Análisis de las nuevas reglas de la FINA, por AJD

TEST NUEVAS REGLAS (MUNDIAL JUVENIL PODGORICA)

FINA sigue con los experimentos para hacer  el waterpolo  más dinámico, menos físico y más fácil para el espectador.  El Mundial juvenil masculino en Podgorica (Montenegro), finalizado el fin de semana pasada, fue un importante test.  Se llevaron en práctica varias novedades que se pueden resumir así:

  1. Disminuir la longitud del campo de juego de 30 a 25 m.
  2. Reducir el tiempo de posesión de 30 a 25 “.
  3. Reducir el tiempo de la reentrada del expulsado de 20 a 15”.
  4. Reducir tamaño, peso y presión del balón (Mod.4 o femenino).
  5. Disminuir el número de jugadores en el campo de 6 a 5 +
  6. Disminuir el número de jugadores en el banquillo de 5 a 4 + portero suplente.
  7. Disminuir el número total de jugadores en el acta para el partido de 13 a 11 (9 + 2 porteros).
  8. En la lista del torneo se inscriben 13 jugadores y se eligen 11 de ellos para cada partido, quedando 2 fuera de ella.

QUE SE HA CONSEGUIDO EN EL MUNDIAL DE PODGORICA:

Andrey_CRO_AJDSe ha visto un juego con más acción y más disparos a puerta. Se ha conseguido marcar un número mayor de goles por partido.  Al disminuir el tiempo de posesión, se ha logrado hasta 16 posesiones más durante el partido. La reducción de tiempo de ataque ha conducido a un juego más rápido y con menor rigor táctico. A algunos hasta les ha parecido un juego casi nuevo

Los cambios pretendían y han conseguido aumentar el ritmo de juego, con  transiciones rápidas y contraataques. Los espacios más grandes, por reducir el número de jugadores, también han contribuido a más maniobras delante de las porterías. SIn embargo, aunque jóvenes y muy bien preparados, los waterpolistas  no podían aguantar un ritmo tan alto y sufrían al final de los partidos. Por falta de tiempo de posesión era más difícil organizar un ataque estático en arco y se buscaba a las figuras del equipo para jugárselas uno a uno con su rival. De esta manera vinieron la mayoría de los goles.

En realidad no se han visto mucho más goles de contraataques o de entradas, como era de  esperar con estos cambios. Tampoco ha subido el porcentaje de realización en superioridad numérica 5 contra 4. Menos tiempo de hombre de más, más precipitación y fallos. En la final Croacia materializó 4 de 9 y Montenegro 4 de 14.  Partido 3-4 lugar: Hungría 3 de 7 e Italia 0 de 7. Solo en una  semifinal vimos un considerable aumento: Croacia 8 de 10 y Hungría 9 de 18 (resultado final 21-17).  Fue el partido más espectacular de este mundial, de los que FINA necesita para  convencer a la opinión pública de la efectividad de las normas propuestas .

De los tres objetivos principales que perseguía FINA, lo que menos se ha conseguido fue hacer el juego menos físico. El mayor número de transiciones y movimientos provocaban más  contactos. Más espacios, más maniobras, más acción y por consiguiente más intentos para contrarrestarlos por parte de las defensas – coger, tirar, impedir o molestar. Fue el momento para que los árbitros aplicaran con rigor el reglamento. Pero nos hemos quedado con la sensación que no han respondido a este reto.

Reducir el tiempo de posesión y el número de jugadores no significa liquidar automáticamente el juego físico. En realidad vimos ataques con más movilidad y defensas más intensas. Una base para conflicto. El waterpolo en Podgorica no ha gustado a todos, pero no sabían decir si eso fuera por las nuevas normas o por los arbitrajes. Se impone la siguiente conclusión: Si la actual manera de arbitrar sigue sin cambiar, no hay nada que hacer contra el juego físico, por muchos cambios que se hagan.

LA OPINIÓN DE LOS ENTRENADORES.

Según lo publicado, a las potencias mundiales del waterpolo no les gustan tanto los cambios, como a sus promotores de FINA. Creen que no van a solucionar los problemas de este deporte y “cambiarán el alma” del juego. Uno de sus portavoces, Ratko Rudic, ha expresado su opinión negativa en la prensa croata. Teme que el énfasis sobre el movimiento tenga como respuesta más faltas y más interrupciones en el juego. Opina que se conseguirá el efecto contrario – juego más lento, más difícil de ver y más físico. Es normal que lo diga un entrenador que ha ganado tres olimpiadas (con tres países diferentes) con el reglamento actual. El especialista croata es de los que menos necesitan revoluciones en el juego. Y como él piensan muchos entrenadores. Por una u otra razón, las nuevas normas no acaban de convencerles.

