La Palombella Rossa

[…] Si la intervención soviética en Hungría marcó un punto de inflexión –y de ruptura– en la historia del comunismo europeo, los debates vividos en el Partido Comunista Italiano (PCI) a finales de los años ‘80 y la desaparición de esta formación en 1991 son una referencia ineludible para tratar de entender la deriva del eurocomunismo. En este marco, Nanni Moretti (Brunico, 1953) rodó “Palombella rossa” (1989): la historia de Michele Apicella, interpretado por el propio Moretti, dirigente comunista que, tras quedar amnésico, juega un partido interminable de waterpolo mientras intenta recordar, entre otras cosas, por qué es comunista y qué camino debería tomar el comunismo.

Moretti, aventajado jugador de waterpolo, se sirve del escenario que proporciona la piscina para recrear con ironía la encrucijada que afrontaba la izquierda italiana. En la entrevista publicada por Cahiers du cinéma en noviembre de 1989, el director recordaba la dificultad de mostrar un partido de waterpolo y “hacer ver, al mismo tiempo, otra cosa”. “En general, las películas sobre deportes son muy malas, salvo la película de Scorsese sobre boxeo… Yo quería hacer la apuesta de divertir a todo el mundo en una piscina. (…) Al escribir el guión no me percaté de la dificultad del rodaje: actuar en el agua, con otros que juegan al waterpolo e interpretan sus papeles. Pero la ventaja es que nada es simulado. No quería que el waterpolo se convirtiera en algo aburrido. Me gustaba tener todas estas dificultades, pero jugando al waterpolo, piano, piano”. La cadencia del juego en el agua, el acompañamiento del entrenador y los compañeros desde la superficie y la expectación del público articulan una película tan compleja como libre. Un partido que se resuelve con un penalti y una duda: ¿lanzar a la derecha o a la izquierda?