Historia y actualidad del arbitraje vasco, por AJD

I.HISTORIA

El primer jurado de un partido de waterpolo, celebrado en Euskal Herría, según el Noticiero Bilbaino y el blog de César Estorne: memoriasclubdeportivodebilbao.blogspot.com,  fue compuesto por el trío Cándido Palomo, César Aguirre y Fernando Batarrita (en la foto subidos sobre el remolcador “Cesar” entre los puentes de La Merced y El Arenal). Fue un partido que se celebró en el Nervión durante las fiestas de Bilbao en Agosto de 1913,  una semana después del primer partido bajo el Puente Colgante de Portugalete. Fernando Baturrita es bisabuelo del conocido nadador del Landatxueta y el Club Deportivo – Antxon Llano Baturrita – campeón de España de 100 braza. Curiosamente estos mismos señores presidieron el jurado también de una carrera Pedestre en la Gran-Vía. Sin embargo no tenemos constancia de quienes fueron los árbitros del  primer campeonato de Bizkaia de waterpolo, celebrado en la bahía de Abra, con la participación de Arenas Club Getxo, Real Sporting Club, Sdad. Deportiva Indautxu, Portugalete F.C., Unión Deportiva Amaya, Club Deportivo de Bilbao y… Athletic Club de Bilbao. No se descarta que algunos  de ellos podrían ser hasta árbitros de fútbol o rugby, ya que en aquel entonces se decía que el waterpolo es como el “fútbol en el agua” o “similar al rugby”.

Los árbitros vascos de waterpolo siempre han sido bien considerados por todos los estamentos nacionales: Federación, Comité de árbitros, clubs, compañeros. Así lo certifica la crónica “Arbitraje en Natación/Waterpolo” de Eduardo Hernández y Alfonso Wucherpfenning Gaminde (edición 1995). Una persona que ha dado mucho prestigio y autoridad al arbitraje vasco fue Benjamín Espinosa “Mincho”. He aquí unos fragmentos de este libro sobre la historia del arbitraje nacional.

“En 1949 el bilbaíno Benjamín Espinosa fue nombrado Secretario del Colegio Nacional de Árbitros, lo que constituye una gran decisión, pues a pesar de que “Mincho” como así le gusta que le llamen, reside en Bilbao, tiene su Presidente en Madrid y de que la mayor actividad natatoria se concentra en Catalunya, sabe organizarse perfectamente y desarrollar su labor con gran eficacia y satisfacción de la gran mayoría. En 1980 Mincho pasó automáticamente a ser el primer Secretario del Comité Nacional de Arbitros cuando este se constituyó. Su gestión dura 33 años -¡todo un récord!- y al cesar en 1982, por voluntad propia, fue objeto de un sentido homenaje y nombrado Secretario de Honor.”

Hay que puntualizar que Mincho durante muchos años fue el encargado de convocar a los árbitros y gestionar los pagos a todos los colegiados de las distintas disciplinas acuáticas a nivel nacional. Pero además de su eminente figura en la crónica del arbitraje nacional se mencionan otros árbitros y directivos vascos.

“El Colegio Nacional en esta época siguió nutriéndose de personas que merecen figurar en esta crónica, no solo por su condición de árbitros, sino por su aportación genérica en tareas, como Paco Torres (Secretario del Colegio y de la Federación Vasconavarra) y Jose Miguel Espinosa (el hijo de “Mincho”, que fue campeón de España de Natación y luego un buen árbitro de waterpolo). “

“La Junta Directiva del Comité de Arbitros de la FEN (que así se denominará a partir del 1980) que preside EugenioAsensio está compuesta por el todavía Secretario Benjamín Espinosa y 5 vocales por cada disciplina: Jose Miguel Espinosa (natación), Ramón Gamisans (waterpolo nacional), Mateo Manguillot (waterpolo internacional )…”

“En 1985 la vocalía de waterpolo está compuesta por una formula tripartita: Pepe Bernal, conjuntamente con José Luís Navarro, que se encargaría de la parte de Madrid y el navarro J. Miguel Zuasti, de la del Norte.”

