✍ La firma de AJD | ? @leioawaterpolo vs. @MuxoDepor_WP un clásico con mucho en juego

LEIOA – DEPORTIVO 6-8 (0-3,2-3,1-0,3-2)

Leioa – Depor, un clásico de liga Euskal Herría que no necesita de muchos alicientes extras para resultar  intenso y emocionante. Si a eso añadimos que el choque era crucial para la permanencia de los dos viejos conocidos en Primera EH, no era de extrañar que Sakoneta  estaba lleno a rebosar.

Depor inició el partido muy enchufado, guiado en volandas por su numerosa y ruidosa afición que se había desplazado, viernes noche, desde el Botxo con bombo y pancartas. Desde los primeros minutos el choque cogió los tintes del conjunto bilbaíno. El boya Jon Intxausti andaba como Pedro por su casa en la zona, donde Leioa sabe muy bien manejarse y resolver partidos: la de menos profundidad. El bilbaíno inauguró el marcador 0-1 y en un abrir y cerrar de ojos lo dobló en una gran demostración de fuerza y técnica en posición de boya: 0-2. A los leioztarras les costaba entrar en el partido, lo intentaban, pero o biwn se topaban con Ander Molinero o les faltaba puntería.  Depor seguía muy inspirado en ataque y esta vez fue Bruno Arroita, que en pos. 5º y de revés, sorprendió al portero rival 0-3!. Ver para creer. La estrategia de Txema funcionó. Sakoneta es un campo maldito para Depor y el técnico de Santutxu sabía que su equipo iba a sufrir. Por eso su idea era poner nervioso desde el principio a su enemigo de muchas “guerras”. Y la mejor manera de hacerlo era salir en tromba y sorprender con goles.

Leioa estaba en estado de shock y los visitantes lo aprovecharon en el inicio del segundo tiempo. Iñigo Orbegozo filtró un pase sútil hacia Intxausti que hizo otra de las suyas, ganando la posición a su marcador y provocando un penalti. Bruno Arroita lo transformó con contundencia 0-4. Leioa despertó en un momento al lograr una superioridad que Gabi Moya materializó para inaugurar la casilla de los de casa 1-4. Pero fue algo efímero. Los bilbaínos manejaban el partido a su antojo. Una incursión del veloz Iñigo Orbegozo acabó con una magnífica asistencia a Intxausti para el 1-5. La recuperación y vuelta en el equipo de Orbe, después de un año de baja, es una excelente noticia para Depor.  Como también lo fue el desparpajo de Beñaj Eguskiza, algo apagado la temporada pasada, pero que nos dio una muestra de la clase que atesora, con una vaselina inverosímil, que parecía que nunca iba a caer, hasta que de repente empezara a bajar y se alojara milagrosamente en la red lateral de la portería: 1-6! Por cierto, fue repetición de su primer gol en Segunda Nacional. ¡Una auténtica fiesta se desató en el fondo de la piscina, dónde estaba la hinchada deportivista!

Leioa seguía sin dar señales de vida y Depor perdonó por partida doble de hombre de más, salvando el larguero el debacle total de los anfitriones. Un jugador con gran experiencia como Gorka Sánchez apareció en este momento difícil para Leioa, luchando y provocando un penalti, que realizó Xabi Vázquez con suspense: remate al larguero, rebote en la espalda de Ander Molinero y entró llorando: 2-6.

Con el cambio de porterías los de Yosu Etxebarría se encontraron con su hábitat en ataque en la zona preferida y empezaron a salir del estado de letargo en que estaban por culpa del Depor. Se vieron aliviados de la salida del campo de su “bestia negra” Jon Intxausti (Txema le había dado descanso) y se hicieron más sólidos en defensa. Así consiguieron otra superioridad numérica que convirtió Egoi Sas 3-6.

Se animó Leioa y Ander Molinero empezó a entrar con más frecuencia en acción. Sus soberbias paradas mantuvieron la ventaja de tres goles del Depor al final del tercer cuarto, algo muy importante por el muy probable arreón final de orgullo del equipo leioztarra.

Al inicio del último tiempo apareció de nuevo en escena Jon Intxausti. Continuó su memorable partido con un golazo en posición de boya al superar a su marcador y al portero que había salido a robar la pelota y marcando con una suave vaselina a portería vacía 3-7. Para algunos el partido podría parecer sentenciado, pero los que conocían bien el historial de los choques entre estos dos rivales, sabían que esto no está acabado y había mucho partido por delante. Leioa enseñó los dientes y aprovechó un momento en que Depor ya no buscaba con tanta asiduidad el gol y agotaba las posesiones para ganar tiempo. Los de casa hacían todo lo contrario, con ataques cortos y tiros rápidos. Algo arriesgado, pero surtió efecto, ya que Kerman Castro en dos ocasiones encontró el hueco entre los brazos del bloqueo defensivo, rival, sorprendiendo a Molinero con botes de mucho veneno 5-7. Leioa había vuelto en el partido. Volvió la esperanza de la parroquia local correando: “Se puede, se puede”

Pero Depor no iba a desaprovechar su oportunidad y desechar su brillante inicio. Son momentos reservados para  artilleros como Bruno Arroita. El máximo goleador de la liga anterior materializó la superioridad de su equipo 5-8. Quedaban 3.19 min. Leioa no se rindió, apretó de lo lindo, tuvo dos superioridades seguidas y en la segunda Alberto Castro llegó primero al rechace del larguero, devolviendo la incertidumbre en el marcador 6-8 a 1,56 min. del final.  El arreón final de Leioa era de traca – dos hombres de más en medio minuto. Depor resistió. El brazo providencial de Unai Gredilla evitó un final de infarto para Txema y los suyos y salvó  el goal-average particular a favor del Depor (Leioa ganó el partido de ida en Club Deportivo de un gol).

AJD