Los técnicos expresaron sus dudas en el Congreso de los entrenadores que se celebró en la capital montenegrina durante el Mundial. Estaban más ilusionados al principio, cuando se anunciaron los cambios, que  después verlos en práctica. Muchos creen que se va a otro juego. Algunos  temen que los balones de tamaño más pequeño puedan provocar lesiones serias a los porteros.  Los entrenadores de las mujeres se quejan que  la longitud del campo se reduce solo para los hombres y no para ellas, jugando también con una jugadora menos. Una injusticia por parte de FINA que hará el waterpolo femenino más difícil. Por consiguiente hay confusión, cierta decepción y reservas hacia los nuevos cambios entre los profesionales. Saldremos de dudas y veremos cuáles de estos cambios se van a aprobar y cuales no, en el Congreso técnico de FINA, durante el Mundial de Budapest 2017.

FINA pretende también hacer el waterpolo más universal. No obstante se ha visto que con viejas o nuevas normas, los que ganan son siempre los mismos. Los primeros seis en Río: Serbia, Croacia, Italia, Montenegro, Hungría, Grecia son los mismos que en Podgorica en distinto orden.

LAS NUEVAS REGLAS BAJO LA PRISMA DE LA LIGA E.H.

Al reducir la longitud del campo de 30 a 25 metros y el número de jugadores de 6 a 5, la superficie media por jugador se mantendrá igual: 100 m2 por jugador. Pero en las cercanías de las porterías, dónde se cuece todo, habrá más espacios para maniobrar.

En lo que se refiere a las piscinas en la Liga Euskal Herria, en su gran mayoría son de 25 m. (campo 23×12,5 aprox.), las dimensiones quedarán los mismos. Por lo tanto  jugar con un jugador menos abrirá más espacios en todo el campo. La superficie media por jugador aumentaría de 50 a 60 m2. Creo que los cambios beneficiarán a los equipos vascos y les ayudarán a reducir  las distancias que los separan de los equipos que entrenan y juegan en piscinas grandes. Si actualmente la superficie de un campo de equipo de División de Honor (30×20=600m2) es dos veces más grande que la mayoría de los nuestros (23×12,5=300 m2 aprox.), con las nuevas normas esta diferencia bajaría a 1,66 veces. Por longitud casi se igualarían y la diferencia vendría de la anchura, dónde se juega menos.

Otro aspecto que nos podría beneficiar es que en Euskadi, en general, no se juega con el rigor táctico del waterpolo de élite. El juego no es tan estático y controlado, se hacen más entradas, se arriesga más, hay más precipitación de chutar y no se agotan tanto las posesiones. Es decir  una manera de jugar que supondría una adaptación más fácil y natural a las nuevas reglas, como disminuir el tiempo de posesión  y jugar con 5 jugadores. Resumiendo, yo veo positivas las nuevas normas para el waterpolo en Euskal Herria. Quién sabe, a lo mejor nuestros defectos podrían convertirse en futuras virtudes.

AJD

5 Comments on Análisis de las nuevas reglas de la FINA, por AJD

  1. Buenas desde tierras lejanas. Como siempre Andrey, gran análisis. No puedo evitar escribir sobre este tema, me pone de los nervios.

    La FINA siempre se vuelve loca intentando hacer mas espectacular, más entendible y mas vendible este deporte en lugar de dejar que evolucione por si mismo con las reglas que tiene y solucionar el problema donde realmente existe.

    El reducir de 6 a 5 los jugadores de campo tiene dos posibles propósitos: 1º menos gente en las olimpiadas ya que no caben en las villas. gracias a esto necesitamos menos jugadores por lo tanto a la larga menos promoción al tener menos plazas para convocar a los chavales y no poderles ofrecer partidos (así mejor ya que no cabemos en 2 calles para entrenar).

    2º se busca un juego con más espacios para fomentar el 1 contra uno, más contraataques por consiguiente más goles. Si le añades la reducción del tiempo y dimensión de campo buscas un juego muy rápido. A la larga más físico y más ventajoso para los grandes y menos juego colectivo y de equipo. (que yo sepa eso no busca la FINA) habrá mucho más juego sucio para parar a los fuertes y los fuertes para aprovecharse de los pequeños. Los equipos de “bajitos jugones” que hacen muy bien las ayudas lo tendrán peor aunque parezca ahora que no es así. Id buscando jugadores de 2 metros con muy buena base de natación, no hace falta más.

