‘La fiesta de los tiburones’, por AJD

Anoche en Kombank Arena había 7.000 montenegrinos, una centésima parte de la población del pequeño vecino de Serbia. Y vaya fiesta se montaron con su equipo en la semifinal contra Hungría. “Arriba, arriba, arriba Montenegro” retombaba en la inmensa sala.
“Ajkule” opet plešu! (Los tiburones bailan de nuevo) titula el periódico de la capital Podgorica “Vijesti”. El sábado cuando los tiburones montenegrinos se enfrentan a los delfines serbios en la final en la ampliada hasta 16.000 para la ocasión Kombank Arena, en Montenegro habrá una fiesta nacional. Allí el waterpolo, es el deporte Nº 1, se siente, se vive intensamente. El portero Miloš Šćepanović (vaya partidazo), Nikola Yanovic, Aleksandar Ivovic, Darko Brguljan etc. son héroes nacionales, ya fueron campeones de Europa en Málaga 2008. Su actuación ayer fue un apoteosis de entrega e intensidad. De una comunión con su público que no paraba de cantar: “”ti si naša prva ljubav, Crna goro volim te” (tu eres nuestro primer amor, Montenegro, te queremos). Deporte con mayúscula.

Y qué pena lo de las chicas de Miki Oca. Llegaron a la lotería de los penaltis. No pudo ser. Un mal inicio 0-2 a partir del cual cada equipo, por turno, metía a su rival un parcial de 3-0: El marcador se movía así: 3-2, 3-5,6-5,6-8 y al final 9-9. Esta vez la suerte fue esquiva, el equipo merece más, pero así es el deporte.

imageAnoche en muchos restaurantes y kafanas de Belgrado se celebraba la victoria de Montenegro. En el popular restaurante “Manifaktura” en la centrica calle peatonal Knez Mihailova, un gran grupo de montenegrinos cantaban abrazados, bebían slivovitz, confirmando que Belgrado es una de las ciudades más marchosas en Europa. Dispuesta a enseñarle al mundo que la ciudad, que ostenta el record de haber sido destruida 44 veces, hace de la diversión un antídoto de la adversidad.
AJD