Urbat estrena título de Euskal Herria

Doblete para Urbat: Liga y Kopa de Euskal Herria

3º partido Play off Liga EH

Askartza – Eibar  3-4 (0-1,2-1,1-2,0-0)

Urbat se proclamó flamante campeón de Euskal Herria al imponerse a domicilio a Askartza en el tercer partido del Play off por el título. Así los de Davide Cerchi completaron la mejor temporada de su historia con un doblete a nivel autonómico – Liga y Kopa.

Los eibareses forzaron el tercer choque al superar a los bizkainos por penaltis (8-8 en el tiempo reglamentario) en el segundo partido de este Play off en Orbea. Askartza estaba a un penalti del título, pero falló la quinta pena máxima, después del fallo de Eibar en el cuarto lanzamiento. En la consiguiente muerte súbita los armeros demostraron más temple y todo quedó por resolverse en el tercer partido en el campo de Askartza, campeón de la liga regular.

Para entender el desarrollo del choque decisivo sería mejor recurrir a un análisis de los factores psicológicos antes de los técnico-tácticos. Y es que este partido no se rigió por tácticas y estrategias, sino por saber gestionar emociones y sacudir la ansiedad que generaba en los jugadores la carga mental de esta final. Era obvio que Askartza sufrió el impacto emocional de su derrota dramática en el segundo encuentro. Este no fue el equipo de Unai Casas que estábamos acostumbrados a ver  todo el año. Fue un equipo impetuoso sí, pero precipitado y atolondrado también. Su arma principal – el contraataque no funcionó como de costumbre. Quizá por las buenas vigilancias defensivas de Urbat o bien por la falta de ritmo de competición en las últimas semanas; un componente en que Urbat lo superaba por su participación en el Play off por el ascenso a Segunda Nacional. Además los de Eibar tapaban bien la línea de pase hacia el boya claretiano Julen Manrique y como resultado hemos visto poco del talento que atesora Askartza. Lo mejor del equipo local fueron los minutos de la remontada de 1-2 a 3-2. El único contraataque veloz, bien ejecutado por los de casa que acabó en gol para el empate 2-2 al final del segundo período y una brillante acción individual de Kerman Laseca para 3-2 en el inicio del tercero. Quedaba toda la segunda mitad del choque, pero Askartza casi no apareció más. Un poquito de pólvora le metía Peio Garaizar, el único que daba la sensación que podría ocurrir algo en ataque, pero le faltó precisión en los remates para batir a un muy seguro Izei Sologaistua.

De su parte Urbat, que iba de menos a más en este Play off, se había quitado un gran peso psicológico encima al forzar el tercer partido. Ganar en Orbea a un rival como Askartza, aunque por penaltis, le sirvió para llenar su zurón de confianza. De hecho Davide y los suyos merecieron la victoria en el tiempo reglamentario del segundo choque, ya que despilfaron una ventaja de 4 goles (8-4),  gracias también a la gran reacción de Askartza. Todo eso daba cierta tranquilidad al equipo armero, entonado después de imponerse al campeón de la liga andaluza – Algeciras 15-13 en el Play off nacional por el ascenso. Además el técnico italiano con su tranquilidad y serenidad le daba un plus a sus pupilos, algo muy importante en un choque donde cualquier error penalizaba despiadadamente el rendimiento. Consciente de ello Davide supo manejar inteligentemente el partido, sin cargar tanto la mochila de sus jugadores con cosas como: “en esto se nos va la vida”. Sabía que su equipo necesitaba ser concentrado y reflexivo, sin lanzarse a tumba abierta y dejar huecos atrás. Confiaba que si consiguiera parar el contraataque mortal de su rival , tenía mucho ganado e intentó durmir el partido desde el inicio. En ataque se buscaba casi siempre a Mikel Basterrika y a Jon Treviño para finalizar y era la señal para los demás a replegarse en defensa. Así no dejó espacios detrás de su esplada y neutralizó el juego de contragolpes de Askartza que tanto daño le hizo en el primer choque.

Así los dos equipos se controlaron mutuamente y hubo muy pocos goles en contraataques y en juego posicional.  En estas circunstancias la clave del éxito fue la mayor eficacia en las superioridades de los gipuzkoanos. Urbat marcó todos sus goles de uno más: 4 de 8 zonas, mientras que Askartza materializó solo 1 de 6.  Uno de los grandes culpables de eso fue el portero eibarrés Izei Solagaistua, mucho más acertado que en el primer partido. Con gran intuición y excelente reacción a los lanzamientos rivales, dejó su portería a cero en el primero y el cuarto período y fue sin duda el MVP del choque. Su hermano Ekhi Sologaistua apareció en un momento muy complicado para su equipo que había visto como Askartza le daba la vuelta de 1-2 a 3-2 y empujaba para abrir brecha en el marcador. El 10 de Urbat se inventó una vaselina prodigiosa de hombre de más lo que cualquier entrenador hubiera prohibido: 3-3 ¡Qué templanza en un momento tan tenso del choque y cuando Askartza mostraba signos de recuperar su juego habitual! Este gol hizo mucho daño a los de Unai Casas. Mikel Basterrika aprovechó el atolondramiento local y a 37 segundos del final del tercero marcó de otra superioridad el gol que a la postre daría la victoria a Urbat 3-4.

El último período transcurrió bajo el signo de un juego muy previsible, sin imaginación y con dos rivales incapaces de ver puerta. El tiempo jugaba a favor de Urbat al que le beneficiaba este juego a nada y supo aguantar los últimos coletazos de un Askartza nervioso y sin capacidad de reacción.  “Las finales no se juegan, se ganan” – decía aquel. Este escueto 3-4 fue una confirmación de este dicho.

¡Enhorabuena a Urbat! ¡Gran temporada! Ganó la Liga y la Kopa de Euskal Herria en su cuarto año en Primera División vasca. No pudo conseguir el ascenso a Segunda Nacional, pero el empate 14-14 en la vuelta en campo de Algeciras le otorga la segunda plaza en su grupo, detrás del ascendido Brains (Madrid).

 

 

AJD