20 años de Euskal Herría – Bulgaria en Galdakao

Primer partido en casa de la Selección de Euskal Herría de waterpolo.

El 26 de Diciembre del 2020 se cumplieron 20 años del amistoso entre las selecciones de Euskal Herría y Bulgaria en la piscina del polideportivo Urreta en Galdakao. Fue un partido histórico para el waterpolo vasco porque por primera vez la Selección de Euskal Herría  jugaba en casa. Antes había jugado en el extranjero dos torneos: uno  en Eslovaquia en 1998 y otro en Oporto en 1999.

Historia del partido

El Presidente de la FVN en aquel entonces Josu Mazón fue un gran impulsor para la representación internacional del waterpolo de Euskal Herría. En una conversación allá por el mes de Noviembre del año 2000 me pidió  intermediar para que la selección de Bulgaria acudiera a Bilbao para un amistoso. Yo lo veía bastante factible ya que 5 jugadores de la selección de Bulgaria jugaban en España y eso abarataría el viaje del resto de jugadores desde Sofia. En aquel entonces la Federación búlgara pasaba por serios problemas económicos, pero consiguió gratis billetes de tren con la colaboración de Lokomotiv – club del Ministerio del transporte.

Un párrafo aparte merece el viaje terrorífico de la Selección búlgara desde Sofia a Bilbao (3.600 km) con tren. El equipo, excepto los que jugaban en equipos españoles, salió el 23 de Diciembre por la tarde y llegó a Milano el 24 por la tarde. En esta ciudad italiana tenían que cambiar de tren y coger uno que iba a Barcelona, donde tenían planificado pasar la Noche Buena. Pero resulta que por la poca demanda en esta fecha este tren fue cancelado y hubo que improvisar otro trayecto. Lo único posible para llegar a tiempo fue coger un tren a Paris y de allí bajar a Irún. Total que el equipo búlgaro pasó la Noche Buena viajando en un tren en Francia y el día 25 por la mañana llegó a Paris, pateando la ciudad  durante ocho horas. El mismo día  por la noche llegó a Irún donde les esperábamos con Javi Sáez y un autobús fletado por la FVN. Nos encontramos con unos tíos totalmente exhaustos del durísimo viaje de tres días y dos noches en tren. La primera noche el equipo búlgaro fue hospedado en el albergue de la Diputación en Amorebieta que no fue aceptado precisamente con entusiasmo por sus integrantes, ya que tenían que dormir en un dormitorio común con literas en dos pisos y ventana en el techo. Pero como eran literalmente molidos del viaje no les importaba mucho. Fue una noche de paso en pueblo cercano a Galdakao. Después del partido la Selección Búlgara fue hospedada en el Hotel Barceló Bilbao Nervión, ya que participó también en  Gabón Kopa de Askartza.

Para sede del partido se eligió la inaugurada meses antes piscina del polideportivo de Urreta en Galdakao, cuyo mantenimiento estaba a cargo del ex nadador y waterpolista Mitxel Romarate. El ayuntamiento de Galdakao y el alcalde Fernando Landa se volcaron en la organización del evento. La presidenta de Askartza Mari Paz Ruíz se encargó de gestionar con EITB la transmisión en directo del partido que fue comentado por la actual presidenta de Askartza Vanesa Campo. El día del encuentro no cabía ni un alfiler en la grada. El éxito del partido fue total!

 

Crónica del partido:

Euskal Herría– Bulgaria 10-8 (3-0, 2-2, 3-3, 2-3)

Euskadi: Xabi Barrutia, Nacho Baskones, Josu Martínez de Osaba, Mikel López, Jonathan Martínez (1), Ángel Irurtia (1), Mikel Artola, Mikel Garay (2), Javi Zabalza (4), Joseba Grajera, Iñaki Zabalza, Unai Castells (2).