JOSEMI ESPINOSA Y ANGEL CABELLO

Estos dos muy conocidos y respetados a nivel nacional exárbitros, constituyen la historia viva del arbitraje vasco de waterpolo. Josemi y Ángel se dedicaban no solo a arbitrar, sino también a formar a sus jóvenes compañeros, a ayudar a entrenadores y jugadores en una época cuando muchos clubs vascos daban sus primeros pasos en el waterpolo. En una época cuando no teníamos equipos en las ligas nacionales, ellos compartían su experiencia como árbitros nacionales e internacional, en caso de Josemi, fueron una fuente importante de información sobre el waterpolo de élite Sus testimonios son tremendamente valiosos:

Josemi Espinosa fue un gran nadador, campeón de España y olímpico en Tokio 1964. Fue árbitro internacional y hacía en una época las convocatorias de los árbitros de natación como vocal de CNA.

“En los primeros años que yo recuerdo (década de los 1950) no había árbitros especializados en waterpolo en Euskadi y en las competiciones (solo se jugaban una docena de partidos al año) arbitraban muchas veces los propios entrenadores de los equipos, además de un puñado de árbitros de otras especialidades. De esta época recuerdo a mi padre Mincho Espinosa, Paco Santofimia (árbitro nacional de natación y saltos), Paco Torres, Ricardo Brull, Toño Babio (entrenador de Náutica), Chelu Fernández, Jose María Tros (jugador del Club Deportivo), Ramón Zufia etc.

Creo que el primer árbitro nacional fue Ramón Zufia, pero él marchó a trabajar a Barcelona y allí desarrolló su carrera. A partir de la década de 1970 fuimos llegando a ser árbitros nacionales gente como Angel Cabello, Jose Miguel Zuasti (navarro) y yo mismo y luego vino Luken Vidal, Andrey, Iñigo y los que siguen hoy día. Mi padre Mincho Espinosa fue Secretario del Colegio Nacional de Arbitros y era él que físicamente hacía las convocatorias que previamente habían sido designadas por el Comité de waterpolo. En aquel entonces el Campeonato de España se desarrollaba en fases.

Empecé a arbitrar a nivel nacional en 1970 en una fase de campeonato nacional de categorías en Sevilla. En 1980 debuté como árbitro internacional en un torneo triangular en C.N.Pamplona. Mis
examinadores fueron el francés Alphonse Angela y el español Mateo Manguillot. Estuve 6 años árbitro internacional y dirigí partidos de dos campeonatos del Mundo y de Europa Junior en Italia y Bulgaria. Me acuerdo una anécdota. Fue en Bérgamo dónde arbitré un Hungría-Rodesia 31-0 junto con un indio que se llamaba Batacharchi y que se examinaba para árbitro internacional. Se presentó con unas zapatillas negras. Hasta la tercera parte no pitó ni una falta. Tenía que pitar solo. A partir del año 2000 pasé a ser evaluador nacional, pero al cabo de unos años me dí cuenta que esto no era el mío y lo dejé. Es muy complicado poner una nota a una actuación arbitral, lo veo subjetivo.”

Angel Cabello tiene una carrera extremadamente dilatada como árbitro. Probablemente es el árbitro con el mayor número de partidos dirigidos – más de 6.000 en total (entre autonómicos y nacionales). Angel nos cuenta:

“Todo empezó allá por 1965, cuando me llamó Mincho Espinosa , me dio una bandera y me envió a pitar un partido en la piscina de Artxanda. Así empecé a arbitrar en Euskadi hasta que me hiciera árbitro nacional. Mi primer partido a nivel nacional fue una historia rocambolesca. En los años sesenta yo jugaba en el equipo de Landatxueta de Segunda División Nacional que sería como es la Primera División actualmente. Un domingo por la mañana a las 9,00 nos tocaba jugar en Club Deportivo contra el equipo madrileño de PMM (Parque Móbil Ministerio). Los árbitros catalanes Pepito Bosque y Eugenio Asensio no pudieron llegar a tiempo por el retraso del avión. Los madrileños tenían billetes de vuelta para el tren de las 12,00 y era imposible aplazar el partido. Entonces se me acercó Mincho Espinosa y me dijo: “Angel, tienes que pitar tú este partido. Los dos capitanes quieren que arbitres tú”. Le contesté que era jugador de Landatxueta y no quería que después del partido dijeran que les había robado el partido. Pero insistieron todos y al final lo pité junto con el mismo Mincho, que no había cogido una bandera hace años, así que el peso del partido fue a mi cargo. Los de PMM se fueron encantados, aunque habían perdido de un gol. Así de rebote fue mi debut nacional. Luego me hinché de pitar partidos nacionales. Me acuerdo que arbitré una semifinal de Copa de Rey en la piscina de Mediterrani en Barcelona y curiosamente lo hice solo ya que el otro árbitro no apareció. Pité también finales de Copa de la Reina, conjuntamente con otro árbitro vasco Luken Vidal.

