octavo jugador) siempre se debe señalar con expulsión por todo el partido con sustitución a los 20 segundos y penalti. En ningún caso esta situación se puede señalar como expulsión por 20 segundos como si guera una entrada incorrecta.

25.5.- El lanzamiento de un penalti señalado durante el juego SIEMPRE se debe lanzar. No hay ninguna circunstancia, incluso una infracción por brutalidad de un jugador atacante antes del lanzamiento, que anule el lanzamiento del penalti.

25.6.- Cuando finaliza un periodo con un jugador expulsado y previamente se ha producido un lanzamiento a portería, puede suceder:

a) La pelota la recupera el equipo atacante, el expulsado no entrará al inicio del siguiente período, hasta que se produzca cualquiera de los supuestos que dice el Reglamento (recuperación de pelota, finalización del tiempo de exclusión, etc.)
b) La pelota la recupera el equipo defensor, el expulsado entrará al inicio del siguiente período
c) La pelota no la recupera ninguno de los dos equipos y finaliza el período. El jugador expulsado no entrará al inicio del siguiente período, salvo que su equipo entre en posesión de la pelota.
d) La pelota sale fuera del campo de juego en el momento que suena la bocina de final de periodo. El expulsado entrará al inicio del siguiente período si el lanzamiento fuera un saque de portería a favor del equipo defensor.

Comité de Competición

25.7.- En un partido de Liga Nacional, los árbitros expulsaron a un jugador, y en el anexo del acta, transcribieron el nombre de otro jugador. El equipo protestó por eso, y se contactó con los árbitros, quienes confirmaron el error, diciendo que habían pensado enviarme un correo advirtiéndolo, pero que no llegaron a hacerlo.

Aclaraciones

25.8.- Repetimos en fichero adjunto la nota enviada el 13 de noviembre, con su aclaración correspondiente a continuación:

1.- La tarjeta amarilla para los jugadores que están en el agua, se muestra al equipo, no a un jugador determinado y de esta forma se debe anotar en el acta (sin número de gorro) y se debe escribir en el anexo indicando el motivo concreto sin efectuar interpretaciones. Recordamos que TODAS las tarjetas, amarillas o rojas, se deben hacer constar en el anexo de la forma que estamos indicando.

2.- Dada la novedad de estas tarjetas, recomendamos prudencia en su aplicación. Mostrar una tarjeta amarilla a un equipo puede ser el inicio de más problemas, pues las siguientes actuaciones ya sólo pueden ser expulsiones con sustitución y tarjeta roja. En consecuencia, cuando se muestre, debe de ser por causa de un juego enrarecido y no por una situación particular de un jugador con el árbitro.

Finalmente recordar que siempre que se expulse a un jugador con sustitución por mal comportamiento, protestas o brutalidad se debe mostrar la tarjeta roja de forma claramente visible como indicación que el árbitro no va a permitir este tipo de actitudes en el partido.

Rogamos que cualquier duda o situación confusa que os hayais encontrado en algún partido nos la transmitais a fin de ir unificando criterios en la aplicación de las mismas.

Para las Mesas

25.9.- Es posible que en la puesta en juego del portero en un saque de portería, éste tenga la pelota durante unos segundos observando el juego sin ponerla estrictamente en juego de la forma que establece el reglamento. Aún así, el cronometrador pondrá en marcha el crono sin esperar a que el portero haga la puesta en juego absolutamente reglamentaria, siguiendo la lógica del partido ya que todos los participantes del mismo ya han dado por bueno el reinicio del juego, incluido el árbitro, que en caso contrario ya hubiera señalado retención. No poner en marcha el cronómetro en este caso sólo generará incomprensión y erigirá al jurado y, en consecuencia a los árbitros, como protagonistas de algo que nadie entiende.