La falta de acierto y un excelso Viktor Nagy disipan el sueño del Atlètic Barceloneta

Los marineros toparon una y otra vez con el cancerbero del Szolnoki en un encuentro donde los hombres de Chus Martín siempre fueron a remolque (7-5)


No pudo ser. El Club Natació Atlètic Barceloneta dijo adiós a su sueño europeo de repetir la corona conseguida en 2014 tras caer ante el Szolnoki de Hungría en los cuartos de la Final Six de la Champions League. Está vez no hubo milagro. En un encuentro donde los marineros se vieron faltos de energía, el lunes cerraron in-extremis el título de liga en el tercer partido ante el CN Sabadell, la falta de puntería y el buen hacer de Viktor Nagy, que firmó un estratosférico 91% de acierto, decantaron la balanza a favor de los húngaros (7-5).

Reeditando el encuentro vivido en las Bernat Picornell de Barcelona hace un año, Chus Martín ya advirtió en la víspera que nada sería igual. “Está vez ellos juegan en casa, son uno de los grandes favoritos para ser campeones y tienen un gran equipo”, afirmó. Dicho y hecho. A diferencia de la temporada pasada, donde los húngaros acabaron sextos y dando la sensación de no haber peleado un solo encuentro, está vez el Szolnoki mostró todo su potencial. Seguros atrás, respaldados por el acierto del siempre provocativo Viktor Nagy y con multitud de recursos en ataque, noquearon una vez tras otra las intentonas de los de Chus Martín por meterse en el partido.

Dispuestos a no dejarse sorprender, Denes Varga hizo el primero y puso a los suyos por delante, un hecho que no cambiaría a lo largo del partido y que obligó a los catalanes a intentar la remontada durante más de 29 minutos, un condicionante que anímicamente acabó lastrando a los catalanes. Marc Minguell en un gran acción logró empatar, pero a falta de siete segundos para el final del primer cuarto, Gabor Kis aprovechó a la perfección un balón a la boya para asestar el primer golpe (2-1).

NAGY, PROTAGONISTA

Algo aturdidos tras el tanto de Kis, el Barceloneta topó con su gran pesadilla. Un excelso Viktor Nagy lo salvó todo y, combinándolo con sus particulares gestos y provocaciones, desesperó a los marineros que lo intentaron de todas las maneras en una piscina que cada vez alentaba más a los suyos. Los balones a la madera y el portero húngaro hicieron estériles las tentativas por empatar de los catalanes, que además se encontraron con el tanto del demoledor Stefan Mitrovic antes del descanso (3-1).

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Si la enjundia ya se presentaba de nivel, la reanudación dejó un panorama todavía más desalentador. Kis aprovechó una superioridad para situar la mayor ventaja del partido (4-1, 18’), donde tan solo el brazo ejecutor de Alberto Munarriz, mejor jugador de la Liga y el gran estandarte del Barceloneta en este tramo final de temporada, supo frenar. El navarro, con una preciosa vaselina, logró derrocar el muro creado por Nagy (4-2) y los gritos de López Pinedo en portería alentaron al Barceloneta que, esperanzados con la gesta, fueron a por el empate. Pero nada más lejos de la realidad. Ese hilo de esperanza desapareció. Marton Vamos logró el 5-2 y a falta de siete segundos, Mitrovic asestó el golpe definitivo al aprovechar una nueva superioridad que dilapidó cualquier opción del CN Atlètic Barceloneta (6-2).

ORGULLO MARINERO

El cuatro de cuatro en superioridades del Szolnoki fue una losa más en un partido donde no salió nada. En el último envite, los hermanos Rasovic salieron al rescate del Barceloneta (6-4), pero tan solo fue hasta que Viktor Nagy quiso. El cancerbero de Szolnoki volvió a exhibirse cuando peor lo pasaban los suyos y tras una expulsión de Marc Roca, Denes Varga sentenció el encuentro con un gran gol que hizo estéril el anotado por Martin Famera (7-5).

Con la sensación de haber completado un buen encuentro, pero anhelando el acierto de cara a portería, el Barceloneta vio evaporarse su sueño de la segunda Champions y deberá luchar este viernes por la quinta posición ante el ZF Eger.

Christian Martínez Romeo

@6ChristianMR