En la liga vasca hubo temporadas cuando se retrasaban los pagos a los árbitros y tenía que adelantar dinero para los viajes. La Federación me pagaba 5-6 meses después. Hasta 1992 perdía dinero también en los viajes para partidos de la liga nacional, muchos en Catalunya. Después de la Olimpiada de Barcelona las cosas mejoraron y hasta 1999 gané dinero del arbitraje. Les voy a contar una anécdota: En Pamplona jugaban Larraina con C.N. Badalona en una fase de ascenso en la piscina de Tenis Club. Detrás de mí había 7-8 mujeres o novias de jugadores de Badalona. Me insultaban y me decían de todo. De repente pegué con la bandera una barra separadora y les dije que las iba a echar. Entonces los jugadores de Badalona salieron de la piscina y se me echaron encima. Menos mal que Fermín Manso, el delegado de Larraina, vino en mi defensa. Yo salí ileso, pero él se llevó un puñetazo en la cara y se marchó con un ojo morado, aunque él también repartió bien y varios de los catalanes volaron en el agua. Tuve que suspender el partido. En otro encuentro, esta vez de Liga Vasca en Burgos, eché a todo el público de la grada en la piscina Amaro.”

ÁRBITROS NAVARROS NACIONALES:

El primer árbitro navarro nacional fue Juan Miguel Zuasti que también fue Presidente de la Federación Navarra y vocal del Comité Nacional de Arbitros. Arbitraba muchos partidos junto con Josemi Espinosa o Angel Cabello, sobre todo los de Helios en Zaragoza después de un incidente con dos árbitros catalanes y un veto a los catalanes que duró tres años, durante los cuales todos los partidos en casa del equipo maño pitaron los árbitros del colegio vasconavarro. El segundo árbitro nacional navarro fue Alfredo Ruiz, el actual Presidente de la Federación Navarra de Natación.

LA NUEVA OLA DE ÁRBITROS VASCOS NACIONALES

El legado que dejaron Mincho, Josemi, Angel, Juan Miguel, Alfredo y Luken fue seguido por una ola de árbitros y árbitras, el más destacado de los cuales fue Iñigo Gárate. El portugalujo llegó a ser árbitro internacional y pitó una final de Copa del Rey en 2006 en Tenerife que se puede considerar como el logro más importante de un árbitro vasco a nivel nacional. Iñigo desempeñó también una importante labor de formador de jóvenes árbitros. Un servidor tuvo el honor de representar el Colegio Vasco a nivel nacional durante 15 años (1992-2007), pitando partidos de División de Honor en tiempos de Manuel Estiarte, Jesús Rollán, Pedro García, Dani Ballart etc. Entre los árbitros vascos nacionales en activo destaca Sergio Gómez que progresó rápidamente (está en la categoría A o en la élite arbitral nacional) y al cual la vocalía nacional le confía unos de los partido más difíciles de la División de Honor (incluso Play offs por el título). Otros árbitros nacionales son Mikel Markaida y Alberto Castro que también ascendieron de categoría de C a B, como Unai Martín (recién aprobado) y Josemi Sánchez (en excedencia) los dos del grupo C. Nuestras árbitras se merecen un apartado especial.

