Las Crónicas de AJD: WP NAVARRA – CN.HELIOS 13-9 (3-0, 4-2, 3-3, 3-4)

WP NAVARRA – CN.HELIOS 13-9 (3-0, 4-2, 3-3, 3-4)
Ganar o ganar. No hubo otra alternativa para los navarros. Y ahora, asegurada prácticamente la permanencia, hay que empezar a mirar para arriba.

WP Navarra salió arrollador. El primer período fue un coser y cantar. El australiano Daniel Lawrence perforó pronto la red con un toque seco de antebrazo que dejó clavado al portero maño: 1-0. En defensa los de Manel maniataron al peligroso Ramón Garriga, vigilaban las líneas de pase y se hinchaban a robar balones. Arriba se sucedían acciones de gran imaginación, como la brillante triangulación en hombre más de Fermín Arriazu-Julián García-Jaime Arriazu que realizó el último: 2-0. En esta exhibición de sofisticadas maniobras no podía faltar Julen Artola. El capitán navarro incrustó, con vista de lince, el balón en el hueco minúsculo que dejaba el bosque de brazos de la defensa rival: 3-0.

El segundo tiempo empezó como el primero, con golazo “aussi”. Daniel rectificó en movimiento y de manera inverosímil la dirección de su remate y el balón pasó por encima del hombro del torcido Enrique Gil: 4-0. Otro gol como este y tortícolis segura. Helios había acudido a Amaya para jugarse a vida o muerte la permanencia y se vió que al mínimo descuido del equipo anfitrión estaba capaz para hacerle daño. En pocos segundos marcó dos goles: el primero de penalti (contra Julen) transformado por Alvaro García y el segundo de hombre más que anotó el jugador de Nueva Zelanda Mathieu Small 4-2. Los pamplonicos no estaban para más concesiones. Pusieron fin a esta pequeña tregua y se han dado otro festín goleador. Los hubo de todos los colores: 5-2 – Asier Esteban, de boya, se gira con potencia y anota, dando la impresión que en vez de marcador tiene una sombra en la espalda, 6-2 – contraataque eléctrico, pase del portero Slade a Julen a la banda derecha, le hace falta un defensa, el “10” navarro sin mirar cambia el lado, donde Daniel acaba uno a uno con el portero, 7-2 – una combinación de muchos quilates: Julián García en pos 1º cruza para Daniel en 5º, el aussi a la primera hacia el segundo palo donde Julen empuja: auténtico wpolo delicatessen. Al descanso.

Se reanuda el juego con un gol del neozelandés Small que sorprende de lejos a Edward Slade – su único error en el partido: 7-3. La versatilidad ofensiva de WP Navarra continua: 8-3 – Asier con parsimonía desde el arco la pone en toda la escuadra, 9-3 – Exhibición técnica de Javier Munarriz de boya: se gira sobre si mismo y tumbado boca arriba y fuera del alcance del brazo de su marcador se inventa un remate con elasticidad asombrosa, alojando el balón al ángulo opuesto, 10-3 – gol de laboratorio de uno más de Jaime Arriazu. Con el partido sentenciado (no era así, pero lo pensabamos) , Jorge Ortega y otra vez Mathieu Small redujeron a 10-5 al término del tercero.

Los aragoneses evidenciaron de nuevo en el cuarto período que pueden complicar la vida al equipo local si no juega con la intensidad y concentración máxima. Dos contras, dos desajustes defensivos de los de Manel y Small, y Francisco Gil anotaron para acortar distancia 10-7 o lo que es lo mismo, parcial 0-4 a favor de los de Aznar. Julián García llegó a cortar esta racha peligrosamente negativa para los navarros con su gol para 11-7. Y aquí apareció el hombre más importante de Helios, Ramón Garriga, hasta aquel momento, inédito. Marcó para 11-8 y asistió a Jaime Peiro para 11-9. Las cosas se ponían serias para los de Manel Silvestre. Cualquier relajación en División de Honor se paga caro. Menos mal que Daniel Lawrence estaba en estado de gracia cara a gol y todo lo que tocaba iba a la jaula. Marcó con elegancia un gol importante, el de la tranquilidad 12-9. Helios no pudo responder, estaba desesperado, hundido.

La piscina de Amaya tiene la virtud de lograr una perfecta síntesis entre equipo y público. Y el final del partido con Helios fue una fiesta. El equipo dio un paso decisivo para asegurarse la permanencia. El “profe” Manel reservó el último minuto para conmemorar la cantera. Debutaron en División de Honor dos chavales del WP Navarra C: el portero Jon Suescun (1999) y el jugador David Soler (1997). La puesta de largo de estos dos canteranos, que fue presenciada entre otras leyendas del waterpolo navarro, por su entrenador Fermin Manso y por el actual jugador de Barceloneta e internacional Alberto Munarriz, se convirtió en un apoteosis con el bonito gol del debutante de 16 años, David Soler de hombre más, a la primera de 2ª línea para 13-9. Así se termina el año. Feliz año Nuevo!

AJD