LAS CRÓNICAS DE AJD | Askartza B culminó una temporada de ensueño

PLAY OFF FINAL  LIGA EUSKAL HERRÍA

ASKARTZA B – BIDASOA 7-5 (1-3,2-0,4-2,0-0)

Askartza B culminó una temporada de ensueño. Las finales no se juegan, se ganan.  No pudo conjugar ganar con el buen juego en un duelo, que se movía por impulsos. Bidasoa empezó mejor, pero su ventaja duró casi nada. Askartza dio la vuelta en el tercer y cuarto tiempos.  La última parte era para olvidar, aunque justo lo que le convenía para ser campeón.

Apenas iniciado el choque  el zurdo Ivan Martiarena dio la primera ventaja a los de Sergi Pérez 0-1. Askartza buscó su juego interior, una mina de oro, dónde mangonea Xabi Pérez. Con dos defensores encima consiguió un penalti. Lo transformó el gélido Javi Estallo 1-1.  Otro jugador con bajísimas pulsaciones, el hernaniarra Artur Casas, la enchufó desde el perímetro, bote incluido, despistando a Ander Asla 1-2.  Los iruneses  recurrieron a una flexible defensa zonal, que impedía los pases al boya local, dejando el resto en manos de David Olaizola. El portero detuvo varios disparos exteriores de los claretianos.  La confianza  de los lanzadores va por barrios. Artur levantó la cabeza y cambiando el ángulo, perforó por segunda vez la red bizkaina 1-3. A los de Joan Albella seguía costándoles entrar en el partido. La zona 3 de Sergi les suponía un rompecabezas. Tenían que agradecer que Bidasoa también se atascó en ataque.  Tuvo una gran oportunidad en zona uno más. Una combinación entre los dos zurdos hermanos Martiarena dejó al mayor Ivan  con todo a su favor para meter el cuarto. Suele acabar abajo, pero esta vez decidió buscar la escuadra y la mandó muy por encima del larguero. Sergi se retorció casi cayéndose, sabiendo la importancia de este gol y además lo que podría significar este fallo para la confianza del donostiarra.

En los albores del segundo,  Markel Garay logró a marcar un tanto de gran valor, adornándose con una vaselina de “cuchara” desde el lateral izquierdo 2-3.  Acto seguido el mismo falló la superioridad, provocada por Xabi Pérez.  Bidasoa intentó parar el juego, bajar el ritmo con lentas transiciones y sin perder el orden en el repliegue. David seguía muy seguro en la portería. Vino el turno de los visitantes de jugar en hombre de más. El joven Iñigo Martiarena se precipitó, rompiendo la hierarquía en su equipo,  y falló.  Los nervios en las filas de Askartza seguían impidiéndoles a desarrollar su potencial. Remates mal seleccionados, pases largos imprecisos, etc. Bidasoa tampoco tuvo ideas claras en ataque. Su única arma ofensiva fueron los tiros del catalán Javier Aguilar desde el arco, que en su mayoría fueron repelidos por  la bien estructurada defensa de Askartza, donde siempre aparecía un brazo para desviar el remate. Fin a esta sequía goleadora puso la transformación de otro penalti a favor de Askartza. Un remate de Jon Agirre fue parado y el rechace con algo de suerte cayó a las manos de Xabi Pérez, que fue arrollado en el área por un defensa. Javi Estallo se encargó de empatar 3-3 a punto de acabar el segundo.

Los de Sergi Pérez no se podían permitir otra derrota y se lanzaron en busca del gol que se les resistió todo el segundo tiempo. Empezaron a moverse en ataque, intercambiando posiciones, pero por consiguiente dejaron más espacios en defensa  para el juego interior de Askartza.  Y eso sabe muy bien como explotarlo el boya Xabi Pérez. Cuando el balón llega a su mano es imparable. Provocó el tercer penalti a favor de su equipo, cogió la pelota y a dentro, 4-3. Primera ventaja de los de Joan Albella.  Sin embargo, Bidasoa supo reaccionar rápidamente.   Con la pólvora mojada del catalán Javi Aguilar, Telmo de la Caba tomó la responsabilidad, sorprendiendo de lejos al joven Ander Asla (99) 4-4.  Un empate que no duró nada. Expulsión innecesaria de Ivan y Markel, desde la pos 5º y sin mover el balón por la zona,  la clavó para 5-4.

Esta vez los de casa, empujados por su público (no cabía ni un alfiler en la grada) se sintieron más sueltos, se anticipaban en defensa (gran trabajo como ya es habitual en defensa de Unai Martín!) y contraatacaban con peligro. Xabier Vázquez se animó y cruzó de 2º: 6-4.  Apareció de nuevo Ivan Martiarena, desparecido después de su fallo al final del primer tiempo, algo que Sergi  temía.  El hijo de la gran animadora de la cantera del waterpolo en Donosti, Yolanda,  marcó con un gran latigazo de hombre de más: 6-5.  Este chico de más de 1,90 que jugó una temporada en la liga catalana en las filas de Santa Eulalia, posee una zurda rápida y potente, y si su equipo sabe aprovecharlo y él mismo  tiene más autoconfianza, podría resolver partidos como esta final.  En el otro bando hubo más jugadores  a los que no les temblaba el pulso en momentos complicados. Uno de ellos Jon Agirre anotó con vaselina un importantísimo tanto, a tan solo 2 segundos del final del tercero: 7-5.

El último período  fue un despropósito de fallos en los remates, en pases y torpezas de todo tipo. Las posesiones duraban menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Y mientras que para Askartza, con su ventaja, este desarrollo del juego les convenía,  a los de Irún, después de fallar superioridades y algún uno a uno con el portero, les vinieron las prisas, luego la confusión y al final la desesperación.

Askartza B ganó el segundo partido del play-off final (el primero en Irún 6-7), proclamándose con toda justicia campeón de liga EH.  Una temporada para enmarcar para el joven equipo de Joan Albella e Isusko Arias, consiguiendo también el pasaporte para Segunda Nacional. Gran trabajo también del presidente Patxi Meca y su junta directiva, asegurando el futuro con una cantera prometedora. Ojalá que solucionen el tema económico para poder participar en Segunda Nacional, que les dará una experiencia inmejorable y les ayudará a aprender y a mejorar muchísimo, como lo hicieron WP Navarra B, WP 98 02 y C.Deportivo Bilbao, que veremos la temporada siguiente en Primera División EH y por supuesto D.N.Portugalete que se queda en la nacional.

Una de las claves  del éxito de Askartza B en estos playoffs fue su defensa.  En sus últimos 4 partidos en semifinales y la final, el equipo no encajó más de 6 goles en un partido.  Esto le permitió ganar (empatar en un caso) estos encuentros, marcando  solo 7 goles por partido.  Relativamente poco, pero suficiente para la victoria, gracias al trabajo solidario en retaguardia.  Un estilo de juego,  que también dio grandes resultados al primer equipo en Primera División.

Enhorabuena también al digno finalista Bidasoa, al que por segundo año consecutivo se le escapa la liga en el suspiro final. Pero el gran mérito de Sergi Pérez y su equipo es llegar hasta allí  con opciones al título, gracias a su gran trabajo y su competitividad, que lo hace capaz de ganar a cualquiera, si tiene su día.

AJD