Adriá Delgado: “Brasil ha dado un salto de calidad muy grande”

– Coincidí contigo en el Campeonato infantil de España por FFAA y ya con esa edad apuntabas maneras. Catalunya fue campeón y tú mejor jugador del torneo. ¿Cómo recuerdas esos primeros años de formación?

Si no recuerdo mal, eso fue en 2003 o 2004…tenía 13 años. Fue una competición que siempre recordaré. Teníamos un grupo de compañeros muy bueno, que después con la mayoría de ellos coincidí 4 años en el centro de Alto Rendimiento Joaquim Blume. Muchos de ellos siguen jugando en División de Honor, (Edu Minguez, Alex Codina, Edgar Angelats…). Era una competición muy importante, ya que era como una obligación ganarla, siempre Catalunya había ganado a Madrid y no queríamos ser los primeros en no hacerlo. También era una prueba para ver quien estaría seleccionado para entrar en la Blume, que en ese momento era un lujo poder entrar en esa escuela para los deportistas de esa edad, para poder así compaginar deporte con estudios.

– Tu padre ha sido un grande de este deporte. ¿Pesa el apellido o por el contrario es un aliciente?

Tanto mi padre como mi hermano han sido mis dos grandes referencias. No tuve la suerte de poder ver jugar a mi padre, pero por lo que me cuentan, fue considerado uno de los menores porteros de los años 80, jugando más de 275 partidos con España, una olimpiada en Moscú y se quedó a las puertas de Los Ángeles 84 por una desafortunada lesión…siempre hacemos la coña de que le debo una olimpiada, y voy hacer todo lo que esté en mis manos para conseguirlo.

Mi hermano lo vi jugar, fue un gran jugador, aprendí mucho de él, pero para muchos jugadores, llega un momento que tienes que decidir por el deporte o el trabajo, y desafortunadamente con los tiempos que corren, muchos se decantan por trabajar, ya que en España hay pocas posibilidades buenas para poder vivir de este deporte. Lo de sí pesa o no el apellido, nunca nadie me ha regalado nada, el tiempo pone a quien trabaja duro y se sacrifica en el lugar que merece, independientemente si tiene un apellido u otro.

– Debutaste muy pronto con el primer equipo del Atlétic siendo partícipe de los éxitos que han caracterizado al equipo catalán en los últimos años…

Recuerdo que debuté con 16 años, contra el Hospitalet, que en ese momento estaba en División de Honor, casualmente el equipo donde trabaja ahora mi padre.

Toda mi formación como waterpolista se la debo al Barceloneta, pase los años más importantes como deportista allí, aprendiendo mucho de grandes jugadores, y entrenadores.

– A muchos nos sorprendió que decidieras marcharte a Brasil. ¿Por qué te lanzaste a la aventura?

Todo empezó porque mi padre nació en Río, y por ese motivo tengo doble nacionalidad. En el año 2010, que ya no teníamos más competiciones con la selección española junior, y para no estar todo el verano parado, decidí ir a jugar una competición de verano en Brasil con el Botafogo. Lo hizo durante tres años seguidos, pero el último fue diferente. Me llamo el Fluminense, que en ese momento el entrenador era el supervisor de la selección brasileña. Nos salió un campeonato redondo, y personalmente me sentí muy bien allí, tanto en lo personal como en lo profesional. Al finalizar el campeonato me ofrecieron la posibilidad de quedarme, de jugar allí todo el año con el club y la selección brasileña. Lo hable con mi novia en ese momento, que ahora es mi mujer! Y decidimos emprender esta aventura juntos, y hasta ahora, allí donde voy, ella esta conmigo para apoyarme en todo.

Para poder jugar con la selección, tenía la obligación de vivir un año en Río, sin todavía poder jugar oficialmente con Brasil para así acabar el proceso de naturalización, una norma que impone la FINA cuando se le antoja, no para todos los jugadores….pero en fin, así fue, hasta que en mayo de 2013 debuté oficialmente con Brasil, y hasta ahora. Brasil me ofreció la posibilidad de jugar una olimpiada y de poder vivir del waterpolo, durante este ciclo olímpico, tanto el Comité Olímpico, como el Ministerio del Deporte y los clubes, están invirtiendo mucho en los deportistas, es un buen momento para Brasil y poder hacer lo que me gusta y encima que te lo recompensen bien pues hay que aprovecharlo. Mi sueño es jugar una olimpiada, en España nunca tuve la oportunidad, y busque otro camino para alcanzar el mismo objetivo.

– Los dos primeros años has estado jugando con el Fluminense. ¿Cómo es la liga brasileña? ¿qué destacarías?

La liga brasileña ha dado un salto de calidad muy grande. Los equipos se refuerzan con jugadores extranjeros, y eso hace la liga más competitiva.

Y en estos últimos años, los jugadores de Brasil, sobre todo los de la selección, han evolucionado mucho, algunos de ellos están jugando por Europa, cuando la liga en Brasil esta parada. Yo mismo fui para Hungría en el primer semestre del año pasado, fue una experiencia increíble, tenemos mucho que aprender de los húngaros, todo lo que tienen no es por casualidad, hacen infinidades de cosas por fomentar el waterpolo, aman nuestro deporte. Lo tratan bien, saben lo que hacen y la gente respeta mucho el waterpolo en Hungría, un ejemplo para todos.

