La Mirada de AJD: el Europeo de Budapest 2020

La Mirada de AJD
Europeo Budapest 2020

Dos años y medio separan el Mundial 2017 del Europeo 2020, disputados en la cuna del waterpolo Budapest. En este corto plazo el waterpolo ha hecho un paso adelante importante. De aquel juego en el cual predominaba la fuerza y el juego estático en arco, en la histórica y entrañable piscina “Alfred Hajos” de la isla Margit, donde triunfó Croacia y España quedó novena, al waterpolo de hoy, más veloz y ágil, en el supermoderno complejo acuático “Duna Arena, al otro lado del Danubio, con Hungría y España disputándose el oro en la final.

Tendencias positivas del juego

Entre estas dos grandes competiciones en la capital húngara ha habido cambios significativos en el reglamento. La gente se adapta rápidamente a las novedades. Y nos parece que lo que vemos es más o menos lo mismo. Pero como me comentó Rafa Aguilar, cuando se comparen imágenes y rendimientos de los jugadores es cuando podemos apreciar los cambios. Para el Director Técnico de la RFEN, el gran salto en el waterpolo es el incremento de los goles de jugadas de acción en igualdad. Y la estadística de los partidos le dan la razón.
Hace dos-tres años era muy normal que de los 9 goles que marca un equipo en una final, 7 fueron de zona hombre de más, uno de penalti y uno de juego. En la final de Budapest 2020, Hungría marcó 4 goles de juego y 5 de superioridad, mientras que España anotó 5 de juego y 4 de uno más, es decir más de 50% de los goles en acciones en igualdad. En el partido para 3-4 lugar Montenegro marcó 7 goles de juego y 3 de superioridad y Croacia 5 de juego y 4 de hombre de más. Números que hace un par de años serían imposibles. Esta tendencia de marcar más goles de acciones en igualdad que los anotados de superioridad se notó en todos los partidos de los de David Martín (8 y 3 en octavos, 4 y 2 en cuartos, 6 y 3 en semis). Prácticamente el doble fueron los marcados de juego.

De otro lado los equipos que marcaban como regla general más goles de superioridad que de juego normalmente acababan perdiendo. El campeón olímpico Serbia marcó contra España solo 2 goles de acción y 4 de superioridad, aunque al final decidieron los penaltis. Montenegro anotó solo 2 goles de juego y 6 de uno más y perdió contra Hungría en semifinales que marcó el mismo número de goles en las dos facetas 5 y 5

Las de Miki Oca consiguieron en un espectacular final con Rusia 7 goles de juego en igualdad y 6 de superioridad, mientras que las rusas 7 de juego y 5 de una más. Contra Grecia en semifinales España también marcó 7 de juego y 5 de superioridad, mientras que las griegas anotaron menos goles de juego: 4 que de superioridad: 5.

Lo positivo tanto en hombres como en mujeres fueron precisamente la gran cantidad de goles marcados de acciones rápidas, en velocidad, con el defensa en la espalda, lo que antes era más difícil

La velocidad del juego en este Europeo fue tremenda. Nunca se ha visto un juego más rápido. Los equipos que estaban bien preparados mantenían un altísimo ritmo. A eso sin duda ayudó la nueva norma de cambios volantes. Los entrenadores rotaban constantemente con jugadores frescos. Ataques más cortos, el balón no se devolvía atrás en las faltas, todo esto contribuyó para aumentar la velocidad del juego.

Hubo muy pocos ataques “muertos” tirando el balón al corner.

Es verdad que las defensas han mejorado mucho y eso se vio en los porcentajes más bajos de transformaciones de las superioridades. El aumento de la intensidad de las basculaciones verticales y el perfeccionamiento de los bloqueos han provocado que bajen en general los goles de las superioridades. Lo sufrieron sobre todo las chicas de España contra Holanda 1 gol de 15 zonas una más, que al final fue solo un incidente, dado la brillante posterior trayectoria de las guerreras. En la final las de Miki Oca fueron muchísimo más acertadas con 6 de 10. En la semifinal contra Grecia 5 de 10.

En chicos en la final, España materializó 4 de 12 superioridades, mientras que Hungría 5 de 11. En el partido para 3-4 lugar Montenegro hizo 3 goles de 13 zonas uno más y Croacia solo 4 de 17! Total que en los partidos para las medallas se marcaron más goles en acciones en igualdad que en zonas de superioridad. Quizá la tendencia más positiva de este Europeo.

Es verdad que los boyas siguen siendo muy importantes, aunque vistas estas estadísticas, merece la pena trabajar más el juego con acciones en igualdad, buscando desmarques, ganar la espalda al defensa etc., que da más dividendos que el juego posicional en zona uno más, que el rival defiende cada vez mejor. “Estamos en buen camino” – es la conclusión de Rafa Aguilar en lo que se refiere a las tendencias positivas, observadas en esta competición.

