AJD desde Split: Exhibición de sacrificio colectivo

ESPAÑA-GRECIA 9-5 (4-2,1-1,2-1,2-1)

Superioridades: 10 Grecia, 8 España

Tiros: España 32/9 (28,1%), Grecia 5/29 (17,2%)

Paradas: Unai Aguirre 11/16 (68,8%), K.Limarakis 14/32 (60,9%)

Posesión: España 17,09 min.(54%), Grecia 14,51 min.(46%)

Antes del partido comentabamos en petit comité que nos “conformaríamos” que los chicos hicieran lo mismo que las chicas el día anterior – ganar de cuatro goles. Fue más bien un deseo exagerado que una expectativa real, ya que nos daba igual la diferencia de goles, lo importante era ganar a la rocosa Grecia – subcampeona olímpica.  Pero en realidad resultó que los dos partidos tuvieron muchas cosas en común, hasta la diferencia de los goles.

Los campeones del mundo entraron en el partido con dientes afilados. Ganaron el sprint y en el primer ataque Felipe Perone filtró con astucia el balón al boya Miguel Del Toro que expulsó a su marcador y en la primera superioridad española, una precisa asistencia de Marc Larumbe de pos.1º, habilitó a Alberto Munárriz al palo lejano, para inaugurar el marcador 1-0, con 40 segundos de juego. No tardó en caer el segundo en la portería helena. Fue un golazo de Sergi Cabanas, un diestro en posición de zurdo, que recordó que un jugador bueno puede jugar en cualquier posición. 2-0 con 1,50 min. de juego. La misma manera de empezar de las chicas de Miki Oca. Es verdad que los griegos reaccionaron y empataron 2-2 (como hicieron las húngaras en la 2ª parte) con goles de Vlacopoulos y Genidounias, pero el empate, el único del partido duró nada. El boya sevillano provocó otra expulsión rival y Alvaro Granados anotó con una tremenda confianza 3-2. Poco a poco se agigantaba la figura de Unai Aguirre. Movía con más asiduidad el dedo índice: “Por aquí no”. Otra superioridad española materializó con un cañonazo Alberto Munárriz, como suele pasar, muy preciso en sus lanzamientos en los compases iniciales de los partidos, cuando se adquiere la confianza: 4-2. Unai seguía dictando su ley con autoridad en la portería y para más inri paró el segundo penalti griego en este período!

La exhibición de Unai siguió en el segundo cuarto con una doble parada en la doble superioridad griega. En el consiguiente contraataque Martín Famera anotó el quinto en un mano a mano con Konstantinos Limarakis 5-2. Los griegos pusieron voluntad toda, pero se toparon con un bloque compacto e impenetrable. España demostró sentido común, controlando la situación y sin volverse loco en ataque dejando que el tiempo corriera a su favor. Solo  Dervisis pudo batir a Unai en este período 5-3, pero los de David Martín mantenían una esperanzadora renta para la segunda mitad.

El inicio del tercer cuarto nuestros boyas seguían haciendo daño a la rocosa Grecia. Roger Taül expulsó a su marcador y en la consiguiente superioridad Felipe de pos.5º envió un obús a la cruceta opuesta 6-3. En defensa seguía la exhibición de sacrificio colectivo que Unai consideraba como la clave de su confianza. Al final fue una confianza mutua portero-equipo que neutralizó el ímpetu de un equipo siempre peligroso como Grecia. Alberto seguía con las suyas, esta vez con un disparo lleno de veneno de 7-8 metros 7-3. Cuatro goles de ventaja en la tercera parte como las chicas. Que los griegos no son mancos demostró una exquisita combinación en uno más que acabó Konstantinos Kakaris 7-4. De aquí al final del cuarto presenciamos un duelo de dos grandes guardametas Limarakis y Aguirre que competían quién iba a hacer la mejor parada del choque.

 

España ganó el último sprint, como los tres anteriores, que supone cuatro ataques más. Y vino el turno de Roger Taül para una filigrana de boya, que parecía algo como una “cuchara” por encima de la cabeza que no pudo parar un especialista de remates a boca jarro como Lamarakis 8-4. El jugador heleno más peligroso Angelos Vlachopoulos anotó para 8-5 y puede presumir que ha marcado dos goles a Unai Aguirre en un partido. De los griegos no hay que fiarse, incluso cuando parece que están muertos. Muchos se han tirado de los pelos por confiarse de su renta. Pero los de David Martín y Svilen Piralkov habían aprendido bien la lección y no bajaron ni un ápice de su intensidad defensiva. Fue significativo observar la incesante brega en defensa de un elegante goleador como Alvaro Granados, que protagonizó el mayor número de bloqueos de su equipo! Fue el símbolo del cumplimiento de un plan de juego que tenía como objetivo no permitir a Grecia marcar más de 6-7 goles, porque España sabía que iba a marcar más de esta cifra. Se cumplió, pero pagando la factura de un desgaste físico tremendo que pone ante los técnicos la difícil tarea de recuperar al equipo en 48 horas para el choque de semifinal con Hungría.

 

El análisis de Alberto Munárriz:

“Este partido se ha ganado gracias a nuestra defensa. Esto y el hecho de que Unai ha sido increíble fueron la clave. Hemos podido meter un ritmo de partido muy alto tanto en ataque como para defender. Hemos jugado con mucha calma en ataque, como un equipo, sabiendo elegir que tocaba hacer en cada momento. Obviamente ha habido errores, pero es normal para un partido en que ha habido mucha tensión. Pero dejar a un equipo tan fuerte como Grecia a solo 5 goles y nosotros marcar nueve es para estar muy contentos. Es el primer equipo realmente duro a que nos hemos enfrentado en este torneo y por eso estabamos un poco preocupados, pero hemos empezado muy bien, hemos estado muy bien y ahora con ganas para Hungría.”

 

AJD

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