    En Asia llevan años haciendo experimentos esta gente de oficina. Aquí tenemos el Polo Beach con reglas FINA, campo de 15X10 porterías más pequeñas, balón talla 4, 3 jugadores de campo más portero y 3 cambios. El expulsado tiene que ir a tocar el corner y volver (como el mini waterpolo que jugamos con alevines) y no se para en el gol, se saca de porteria. 2 tiempos de 8 minutos. Os aseguro que los más fuertes con buena natación se la gozan, jugadores que después en el waterpolo de 7 contra 7 tienen problemas al haber ayudas más fáciles ya que en el Asian Beach al hacer ayudas das mucha ventaja al lanzador.

    Yo me pregunto: por qué la FINA no va al fondo del problema??? Ya sabéis cual es. El arbitraje. La culpa no la tienen los árbitros sino aquellos que interpretan el reglamento y dicen a los árbitros cómo tiene que arbitrar.

    Acordaros cuando no había lanzamiento tras falta. Se puso la regla de los siete metros para penalizar al infractor, empezó a haber más goles pero los árbitros dejaron de dar la falta tan fácil por lo que los marcadores volvieron a ser iguales.

    Nueva revolución en las reglas. Se pasa de 7 a 5 metros el lanzamiento tras falta para conseguir más goles y luego el tema del bloqueo del jugador si sale fuera es balón para el defensor para así obtener más contraataques. Para mi esta era la gran revolución pero llegó la interpretación arbitral y la famosa frase “la falta hay que ganársela” por lo que seguimos teniendo los mismos goles en un partido que si no hubiera lanzamiento tras falta ya que es imposible conseguirla en una buena posición del campo y si lo consigues estás tan descojonado que no te quedan fuerzas para lanzar. (es inexplicable)

    Si la FINA quiere que se entienda este deporte y que sea más espectacular primero tendrá que hacer pedagogía y promoción para que se comprenda y la gente lo conozca (no hacer que se practique por menos gente al reducir la cantidad de jugadores) y después hablar con los “Putos amos” como se hacen llamar ellos y que apliquen el reglamento. Seguro que será a la larga más rápido, más expulsiones, más goles tras falta y más limpio (tema que le preocupa al COI) si se penaliza como es debido faltas ordinarias y graves los jugadores se adaptarán a agarrar menos y todas esas cosas que el árbitro no quiere ver desaparecerán.

    Para mi es esta la gran revolución y para otro tipo de juegos que metan en las olimpiadas el Polo Beach al igual que el volley playa. Hay federaciones a las que se les pide reducir participantes y otras llevan disciplinas nuevas.

  2. Ismael,

    En Podgorica se vió que en el juego con 6 contra 6, hay más espacios, más velocidad, se crean más oportunidades para tiros, hay más goles. Parece que gusta al público, se iba contento a casa. Y gusta a FINA también. COI la obliga a reducir el número de los jugadores en los juegos olímpicas y es una de las vías. Las primeras impresiones son que el juego se simplifica, destacan más las individualidades que tienen más importancia para decidir un partido que la labor colectiva. Las zonas de hombre de más, en teoría, parece que son más faciles de realizar. Por eso la expulsión es una sanción más seria que con 7 contra 7. Por consiguiente los árbitros podrían tener más influencia en el resultado final.

    Pero, por otro lado, el juego con 7 contra 7 ofrece más riquezas tácticas, más variantes combinativas, hace más importante la figura del entrenador y sus decisiones influyen más en el desarrollo del partido. Las defensas ocupan más superficie, son más efectivas y requieren más ideas y colaboración colectiva para romperlas por parte de los ataques. Los entrenadores están acostumbrados, todo lo que hay escrito sobre waterpolo,metódica, táctica es de 7 contra 7. Con pocas excepciones se oponen al cambio. Opinan que con 11 jugadores solo en la lista (2 porteros, 2 boyas), se quedan pocos para aguantar a un ritmo más alto y con más expulsiones, tendrá que jugar de jugador hasta el portero suplente…

    Total que hay serias contradicciones y es dificil de predecir lo que ocurrirá. A mi personalmente todo lo que es hacer el juego mas rápido y entendible por el espectador tiene que prevalecer. Y si a esto se añaden cuestiones puramente económicas (en consonancia con los tiempos en que vivimos) la cosa se inclina hacia el 6 X 6. Veremos.

  3. Andrey:

    Al hilo de lo que comenta Esteban, ¿Crees que sería necesario reducir el número de jugadores a 5 si, como tú dices, los árbitros aplicaran el reglamento con rigor?

    Un saludo, Ismael

  4. Muy buen articulo. La unica regla que no me gusta es la reducir la cantidad de jugadores por equipo. Deberian mantenerse los 13 o quizas agregar uno mas ya que al ser el juego mas exigente debido a las nuevas reglas se necesita mas recambio……

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