¿Quién dijo fácil? Deporte y estudios, ¡Unidos!, por Iñaki Aguilar

Iñaki Aguilar, portero de la selección española de watepolo, nos ha mandado a WP, el blog este artículo escrito por él. Merece la pena.

Se acercan la Navidad y el fin de año, y como marca la tradición muchos deportistas empiezan el año soñando con nuevos retos. Un ejemplo es: voy a estudiar más. Algunos podéis pensar que es un reto antagónico con el hecho de ser deportista, pero no es así. Sí se puede estudiar, entrenar y competir.

Como ejemplo pondré a la selección masculina de waterpolo que fue al Mundial. Cinco licenciados y siete cursando estudios superiores. Los número aumentarían si contase los que fueron a la pre-selección.

La clave: crear buenos objetivos y hábitos. Se necesita cierto tiempo para crear un hábito de estudiar, y sobretodo la voluntad de crearlo. Como en el deporte hay rivales que te lo pueden impedir: si tu grupo de amistades no lo hacen se necesita un sobre esfuerzo, dormir demasiado o salir de fiesta sin respetar el descanso adecuado también pueden ser handicaps importantes. Pensar que porque eres joven y fuerte no te hace falta sembrar tu auto disciplina va a ser nula, etc…

Por lo tanto, ¿cómo se pueden derrotar a estos duros contrincantes? La clave está en la toma de conciencia y el compromiso con uno mismo. Cuando estés apunto de enfrentarte a un libro de texto, o realizar un trabajo, o resolver un problema de matemáticas no te preguntes ¿por qué tengo que hacer esto? Preguntate ¿por qué quiero hacer esto? y ¿qué me aporta hacerlo? Muchos estudios han explicado los beneficios del deporte en la vida académica.

Yo quiero cambiar la perspectiva, y preguntarme ¿qué me han aportado los estudios y la formación para ser mejor en el deporte?

examenPrimero: estudiar me permitió organizarme las semanas y fijar claramente los horarios.

Segundo: recalcó mi idea mental de que sin esfuerzo y compromiso es imposible obtener resultados.

Tercero: conocer gente muy distinta a mi, que me permite ver otras realidades fuera del mundo del deporte, mucho más duras o muchas más flexibles.

Cuarto: en mi caso, estudiar psicología me ha proporcionado herramientas para mejorar mi rendimiento gracias a técnicas como la visualización, la relajación, la creación de objetivos o control de ansiedad.

Quinto: los estudios y la formación continua son para mi como un chaleco salvavidas que me da seguridad al saber que una vez termine mi carrera como deportista, las probabilidades de que me ahogue son menores.

Para finalizar, decir que el día a día de un deportista no es solo trabajar físicamente, técnicamente o tácticamente. Hay lo que muchos psicólogos llaman el entrenamiento invisible. Dentro de este entrenamiento podemos encontrar la alimentación, el descanso, y otras rutinas como es el ejemplo de formarse y estudiar. Todo conlleva esfuerzo y dedicación.

Desde mi punto de vista diré que: VALE LA PENA. Y por cierto ¿quién dijo que para conseguir un rendimiento alto en los diferentes aspectos de nuestra vida hemos de hacer cosas que NO nos gusten?
¡Un saludo y mucha suerte!

Iñaki Aguilar
Licenciado en Psicología y Master en Formación.
Jugador de la selección española de waterpolo.

*Algunas ideas han sido sacadas del libro: EntrenaMent i emocions del eportista i els que la envolten. Por Xavier Garcia Pujadas.