La ‘fauna’ del padre y madre de niñ@s deportistas; ‘Los tipos de padres y madres’

“La felicidad de los niños está por encima de todo. Siéntase siempre satisfecho con lo que haga, gane, pierda o cometa errores. Felicítele por participar más que por competir. Y recuerde que su hijo hace deporte para divertirse él, no para que lo haga usted”.

Padre taxista. Se encarga de llevar y recoger a su hijo a los entrenamientos y las competiciones, pero suele ser poco amante de los deportes y su prioridad es que su hijo sea feliz y lo consiga con el deporte.

Padre positivo. Son aquellos que siempre tienen una palabra de ánimo para los más pequeños y que le transmite ilusión por el deporte sin rendirle cuentas de los resultados. Además, anima, refuerza y se preocupa por los entrenamientos y los partidos. Da la enhorabuena al pequeño por practicar deporte, no por ganar.

Padre comprometido. Se involucra en el deporte de su hijo, en el club al que pertenece y en la formación de los chavales. Además, son activos en la promoción de los valores en el club y participan con cualquier acción que pueda ayudar a que las cosas funcionen mejor

Padre pesado. Se pasa todo el día hablando de lo bien que juega, nada o corre su hijo y de que apunta maneras. No presiona directamente al niño, pero sin querer le traslada que su valor como chaval está en el juego.

Padre entrenador. Se cree Zidane y da instrucciones a su hijo desde la grada contrarias a las del entrenador y provoca el desconcierto del niño. En deportes como la natación es el que desde la grada se pasea mientras nada su hijo, toma tiempos, apunta resultados… Con su actitud presiona al niño

Padre competitivo. Le pide a su hijo que juegue y se entregue al máximo en cada partido como si fuera lo más importante en la vida pero olvida que su hijo no es un profesional y que el deporte tiene unos valores por encima de competir a cualquier precio.

Padre tóxico. Es el que avergüenza a cualquier niño porque grita en la grada, cuestiona las decisiones del entrenador, falta el respeto a otros niños e insulta al árbitro o al rival. El padre que nadie querría tener.

 

Artículo competo en: diariosur.es