 

– Este año estuviste a punto de fichar por el SESI pero en último momento recalaste en Pinheiros, rival directo de los de Sao Paolo. ¿Qué te convenció para decantarte por este último?

Como suele suceder en el deporte, los patrocinadores, igual de rápido que aparecen, pues desaparecen, y esto paso este último año con el Flu. Pase dos grandes temporadas allí, me trataron muy bien, pero he tenido que buscar una opción en Sao Paulo, donde me aseguran una estabilidad en mi vida.

No fue fácil decir entre Sesi y Pinheiros, tengo grandes amigo en el Sesi, y me gustaba la idea que me proponían, pero me decidí por el Pinheiros, entre otras cosas, por la comisión técnica que tiene. Primero por el entrenador, Mirko Blazevic y después por su ayudante, que es el preparado físico de la selección, William Morales, un genio.

Coincidí con Mirko 3 años en el Barceloneta, él era el preparador físico y técnico, el tiene gran parte de la culpa de que esté en Brasil, mi primer año en la selección él era el entrenador, y después acabo recalando en Pinheiros, un club muy importante en Brasil, el más grande de América Latina. Con el aprendí muchísimo en España.

– Rio 2016 está marcando un poco las pautas del waterpolo allá. A un año y medio de albergar los JJOO ¿cómo se está viviendo este momento histórico para el país y por ende los deportistas?

Personalmente pienso que se podrían hacer mejor las cosas, Brasil tiene un potencial increíble para hacer lo que le de la gana. Pero con lo que tenemos hay que mirar para adelante. La olimpiada tendría que servir para crear un legado, una base para el waterpolo brasileño, vamos a ver si eso pasa. La gente se pregunta qué pasará después de las olimpiadas, porque todos los proyectos y objetivos sólo piensan hasta 2016, pero personalmente pienso que no tendría que ser así, hay que crear un camino para que el waterpolo en Brasil se acerque a las grandes potencias mundiales….y ahora tienen la oportunidad de hacerlo, a ver si lo aprovechamos.

– La llegada de Ratko Rudic, Slobodan Soro, la vuelta de Perrone… Brasil parece que ser que va muy enserio a sus juegos. Y tú estás luchando por una plaza en la selección brasileña. ¿Cómo es estar bajo las órdenes de todo un campeón como él? ¿Hay posibilidades de que acudas seleccionado?

Como te decía, Brasil está en un momento que tiene muchos apoyos, comité olímpico, patrocinadores…y si tienen la posibilidad de traer a los mejores aquí, pues lo harán.

Felipe ya está con nosotros, es nuestro capitán, y todo el mundo ya sabe lo que nos va a aportar, cuando lleguen los pasaportes de Soro y Vrlic, estoy seguro que si continuamos con el trabajo que estamos haciendo con Rudic, estaremos luchando contra los mejores del mundo.

Con Ratko estamos entrenando como nunca, te lleva al límite en cada entreno, o aguantas o no sirves. Y esto es la realidad del waterpolo de alto nivel, cuando te enfrentas contra húngaros, serbios, croatas…tenemos que hacer el doble o más que ellos para poder intentar estar a un nivel cercano…queda solo 1 año y medio, poco tiempo, pero estamos evolucionado muy rápido, vamos a ver que pasa este año 2015, tenemos grandes competiciones para ver donde realmente estamos como el mundial de Kazan o el panamericano, que es una competición importantísima para nosotros.

Soy optimista, confió en mi trabajo y me veo en el equipo, si todo continúa así, espero estar en Río 2016.

– Ahora desde la distancia ¿cómo estás viviendo los éxitos del Barceloneta? (especialmente la Copa de Europa obtenida el año pasado y ¿cómo ves al waterpolo español tras la llegada de Gabi Hernández al banquillo?

El año pasado del Barceloneta fue de 10, mejor imposible. Me alegro por ellos, hace mucho tiempo que buscaban ese objetivo y lo consiguieron, es el trabajo de muchos años y lo bordaron.

Con Gabi coincidí una temporada en el Barceloneta, como jugador era excepcional, con un carácter y una garra envidiable. Hay que darle tiempo, no se pueden cambiar las cosas en meses, hay que confiar en su trabajo, en sus decisiones, y dejar que vayan saliendo los resultados, que saldrán.

– ¿Está en tu mente volver a España algún día o las caipirinhas pesan demasiado?

Ahora sólo me planteó estar en Brasil, como mínimo hasta la olimpiada, después, ya se verá. Si continúan apostando por el waterpolo en Brasil, podría llegar a quedarme. Pero mi ilusión es volver a Europa, jugar en otras ligas, ya he estado en Hungría y me encanto, me gustaría probar en Italia por ejemplo. A casa, (España), siempre puedo volver, es donde me siento mejor y donde toda mi familia esta, voy a volver seguro, pero no antes de lo previsto, quiero aprovechar ahora que puedo para vivir estas experiencias que me esta ofreciendo vivir lejos de casa. Ojalá mejore la situación en España y dentro de unos años no haga falta que tantos jugadores se tengan que ir. Parece que esta todo más tranquilo y seguro que dentro de unos años España volverá a tener una de las ligas más fuertes de Europa.