LAS ÁRBITRAS VASCAS NACIONALES

Es un gran honor tener en la actualidad a tres arbitras nacionales vascas: Rosa Rodríguez (categoría A1), Marina Fernández y Ruth González (en excedencia) del grupo C. Creo que después de Catalunya el arbitraje femenino vasco es la segunda fuerza en lo que se refiere al número y nivel que arbitran en ligas nacionales. Rosa además de ser la primera árbitra nacional vasca, fue la primera en arbitrar una final de Copa de la Reina 2018 en la piscina de Mediterrani. El inusual hecho de que marido y mujer son árbitros de waterpolo a más alto nivel y además los dos han llegado a pitar una gran final a nivel nacional: Iñigo Gárate – de Copa del Rey 2006 en Tenerife convierte el matrimonio de Portugalete en la pareja más laureada en el arbitraje nacional.
Rosa ha ascendido por sus méritos a la categoría A1. MarinaFernández se ha adaptado rápidamente a las exigencias de los partidos nacionales y Ruth pidió excedencia por maternidad.
En lo que se refiere a directivas en el waterpolo vasco hay que destacar la gran labor durante más de una década de Agurtzane Domingo como Presidenta del Colegio de Arbitros de Bizkaia y árbitra nacional de natación. Además durante su mandato en los años 90 apareció un grupo de árbitras procedentes de Askartza como las hermanas Vanesa y Cristina Campo, Jordana Burgoa y Maria que prometían, pero no siguieron su carrera como árbitras.

II. LA ACTUALIDAD DEL ARBITRAJE VASCO

Actualmente el Colegio vasco dispone de 51 árbitros de waterpolo (45 hombres y 6 mujeres) que actuaron en 882 partidos en la temporada 2017/2018. A nivel nacional tenemos 8 colegiados, 6 en activo y 2 en excedencia, con dominio de los árbitros vizcaínos. Pero dejemos a los expertos (entrenadores EH y árbitros nacionales) hablar de los méritos, los problemas y los puntos débiles del arbitraje vasco y dar sus recomendaciones para mejorar:

Alberto Castro (responsable de los árbitros vascos). “Creo que hay un amplio margen de mejora en nuestro colectivo arbitral. Más de la mitad de los árbitros actuales provienen de las promociones de los últimos 3-4 años. El futuro del arbitraje vasco de waterpolo está asegurado. Hace poco existía un riesgo de colapsar la estructura de las ligas vascas con más de 40 partidos un fin de semana. Ahora estamos más tranquilos aunque tengamos una labor ardua a la hora de cuadrar las convocatorias.”

Iñigo Garate (delegado federativo): “Los árbitros vascos siempre hemos sido bien considerados por todos los estamentos nacionales: Federación, colegio de árbitros, clubs, compañeros. Teníamos un buen nivel aun sin representantes a nivel nacional de clubs. Ahora tenemos que perfeccionar el sistema de formación de árbitros. Es verdad que sacamos nuevos árbitros, pero ¿los formamos? El problema hoy día es la formación y el seguimiento del colectivo.”

Sergio Gómez (arbitro categoria A nacional): “El crecimiento arbitral coincide con el crecimiento deportivo y viceversa. Comparando con Catalunya y Madrid tenemos pocos equipos nacionales y entonces se lo comparamos con lo que puede ver, pitar y entrenar un árbitro catalán. La diferencia es enorme y por eso el árbitro vasco tiene que aprovechar al máximo cada oportunidad para mejorar. Escuchar para aprender y capacidad de adaptación (dimensiones de campos, estilo de juego, compañeros de otras escuelas etc).”

Rosa Rodríguez (arbitra categoria A1 nacional): “Uno de los méritos del arbitraje vasco es la incorporación de la mujer. Creo que en el conjunto estamos generando un arbitraje de altibajos. Lo positivo es que hay sangre nueva, pero no se hace un seguimiento y una formación adecuada.”

Mikel Markaida (arbitro categoria B nacional): El mérito que tiene el arbitraje vasco es que sin ser una potencia waterpolística hemos conseguido tener árbitros y árbitras de muy buen nivel e incluso internacionales. Históricamente tener gente que ha arbitrado finales a nivel nacional (Copa de Rey, copa de la Reina, play offs etc.) sin tener equipos que participan a estos niveles, es de elogiar. Otro gran mérito es que tenemos 3 árbitras nacionales de 8 en total! De otro lado hay pocos árbitros que quieren hacer carrera y se lo toman en serio. Más bien lo ven como un hobby renumerado y están poco involucrados y sin ganas de crecer. Creo necesario implantar niveles y que se fomente una competición para que la gente que realmente quiere progresar pueda hacerlo.”