Bulgaria: Delcho Valkov, Victor Apostolov, Nikolai Jelev, Deyan Dimitrov, Ivailo Severov, Rade Videnov, Gueorgui Kashparski, Vesko Hadjiev (1), Tzvetomir Obretenov, Svilen Piralkov (4), Ivo Pachaliev, Kiril Kirilov (1), Yani Guerguiev (1), Venelin Venkov (1).

Árbitros: Antonio Ollé (C. Catalán), Iñigo Garate (C. Vasco).

El choque empezó con los dos equipos volcados a la portería rival, pero con suerte distinto. Mientras que  un pletórico Xabi Barrutia  desesperaba a los búlgaros con sus paradas, los de Ander Isasi demostraron sangre fría y gran precisión en los lanzamientos. En la primera superioridad local Unai Castells inauguró el marcador con un trallazo desde el perímetro 1-0. Al rato Jonatan Martínez interceptó un pase y pilló descolocada la defensa del equipo búlgaro que salía en contraataque y en dos intentos; el primero al poste y el segundo adentro, subió el marcador 2-0.  Fue todo coser y cantar para la selección de Euskal Herría en esta primera parte. Unai Castells repitió de otra zona hombre de más con su artillería pesada desde la retaguardia 3-0. Mientras tanto Barrutia seguía cosechando ovaciones de la grada – sobre todo en un chut a boca jarro del boya Rade Videnov.

Los vascos mantuvieron su chispa en el comienzo del segundo. Un contragolpe relámpago, gestionado bien con el pase en profundidad de Iñaki Zabalza y coronado por el eléctrico Ángel Irurtia puso un increíble 4-0. Ver para creer. La potente selección búlgara estaba de rodillas. Su seleccionador Stoyan Aleksandrov pidió tiempo muerto para reconducir la situación. Pareció que sus instrucciones surtieron efecto y en una contra el ocurrente Vesko Hadjiev dio un pase milimétrico al potente boya Yani Penchev con cara a la portería.  A su marcador no le quedó más remedio que pararlo con un penalti. Lo transformó Svilen Piralkov 4-1.

 

A los búlgaros les hicieron falta nada más y nada menos que 10,30 min. para abrir su cuenta goleadora. Los tres técnicos de Euskadi (Ander Isasi, Isusko Arias y Miguel Ángel Elizari) habían realizado un gran trabajo de estrategia. Las zonas 1+ eran sinónimos de gol. Javi Zabalza puso el 5-1 en la tercera superioridad. Y otra vez en escena apareció el listo zurdo búlgaro Vesko Hadjiev. De posición 5º envió un misil “bizco” que no dejó a Xabi ni pestañear 5-2. Parecía que los búlgaros se soltaban por fin los brazos y lo bueno estaba por venir en la segunda mitad.

 

Después del cambio de porterías, apareció la conexión burgalesa: Kiril Kirilov habilitó a su compi de Castellae Yani Gueorguiev que fue de nuevo objeto de  penalti. Otra vez Svilen Piralkov (el único jugador de División de Honor en este partido) materializó los 4 metros (era la distancia en aquellos años) 5-3. Por primera vez en este partido los búlgaros marcaban dos goles seguidos y reducían la diferencia a dos tantos. Pero una genialidad de Javi Zabalza impidió la deseada por los balcánicos reacción. Su remate cruzado desde la pos.5º se coló como un rayo en la red lateral del ángulo opuesto: 6-3. Los de Stoyan Aleksandrov tenían prisa para acabar y Yani Gueorguiev de pase rápido de Svilen en superioridad, sin esperar que se colocaran los suyos en zona, anotó 6-4.

Del otro lado la selección vasca  agotaba más las posesiones, pero a cada gol de los visitantes contestaba con gol rápido y no les dejaba acercarse en el marcador. Los dos “alemanes” del equipo vasco Mikel Garay y Javi Zabalza estaban muy acertados. Los navarros de Larraina que jugaron, sin coincidir, en la liga teutona en las filas de SSV Esslingen trenzaron una jugada espectacular que acabó a la primera Javi 7-4.  En el tercer período cogía cada vez más fuerza el titánico duelo en la boya Grajera-Piralkov. El de Mataró (actualmente segundo entrenador de la selección española) dejó pocas oportunidades al combativo boya de Askartza. Poco antes de acabar el tercero Kiril Kirilov se posicionó en la boya, recibió de Yani (los dos se ven sin mirarse) y descolocó con su perfil izquierdo a su marcador para enchufar un espectacular revés 7-5. El choque seguía abierto y el público se frotaba las manos y…los ojos. El debut del waterpolo en Galdakao no podía ser más sugerente.

