✍ Así vio la final de Kopa entre @DepNauticaPortu y @EibarkoUrbat AJD

KOPA EUSKAL HERRIA

FINAL MASCULINO

DN PORTUGALETE – URBAT URKOTRONIK  9-8 (1-2,4-1,1-2,3-3)

Náutica y Urbat tuvieron el honor de disputar la final de  Kopa.  Los dos rivales habían vencido en las semis a WP9802 con 7-5 y Leioa 14-5 respectivamente.

Fue un litigio muy igualado, con un waterpolo intenso y bravo, quizá no muy estético, pero una final se juega para ganar y es lo único que importa. Los últimos minutos, llenos de dramatismo, compensaron con creces todas las imprecisiones del juego.

Urbat empezó desafiando a su rival y gran favorito. Con minuto y medio de juego Igor Sanz (00) inauguró el marcador de tiro exterior 0-1. Su ventaja duró exactamente 11 segundos. Tiempo suficiente para que Borja Requena restableciera la igualdad 1-1. Algunos lo interpretaron como el inicio de una tormenta portugaluja , pero nada lejos de la verdad. Los de Davide Cerchi, que debutaban en una final de Euskal Herría, mantenían el tipo ante su adversario que mostraba algunos síntomas de nerviosismo. Los armeros neutralizaron dos superioridades de su rival y esperaron su nueva oportunidad, transformada por el máximo artillero de Primera EU: Mikel Bastarrika (92) 1-2. Eso sí, desaprovecharon también sus dos primeras zonas hombre de más.

El descanso y la charla bajaron la ansia inicial de los de Joan Albella y su equipo se lanzó por la victoria. Y para esto el mejor ejecutor es Borja Requena. El astuto jugador jarrillero dio la vuelta al marcador con dos picotazos en 23 segundos 3-2. Pero los de Eibar estaban firmemente decididos a plantar batalla a un rival de mayor entidad. Se curaron otra superioridad y el goleador de la primera parte, Igor Sanz, repitió logrando el empate 3-3. Entonces vinieron los mejores minutos de Náutica. Transformó dos superioridades, antes del descanso largo, mediante Edu Perez y Carlos Imbernon para ponerse adelante con 5-3.

El tercer cuarto empezó con un Portu empujando para ampliar su ventaja y sentenciar la final.  Pero le costaba  encontrar el camino al gol y falló otras dos superioridades,  topando con un cada vez más entonado portero eibarrés Izei Sologaistua (00). Hasta que Unai Moreno perforara por fin  su red de un lanzamiento desde el arco 6-3. Náutica necesitaba de los goles de UM7, aunque no fue su noche. Algunos pensaron que la final estaba camino de sentenciarse, recordando el 18-2 entre los dos rivales de liga. Pero lejos de amedrentarse ante el empuje de su adversario y su fiel público, Urbat tomó las riendas del partido. Lo hizo después de un tiempo muerto pedido por Davide Cerchi. El italiano sabe muy bien cómo motivar a su tropa. Sus chicos interpretaron correctamente sus instrucciones y en los dos minutos que quedaban hasta el final del tercero, Igor Sanz por tercera vez y Unai Etxaburu de hombre más acortaron distancias 6-5. Dos goles que alimentaron la fé en la remontada en las filas armeras.

Una confianza que empujó al Urbat a buscar  en el último cuarto el milagro para unos y algo no tan descabellado para otros, visto su juego. Náutica seguía sin encontrar su estilo, algo que aprovechó Ekhi Sologaistua para empatar 6-6, completando así un inesperado y merecido parcial de 0-3!  Pero 16 segundos más tarde, Borja Requena, quién sino, reapareció en escena para superar con una vaselina al portero rival 7-6. Los gipuzkoanos, bién físicamente, no bajaban el ritmo ni un ápice y seguían con su movilidad y constantes propuestas de juego. A 4  minutos del final Eneko Treviño puso de nuevo tablas en el marcador 7-7.

A Náutica le llegaron las prisas, la confusión y los nervios. Las cosas se le iban enredando, penalti fallado incluido. Se topaban una  y otra vez con el joven Izei Sologaistua. Un guardameta que sabe colocarse, de gran reflejo y con buenos conceptos de anticiparse a los pases a los boyas, cualidades sin duda inculcados por su entrenador y  exportero italiano. La sorprendente actuación de Urbat puso en jaque el equilibrio de Náutica. Y sobre todo cuando a 2,19 min. del final Ekhi Sologaistua disparó con el alma de hombre de más para dar la primera ventaja en el marcador para su equipo 7-8. Los jarrilleros vieron las orejas al lobo.

Y entonces salió al rescate de Náutica el hombre del partido: Borja Requena. (MVP de la final). Se echó el equipo a su espalda, haciendo gala a su ratonería, instinto de desmarque y sentido goleador.  Empató 8-8, solo 13 segundos después del gol armero. Sus “contragoles” (a penas unos segundos después de marcar Urbat) en tres ocasiones eran importantísimos. Parecía que cuando él quiere y su equipo lo necesita más, Borja va y marca. Coronó su recital goleador con su sexto y decisivo tanto de la final, él de la victoria, logrado de superioridad a 1,45 segundos del final 9-8.

¡Enhorabuena a Náutica por la Kopa y también a Urbat por su dignísima actuación!

WP 9802 ganó a Leioa con 7-5 en el choque para 3-4 lugar.

 

AJD