Fermín Manso (entrenador WP Navarra): “Entre los árbitros vascos destacan con un buen nivel los de Bizkaia y un nivel más justo en las demás provincias. Llama la atención que Navarra, con tres equipos en categoría nacional y un cuarto que descendió hace pocos años, sigue sin tener ningún árbitro nacional. Observo demasiada prisa por parte de los árbitros por irse una vez acabado el partido. Firmar el acta es estar de acuerdo con lo indicado en la misma y muchas veces se firman actas con muchas deficiencias y errores. Lo que echo de menos es que los árbitros procuren ofrecerse a los equipos de su zona, a pitarles los partidos de entrenamiento para ir adquiriendo soltura y reflejos en el arbitraje.”

Javi Cortés (entrenador Askartza): “Es más difícil arbitrar cuanto más bajo es el nivel. Creo que nuestros árbitros tiene que comprender mejor el juego, interpretar correctamente las situaciones que ocurren, unificar los criterios, que a veces son variables y no siempre se entienden. Eso se consigue siguiendo de primera mano la actualidad que se vive en los clubs, arbitrando entre semana, ver partidos nacionales e internacionales. Venir 30 minutos antes del partido, conversar y conectar en criterios y forma de pitar con el compañero. En definitiva más dedicación por parte de los árbitros, que no limiten su labor con uno o dos partidos seguidos el fin de semana.

Joan Albella (entrenador DNPortugalete): “La liga EU evoluciona y el arbitraje también. Tenemos más presencia y con más nivel en la liga nacional lo que ayuda a tener cada vez más árbitros jóvenes con ganas de aprender. Hay que aprovechar el buen momento y trabajar para subir de nivel”

Emilio Millor (entrenador de WP 9802): El arbitraje en EH ha mejorado mucho en relación con años atrás cuando había un bajo nivel y “caserismo”. Sin embargo adolece de una supervisión que ayudaría a aumentar su calidad. Es difícil, pero habría que intentarlo, comenzando por Primera masculina y feminina. Si en la Vasca hay problemas, el arbitraje en Navarra está bajo minimos. Mi sensación es que en muchos partidos se compensa y eso no es bueno. La línea del arbitraje tiene que ser la misma todo el partido y para los dos equipos. Es importante que se apliquen los nuevos criterios para que el waterpolo sea más bonito y con más goles.”

Davide Cerchi (entrenador Eibar): “Hay que pitar lo que se ve y no interpretar. Dos ojos y un reglamento. Hay que aplicar el reglamento según lo que se ve y no pensar en lo que puede ocurrir después, suponer etc. Si te cogen es expulsión y ya. El otro día nos pitaron así Rosa y Ruth y fueron perfectas. Ojalá que estas intenciones no se diluyan en la tercera o cuarta jornada.”

Sergi Pérez (entrenador WP Donosti): “Creo que el arbitraje vasco mejora y salen cada vez más jóvenes árbitros. También es cierto que tendrían que entrenar más entre semana. También creo que es mejor que no se pita muchas veces a un mismo club, que haya más movimiento de árbitros.”

Josu Barrenetxea (exentrenador Leioa): “El waterpolo vasco ha mejorado en todos los aspectos, el árbitraje también. Los árbitros son parte fundamental del juego. Y por eso tienen que prepararse en consciencia, entrenar entre semana, pitar partidos entre los clubes. Hay que premiar estos árbitros. Para incentivar aquellos que realmente están motivados. Avisar qué partidos amistosos hay y aquellos/as que vayn a pitar de forma altruista, recompensarlos el fin de semana. “