 

Como reconoció Stoyan Aleksandrov, era de importancia primordial que su equipo marcara primero en el inicio del último cuarto, ya que según el seleccionador búlgaro, reducir la ventaja a tan solo un gol después de ir perdiendo de cuatro, pondría nervioso a su rival y podría cambiar el rumbo del partido. Pero ocurrió lo contrario. Los de Larraina, que iban a ascender a su equipo a División de Honor unos meses después, entraron de nuevo en acción. Primero Garay desmarcándose  hacia el 5º y de pase del gran asistente  Iñaki Zabalza anotó para 9-6 y en un abrir y cerrar de ojos Javi Zabalza de contraataque, aprovechando que el rival se volcó arriba y dejó un mar detrás de su espalda, sentenció el choque 10-6. A los búlgaros les quedó solo la oportunidad de reducir la diferencia y salvar su prestigio con dos goles, marcados por Svilen Piralkov en un contraataque solo ante Barrutia 10-7 y por Venelin Venkov que superó con un gran remate cruzado al guardameta vasco para el definitivo 10-8.

La gran intensidad del choque, la desilusión de ir constantemente por detrás del marcador y como no, el cansancio acumulado de un viaje casi de película de terror, provocó que aparecieran los nervios en el equipo búlgaro, hasta de los jugadores más experimentados. Pachaliev y Piralkov fueron expulsados hasta el final del partido con cambio, lo que quitó la última esperanza de la Selección búlgara por lo menos de empatar el partido. No obstante esto no apañó este gran espectáculo de waterpolo con jugadas de caviar por parte de los dos equipos. Un partido memorable e inolvidable que se recordará siempre por los gourmets del balón amarrillo!

 

Los recuerdos de algunos de los protagonistas del partido:

Ander Isasi (seleccionador de Euskal Herría): “Este partido era un reto importante y atractivo para asentar el trabajo del waterpolo vasco. La tradición del waterpolo búlgaro suponía un plus de motivación que nos enriqueció mucho. Su sistema y estilo de juego era diferente, pero nos adaptamos. En aquellos años la apuesta de la FVN por celebrar encuentros internacionales tuvo unos resultados muy positivos a futuro”

Stoyan Aleksandrov (seleccionador búlgaro): “La invitación de la FVN creó mucha ilusión en nuestro equipo y la experiencia superó todas las expectativas. Nos enfrentamos a una selección con jugadores de calidad y ante un público muy animado. Los vascos nos sorprendieron al inicio con su movilidad e improvisación. A partir de la segunda parte entramos en el partido, pero no supimos neutralizar su ventaja de la primera parte. Notamos el cansancio del largo e incomodísimo viaje en tren. Aunque lo que nos quedó en la retina para siempre es la hospitalidad del pueblo vasco y lo bonito que es Bilbao y sus alrededores.”

Javi Zabalza: “Me acuerdo muy bien de este partido porque estaba Svilen Piralkov que jugaba en aquel entonces en Mataró y me tocó jugar en gran parte del partido con él. El partido fue espectacular por el nivel que había y nosotros igual estábamos crecidos porque había mucha gente en la grada. Era en una época cuando el waterpolo tuvo su auge por el tema de la selección española, campeona olímpica y mundial y hubo gran ambiente en la grada que nos dio alas. Aunque han pasado 20 años, recuerdo este partido como uno de los más bonitos que he podido vivir por intensidad y afición en la grada. Fue un espectáculo que recuerdo con mucho cariño.”

 

 

AJD

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