Hungría se lleva el oro ante España en el último penalti de la final

FINAL EUROPEO BUDAPEST 2020

ESPAÑA – HUNGRÍA  13-14 (3-1,0-3,2-2,4-3, p. 4-5)

A España le salió hasta demasiado bien la primera parte de la final. Superioridad en su primer ataque y con 38” de juego Alvaro Granados marcó a ras de agua al palo derecho de Nagy 1-0. El cañon zurdo maggyar Gergo Zulanki empató de falta más allá de 6 m 1-1 y a partir de aquí y hasta el final del primer cuarto, Dani cerró con llave su portería. Hizo 4 paradas extraordinarias a las estrellas húngaras Denes Varga, Krisztian Manhercz, Balazs Erdelyi y el mismísimo Zulanki. A partir de aquí los anfitriones perdieron confianza en su tiro y ajustaban tanto que pegaban al poste o salían fuera. Creo que en este primer período Victor Nagy no tocó balón o si lo hizo fue para sacarlo de su red, ya que Alberto Munarriz con dos zambombazos: de hombre de más de pase de Felipe 2-1 y de falta directa de 6 m. 3-1 abrió una pequeña brecha en el marcador.

Pero algo demasiado bien en el inicio de una final, no siempre es bueno. No sé si los jugadores creyeron que este comienzo fácil era porqué habían perdido dos finales y ya tocaba ganar o porque los húngaros estaban demasiado nerviosos por no decepcionar a los 6.000 espectadores exaltados en Duna Arena y un país por detrás para el cual el waterpolo es una religión (12 títulos europeos y 9 oros olímpicos). Sea una cosa u otra, pero las cosas cambiaron radicalmente en la segunda parte. Un contraataque húngaro, el repliegue tardío de Tahull y Daniel Angyal aprovechó el hueco para batir a Dani 3-2. España no materializó dos superioridades y de otro lado Zulanki sí. Este brutal tirador zurdo tiene un arsenal técnico y potencia de remate acojonante, el segundo con un defensa encima y dio la vuelta al marcador 3-4. Al filo de descanso Miguel de Toro provocó con clase un penalti que Alvaro Granados envío al palo con bote. El fin del segundo período fue la mejor noticia para los de David Martín. Hubo bastante para analizar en el descanso.

Un gol de Blai Mallarach en el inicio del tercero pusieron fin al parcial 0-3 de Hungría. A partir este empate 4-4 y hasta final del partido Hungría se adelantaba de un gol y España empataba. Marton Vamos fue autor del quinto húngaro 4-5.  El empate vino rápidamente del brazo de Marc Larrumbe con parábola frontal sorprendió a Nagy 5-5. Los húngaros movían el balón con criterio y con gran velocidad por el arco y abriendo mucho el campo y las basculaciones de la defensa española para llegar a todo dejaba momentáneamente huecos. Lo aprovechó de marravilla Manhercz 5-6. Mejor España en defensa y ataque en esta parte y con opciones para el último cuarto.

En el inicio del cuarto periodo España consiguió una superioridad. El eje Alberto Munarriz – Roger Tahull provocaba muchas expulsiones al marcador de boya húngaro. El navarro es maestro en filtrar balones a Tahull entre tantos brazos. Buena circulación de balón, Larrumbe asiste a Felipe Perrone quién a la primera empató 6-6.

Los dos de los tres árbitros en nómina de LEN para finales el esloveno Margueta y el griego Stavridis (el tercero es Alexandrescu) fueron correctos dentro de la línea de este campeonato de persecución a los marcadores de boya y dando a veces demasiado premio a los boyas solo por moverse y hacer todo tipo de gestos extraños para demostrar o engañar que están cogidos. Los hacen todos y por eso nadie protesta. Ahora toca expulsión de España  y sin mover el balón, Denes Varga sorprende rápidamente a todos con un golazo en la escuadra 6-7.  Y ahora expulsión a Hungría, el péndulo va de un lado al otro. El chut de Mallarach es rechazado y Tahull atento empujo desde el aire adentro 7-7. Ahora superioridad para Hungría, pase para el palo, pero no lo alcanza, el balón cae muerto cerca de Manhercz  y no era él el destinatario, pero lo aprovecha y lo hace con mucha clase 7-8. Y ahora superioridad para España. Felipe con vista de lince sirve con lazo y celofano a Mallarach que a la primera marca para 8-8. Otra cosa es tener un zurdo en racha. Te podría resolver muchos problemas. Pero España por eso se ha instalado definitivamente en la élite, porque tiene un equipo con calidad, entrega y versatilidad.

Tácticamente a veces los de David Martín buscaban retrasar la subida de los húngaros con una defensa presionante hombre a hombre. Pero se arriesgaba dejando al boya solo con su con marcador porque las ayudas quedaban lejos. Así el boya húngaro Balazs Harai recibió un balón, tuvo tiempo de perfilarse y de revés adelantó por sexta vez a Hungría 8-9. Superioridad española con menos de dos minutos del final, los dos de fuera combinan, Alvaro sirve a Alberto y adentro 9-9 y 1,34 min. de juego restante. En el último minuto Alberto se mete de boya, le sirven un balón, se ve que puede superar a su marcador, pero no busca la expulsión como hacen los boyas-boyas, sino intenta una “cuchara” que sale por encima del larguero. Atacan los húngaros y De Toro roba con sorna. Contraataca driblando con el balón Blai, pero quedan 5 segundos, pasa el centro de campo y sin llegar a la zona se ve obligado a chutar forzado y de lejos que para Nagy.

A los penaltis:

Varga    1-0, Perrone  1-1, Vamos  2-1, Munárriz 2-2, Manhercz 3-2, Delgado 3-3, Hosnyanski  4-3, E

ntran los porteros suplentes  Vogel y Lorrio.

Larrumbe 4-4, Zalanki 5-4,  Vogel para el penalti a Granados

Estadística:

Porteros: Dani 11 paradas de 20 chuts – 55%;  Nagy 8 de 17 – 47%.

Eficacia chut equipo: España 9 goles de 27 intentos (33%), Hungría 9 de29 (31%),

Superioridades: España 4 goles de 12, Hungría 5 de11

Efectividad en remates por jugador: España: Munárriz 3 goles de 5 intentos, Blai 2/6, Mallarach 2/6, Perrone 1/5, Granados 1/6. Hungría: Zelanky 2/4, Manhercz 2/5,  Varga 2/5, Vamos 1/4, Erdely 0/4  .

Robos:  Hun 7, Esp 3,

Expulsiones al boya: España 8, Hungría 10

Expulsiones en el campo: España 2, Hungría 3