Mikel Markaida, protagonista en la Copa de la Reina

Una de las noticias más agradables que han llegado de la Copa de la Reina ha sido ver a uno de nuestro árbitros vascos participando y pitando en dos de los partidos de esta fase final, Mikel Markaida fue uno de los árbitros en el Sabadell-Sant Andréu de cuartos de final y en el Mataró-Mediterrani de semifinales. Sin duda un gran premio al esfuerzo y a la constancia.

¿Te esperabas la llamada para la Copa?
Para nada, acudir a la Copa no es nada fácil. Era una ilusión y un objetivo más a medio-largo plazo, no pensaba que podría acudir tan pronto a una cita tan importante como una Copa de la Reina. Pensaba que alguna posibilidad existía, pero no lo tenía como objetivo. No hubiera sido una decepción no acudir, no lo consideraba una opción real.

Estamos hablando de una cita con 3 equipos que han luchado este año en Europa, 2 de ellos siguen vivos y luchando por llegar a la Final Four de la Euroliga. El nivel del waterpolo femenino es altísimo, y la Copa así lo demostró. Al final, yo sólo llevo 2 años como árbitro nacional, como quien dice acabo de aterrizar.

Como anécdota, el día que mandaron la convocatoria para la Copa, horas antes de recibirla, un muy buen compañero empezó a decir en un grupo de whatsapp en el que estamos, que estaba seguro de que sería uno de los convocados, y yo ni sabía que la convocatoria vendría ese día, y menos que finalmente estaríamos ambos incluidos en la convocatoria. Fue una gran sorpresa!

¿Qué sensaciones has tenido… nervios?
Quien me conoce sabe que no me suelo poner nervioso. Casi no hay bromas al respecto ni nada… Justo antes de empezar cada uno de los partidos, pensaba en intentar hacerlo como lo había hecho hasta ese momento e intentar dejar buena imagen. Creo que en líneas generales así ha sido, seguro que se podría haber hecho mejor, pero la imagen creo que ha sido buena.

Una vez finalizado, ¿Qué balance haces?
El balance es muy positivo, ha sido una gran experiencia. Creo que el nivel que hemos mostrado los 8 compañeros que estuvimos fue acorde al nivel de la Copa.

Personalmente, me ha servido para crecer, adquirir y afianzar conceptos. Más allá de esto, el estar allí te hace crecer en confianza. Necesitamos los árbitros que vivimos en las “islas” del waterpolo mezclarnos con gente de otros lugares, para ampliar la visión que tenemos del waterpolo. Vivimos menos partidos con tensión que los que ellos ya acumulan por el nivel de sus ligas provinciales. Compartir vivencias y experiencias es muy recomendable y necesario.

Esto es un premio al trabajo y una motivación para seguir creciendo, ¿no?
Por supuesto, es un reconocimiento al trabajo realizado durante este año. Como nos dijeron los evaluadores, no se ha regalado el billete a Terrassa a nadie, todos hemos ido por méritos propios. Y esto motiva…y mucho!

Es un espaldarazo al trabajo realizado y una motivación para seguir en la misma línea, para seguir disfrutando de este deporte. Siempre que se pueda mejorar, siempre hay motivación para seguir.

Ya, pase lo que pase, siempre podré decir que he estado en una Copa de la Reina, una experiencia que me llevo y que no olvidaré fácilmente.

Quiero terminar dando las gracias a la organización del torneo, a mis compañeros en la copa (Yolanda, Poli, Joaquín, Raúl, Alex, Roberto y Marc), a los evaluadores por sus consejos, a los diferentes taxistas que he tenido (Xabi, Alba y Sergi), y a todas las personas que me han mandado mensajes de ánimo y apoyo, se agradecen mucho. Esto es lo bonito de este deporte, los amigos que vas haciendo por el camino.