España:

Por las circunstancias que sean España tuvo que hacer segundo año consecutivo el trabajo negro del campeón. Como en el Mundial de Gwangju los de David Martín jugaron un partido más (octavos con Alemania) que su rival en la final, entonces Italia, ahora Hungría, y eliminaron a los dos colosos, en cuartos a Serbia y en semis a Croacia, equipos pesadilla para Hungría, mientras que los anfitriones descansaron el octavos y luego superaron a equipos bastante más asequibles como Grecia y Montenegro, con todo mi respeto. Así los magyars llegaron sin duda más frescos en la final. En el waterpolo que vimos, con esta intensidad y velocidad de juego, esto fue una seria ventaja.
En cuanto a las chicas de Miki Oca iban de menos a más y después de un mal día contra Holanda llegaron a demostrar su gran nivel de Gwangjiu, tanto en la semi ante Hungría, como en la final contra Rusia. Las guerreras llegaron a ganar de tres goles a dos minutos del final y el arreón posterior de sus rivales en los dos choques vino demasiado tarde.

El arbitraje:

No hubo juego violento. Igual un par de excepciones, pero los partidos decisivos fueron limpios. Es verdad que se pitaban muchas expulsiones a los marcadores de boya sin balón. Los árbitros intentaban que los partidos sean parejos, como si se pasaban la pelota, pito la expulsión, ahora te toca a tí. Se podía predecir lo que se iba a señalar en la siguiente jugada, teniendo en cuenta lo que se había señalado antes en el otro campo. Los boyas de todos los equipos como regla general intentaban provocar expulsión antes que marcar un gol. Por supuesto que hubo excepciones, como los grandes goles de Maica García en la final, alguna joya de Roger Tahull o del húngaro Balazs Harai en la final.

A veces se pitaron expulsiones gracias a los gestos exagerados, al “teatro” de los boyas. Los dividiría en tres grupos: “La tumbona” – el boya se tumba con espalda encima de su marcador, “El helicóptero” – va hacia atrás nadando espalda encima del defensa o “La sincronizada” – se hunde y saca por encima del agua los pies haciendo la tijera, el hélice etc. Lo hacían todos y con éxito. La estadística lo confirma. En la final Hungría-España hubo 18 expulsiones en total al boya y solo 5 en el resto campo, para 3-4 lugar Montenegro-Croacia – 21 expulsiones al boya 9 en el campo (8 a Montenegro y 1 a Croacia). En semis España-Croacia: 15 al boya y 6 en el campo. En chicas, final España-Rusia 12 expulsiones al boya y 8 en el campo. España-Holanda, en el grupo, 18 al boya! y 4 en el campo.
Surge la pregunta ¿Y lo de expulsar por impedir ha pasado de moda? ¿Porqué tan pocas expulsiones en el campo? Ojo, no quiero decir con esto, que se pita poco el impiding. Puede ser que los defensores se han mentalizado y cada vez obstruyen y molestan menos la libertad del movimiento del atacante. Si es así, se puede hablar de otra tendencia positiva de las nuevas normas que hemos observado en el Europeo de Budapest.

En líneas generales, el arbitraje provocó relativamente pocas polémicas en la fase decisiva del campeonato, nadie protestaba, confiando que los tres árbitros especializados en las finales de LEN – Margueta, Stavridis y Alexandrescu, serán equitativos para todos por igual. Y la verdad que son un seguro de vida para LEN. Aquí rotaciones no hay.

Los premiados:

MVP: Denes Varga (Hungría). Su efectividad en los remates fue: En la final: 2 goles de 5 intentos, en semifinal 4 de 8 (6 de 13 en total). En comparación con Varga la efectividad de Alberto Minárriz fue: En la final 3 (máximo anotador) de 5 remates, en semifinal 3 de 6 (o 6 de 11). Si Alberto hubiera metido aquel tiro de boya con cuchara en el último minuto de la final que probablemente daría el título a España, él sería el máximo goleador del Europeo junto con el ruso Konstantin Kharkov con 21 goles (Vargas se quedó con 17) y Alberto tendría muchos números para ser MVP del torneo.

Como lo fue de su parte Beatriz Ortiz, proclamada MVP entre las chicas por su excelente juego durante todo el torneo y los 4 goles de 7 intentos en la final!

Mejor portero: Dani López-Pinedo con unas tremendas estadísticas de paradas: En la final 11 de 20 (55%), en semis 13 de 21 (62%), en cuartos: 11 de 17 (65%). Entre las chicas, la mejor portera fue proclamada la rusa Anna Karnaukh.

Máximo goleador: Konstantin Kharkov (Rusia) – 21 goles. Máxima goleadora: Rita Keszthelyi (Hungría) – 28 goles.

Siete ideal masculino AJD:

Dani López-Pinedo (España)
Alberto Munárriz (España)
Denes Varga (Hun)
Gergo Zalanki (Hun)
Alexander Ivovic (Mne)
Maro Jokovic (Croacia)
Dusan Mandic (Serbia)

 

Siete ideal femenino AJD:

Anna Karnaukh (Rusia)
Rita Keszthelyi (Hungría)
Maica García (España)
Beatriz Ortiz (España)
Maud Megens (Holanda)
Olga Gorbunova (Rusia)
Anna Espar (España)