SUPERFINAL LIGA MUNDIAL BELGRADO 2019 (3 día)

 

 

Tendencias positivas en el arbitraje

La lluvia de nuevo protagonista

El popular parque “Tasmajdan” es un oasis en el centro de Belgrado. Las piscina lleva su nombre (significa en turco: plaza de piedra por la cantera que existía en este lugar) y fue sede de dos Europeos y varios finales europeos de clubs. El compejo tiene dos piscinas: una abierta con capacidad para 3.500 personas y otra cubierta para 2.000. La Superfinal de Liga Mundial se celebra en la abierta lo que supone un serio hándicap en esta semana de continuas tormentas eléctricas.


La lluvia torrencial atrasó el comienzo del partido decisivo para el primer puesto del grupo España-Canadá con 45 minutos. Un quebradero de cabeza para David Martín y sus ayudantes por la dificultad de gestionar estos parones imprevistos. Ayer la tormenta sacó a España del partido después de una hora de interrupción y favoreció a Hungría que igualó el marcador. Hoy durante el calentamiento empezó a llover con relámpagos y el inicio se aplazó hasta que amainara la tormenta. Complicado de mantener la concentración y volver a ponerte a punto.
A España (descansaron Dani López-Pinedo y Blai Marallach) le costó encontrarse ante un Canadá muy motivado por su victoria ante Hungría en la primera jornada y con opciones para quedar primera del grupo. Al final los de David Martín hicieron valer su calidad y con un gran cuarto período ganaron 12-5, asegurándose la primera plaza. Hungría superó no sin dificultades al creciente equipo de Japón 13-9 y ocupó el segundo lugar del grupo.


En el otro grupo la anfitriona Serbia no tuvo problemas ante la floja Kazajstan 20-6, ocupando el primer puesto, mientras que Croacia sudó la tinta china para imponerse a Australia 11-9 en la lucha por el segundo lugar.

Tendencias positivas en el arbitraje

En definitiva sacar la falta de dónde se encuentra por delante es un gran invento, dinamiza el juego, crea situaciones de superioridad numérica arriba etc. De otro lado por fín el waterpolo dejó de ser el único deporte en el que el defensa podía agarrar impunamente por detrás al atacante e impedir un gol, si este tenía el balón en la mano. Menos mal que esto ya es historia y las cosas son más lógicas y el waterpolo más entendible.


En este torneo se observa una clara intención de sancionar rápidamente el primer contacto (agarrar, hundir, tirar) sea en la lucha del boya, sea en el momento de cambio de posesión, sin esperar la respuesta y el lío que se monta después. También se ve que las defensas se cierran mucho más para reducir los espacios por dentro y evitar penetraciones y penaltis, dejando los espacios laterales libres.
Se nota que los árbitros intentan dar una imagen de criterios unificados, se ve que tienen instrucciones frescas de FINA y a veces hasta se repitan al pitar lo mismo en situaciones diferentes para demostrar que las cumplan. Pero en general el arbitraje en este torneo es más limpio y se aplica con más rigor la regla:” Coger, hundir y tirar hacia sí a un jugador sin balón es falta de expulsión, sobre todo en zona de influencia.”

AJD, Belgrado