El Mundial de Barcelona, por AJD (parte IIII): ‘El arbitraje’

Se notó demasiada diferencia del nivel entre los árbitros-top y los que por ser un campeonato mundial fueron convocados por FINA de países sin tradiciones en waterpolo. Como cualquier gran campeonato hubo  instrucciones “frescas” y lo último en la moda del arbitraje fueron las frecuentes expulsiones a los marcadores de boya sin balón. Algunas veces exageradas a mi entender,  rebuscadas, ajenas al espítitu de la ley de la ventaja.

De otro lado,  coger, hundir o tirar hacia  sí es expulsión en cualquier parte del campo y a veces faltaba más rigor de los árbitros a la hora de sancionar este tipo de infracciones en el arco. Por lo mismo los marcadores de boya son sancionados con expulsión, pero no así  los defensores en el arco.  Además los equipos eran conscientes de que los porcentajes de éxito en uno más son por debajo de 50%  gracias a estas contundentes defensas y no se cortaban  en coger y hundir a sus rivales para que no se hagan hueco para chutar.

En definitiva considero que hay que encontrar un equilibrio entre las expulsiones a los marcadores de boya sin balón y la permisividad con los agarrones y el pressing salvaje en el arco.