España – Holanda 6-10; No hay mal que por bien no venga

España – Holanda 6-10 (0-2,1-4.2-2,3-2)

Es difícil perder un partido con 4 goles de diferencia, en el que has tirado a portería el doble que tu adversario (33 a 18) y has tenido dos veces más de superioridades (15 a 8). Pero se puede explicar al analizar otras estadísticas: tu rival ha marcado 10 goles de 18 intentos y tú 6 de 33; la portera rival ha tenido 70% de efectividad en las paradas (14 de 20) y tu portera 0 de 10; la defensa contraria ha tenido el doble de bloqueos que la tuya, tu primer gol llega en el minuto 13 y el segundo en el minuto 19, tu adversario ha tenido 50% de acierto de uno más (4 de 8) y tu 13% (2 de 15).

Parece inverosímil, pero aún así has tenido la posibilidad de dar la vuelta al partido – de un 2-8 en contra, con un parcial de 4-0 y superioridad (fallada) para ponerte 7-8 y meter mucho miedo a su rival. Pero no pudo ser por una brutal parada de la portera rival. En sumo: demasiadas circunstancias adversas que muy pocas veces se dan a estos niveles. Lo mejor de todo es que ha ocurrido en la fase de grupos. En los cruces seguro que la mentalidad y el acierto del equipo serán distintos.

Las de Miki Oca habían ganado a Holanda 12-8 en los cuartos del Mundial de Gwangjiu y salieron con la tranquilidad de tener el billete olímpico en su bolsillo. Las neerlandesas, por su parte empezaron el choque por el primer puesto del grupo, con la mentalidad del necesitado, del equipo que se jugaba la vida. Lo demostró Maud Megens que coronó el primer ataque de Paises Bajos 0-1. Roser Tarragó falló la primera superioridad española y su marcadora provocó su primera expulsión al salirle por encima en contraataque. Maartie Keuning materializó el uno más 0-2. Tarragó cayó por segunda vez en la trampa que le había puesto el técnico holandés Harno Hanenga (marca personal y echarse encima después de chutar para provocar sus expulsión) y se fue al banquillo con dos faltas personales después de tres minutos de juego. Momento en que ya había empezado el recital de paradas de Debby Willemsz.

La segunda parte las cosas no mejoraron para las subcampeonas del mundo y el marcador crecíó a favor de las actuales campeonas de Europa 0-4 (Der Sloot de penalti y Sleeking). Con 13,07 minutos de juego vino el primer gol español – Paula Leiton llegó primera a un rechace en el aire 1-4. Sin embargo no sirvió para meter a su equipo en el partido. España seguía con su preocupante falta de acierto: penalti y doble expulsión fallados. Por supuesto algo tenía que ver la excelente portera Willemsz y la sólida defensa de Holanda. Y eso les insuflaba gran confianza en ataque. Van der Sloot y Nomi Stomphorst hurgaron en la herida – 1-6 al descanso!

En la reanudación Maud Megens con la confianza hasta las nubes marcó desde el 5º para 1-7. Las cosas se ponían feas, pero reaccionó España con un parcial de 5-1! Maika García que no cesaba en intentarlo por fin batió a Debby Willemsz 2-7 y aunque de nuevo Megens anotó 2-8, las de Miki Oca habían entrado por fín en el partido. Bea Ortiz vió puerta 3-8 y apretó todo el equipo.

Los mejores minutos de España vinieron en el inicio del último cuarto. Maika lo tenía más claro y su gol para 4-8 levantó el ánimo a las suyas. Por fín un contraataque mortal que acabó Pili Peña a la segunda, después de que fuera objeto de un claro y no sancionado penalti – 5-8. Apareció entonces Roser Tarragó, el equipo echó mucho de menos sus goles, marcando para 6-8. Las holandesas estaban desacertadas y perplejas del tirón tardío, pero contundente del rival. Leiton logró una superioridad cuya realización podría ser la clave del partido. Un gol y ponerse al cogote del rival con 7-8, después de ir al remolque en el marcador en todo el partido, hasta con 6 goles de desventaja, podría meter mucho miedo en el cuerpo de las de Arno Hevinga. Pero una mano providencial de Debby salvó a su equipo. Fue, sin duda, la parada clave del choque. Y como suele suceder de un probable 7-8 se llegó a un 6-9 con un gol de la la experimentada Caterina der Sloot a la que no le tembló el pulso 6-9. Una diana que suponía el fin de la remontada y la esperanza. Demasiado lastre arrastraba España de las dos primeras partes. El 6-10 de revés de la boya Sevenich redondeó un inesperado marcador, pero justo según lo visto en Duna Arena en esta fría y gris tarde de Budapest.

En la repesca España se cruzará con Grecia que sucumbió ante Rusia 8-11.

AJD