Txema Florez (entrenador del C.Deportivo): “El arbitraje en EH me parece muy complicado por el tema económico. No puede ser que en algunos partidos intrascendentes de 40-0 se cobre igual que en uno trascendente de 8-8 jugándose la liga. O gente que empieza o lleva un año en el arbitraje cobra igual que uno que lleva 15 años y con experiencia. Debido a esto tenemos gente inexperta y parece que el partido no le importa y solo piensa en el dinero. Para mí, tiene que haber categorías en partidos y en árbitros. Y que se cobre distinto. Intentar poner un novato con uno de experiencia con la correspondiente deferencia en el pago. Sé que elegir árbitros es un trabajo muy difícil, pero todos no pueden ser iguales. Otro problema que observo es que a veces los ábitros, al conocernos muy bien, pitan no lo que se ve, sino lo que se supone que se está haciendo, parezca o no desde fuera de agua. Ahora con el problema del número de árbitros bién resuelto, hay que generar más árbitro de nivel.

Asier Esteban (jugador WP Navarra y entrenador Larraina): “El arbitraje a nivel vasco lo encuentro aceptable, en consonancia con el nivel waterpolistico, con luces y claros. Hay cosas que se pueden modificar y mejorar. En muchos casos los árbitros son jugadores o entrenadores de clubes que luchan por los mismos objetivos de los clubes a los que están arbitrando. Y en mayor medida en el caso de las mesas. El segundo punto se refiere al coste de los árbitrajes. ¿Está en consonancia la calidad de algunos de los arbitrajes con lo que se paga por ellos? En mi opinión un partido de liga Euskal Herria es caro de por sí, se podría nivelar realizando más formación para subir la calidad. Por otra parte creo que es imprescindible la actualización y formación contínua del personal de arbitraje. Creo también que los clubes, jugadores, entrenadores y público necesitamos hacer una gran reflexión. Si el objetivo es que el árbitro haga un justo, no es posible que los entrenadores pongamos en tela de juicio sus decisiones constantemente, no es posible que los deportistas menospreciemos con gestos, palabras o les intentemos engañar y no es posible que el público meta presión de maneras toscas e inadecuadas.”

Resumen

En lo que se refiere a la historia del arbitraje vasco creo que el gran mérito es que siempre se ha mantenido el prestigio que gracias a Mincho Espinosa se ganó el colegio vasco a nivel nacional y hemos tenido árbitros en la élite nacional aunque sin equipos en la máxima categoría (excepto en Navarra con Larraina en su tiempo y ahora WP Navarra). Volviendo a la actualidad podemos estar satisfechos del número de nuevos árbitros (30-35 según datos de Alberto Castro) que han salido de las promociones de los últimos 4 años que asegura la celebración normal de todas la ligas de EEH.
En lo que se refiere a los problemas y puntos débiles del arbitraje vasco, la opinión de nuestros expertos de waterpolo es unánime: falta seguimiento y formación, algo imprescindible para su crecimiento. No hay nadie que les controla, evalua, aconseja. Los árbitros son de los pocos que cobran en EH, pero no responden con una actitud adecuada. No entrenan entre semana, no se ofrecen a los clubes para pitar partidos de entrenamiento, una práctica extendida en Catalunya.

Hablando del tema económico, observo un desajuste importante. De un lado no hay medios para implantar un sistema de seguimiento y formación de los árbitros y sobre todo de los más jóvenes y de otro lado, un novato empieza cobrando lo mismo que un árbitro con 15 años de experiencia. ¿No sería mejor que los jóvenes empiecen con una tarifa más baja y que la diferencia se invierta para la formación de estos árbitros.

Y al final, vienen nuevos tiempos para el arbitraje. Las instrucciones en los reciclajes son claras y concisas: El gran objetivo es “ayudar” al ataque. Hay que ser muy estrictos en los intentos de “impedir el movimiento” que se tienen que sancionar siempre con expulsión. La clave del arbitraje tiene que ser “proteger el libre movimiento y la fluidez del juego”. A menudo las nuevas instrucciones se aplican en las primeras jornadas y luego se vuelve a lo de siempre. Esta temporada las cosas tienen que cambiar y el criterio de la primera jornada tiene que mantenerse durante toda la temporada. Los árbitros vascos tienen que contribuir a mejorar la imagen del waterpolo. ¿Seremos capaces de hacerlo?

EL TXOSTENA ESTÁ ABIERTO Y AGRADECEREMOS SUS CONTRIBUCIONES.  AJD