AJD desde Belgrado: ‘Explicar lo inexplicable’

¿Cómo puedes explicar lo inexplicable?

Fue el día de la verdad. Se mascaba la tensión entre la delegación española. No lo veían muy claro. “Rival duro, lo tenemos complicado…”.

La verdad es que estuvieron más que correctos en defensa, donde se trataba de sacrificio, entrega y solidaridad colectiva. Una faceta en la que aprobaron. Y por supuesto un excelente Daniel Lopez Pinedo. Pero cuando tu portero es la figura del equipo…

En cuanto a lo otro y quizá lo más importante; las ideas en ataque y la precisión en su finalización, el equipo suspendió. Lo intentó eso sí a base de esfuerzo y lucha, algo que fue compensado con 11 expulsiones de los rivales griegos. Pero el porcentaje de su materialización – 0,09 % fue nefasto. Se intentaba finalizar siempre por fuera, sin la alternativa del juego interior y los palos. Fue también el gran mérito de la defensa griega: cerrar todos los espacios dentro de su zona.

¿Cómo se explica esto? Para mí, con los nervios que atenazaban a todos en ataque y el correspondiente miedo a lanzar de un lado y de otro la falta de un jugador que tome la responsabilidad y se eche el equipo a su espalda, como lo fue para Grecia Ianis Fountoulis. Un jugador con desparpajo y al que no le tiembla el pulso en partidos decisivos tipo Felipe Perrone. Ayer faltaba el acierto en los remates de Gonzalo Echenique y Albert Español, quedándose sin ver puerta, eso sí sus marcadores griegos no se separaron ni un centímetros de ellos. Los dos tantos de Blai Marachall, buén resultado individual, quedaron como una anécdota.

Ánimo equipo, el gran objetivo (la plaza para la Olimpiada en Río) está todavía por delante. Y de las derrotas, sobre todo de la de ayer se aprende más.