LAS CRÓNICAS DE AJD | Náutica Portugalete – Cuatro Caminos, 14-12

SEGUNDA NACIONAL
PORTUGALETE – CUATRO CAMINOS 14-12 (5-4, 3-2, 5-3, 1-3)

El equipo de la noble Villa de Portugalete, al que se le resistían los resultados del inicio de liga, lograron una victoria medicinal en este durísimo choque contra el cuadro madrileño, que aunque en remolque, nunca se descolgó de su rival y lo puso en apuros en los minutos finales.

Portu empezó el choque sin su entrenador catalán, Jordi Hidalgo. Se sentó al banquillo el histórico Iñaki Bilbao “Botxo”. Los jarrilleros estaban mentalizados a rendir homenaje y animar a su técnico, convaleciente de un improvisto. Remontaron el 0-1 inicial (Fernando Perez) con dos goles de Rubén Castillero desde boya y de Unai Moreno, culminando un contragolpe 2-1. Fernando Perez repitió de hombre de más, restableciendo la igualdad 2-2 y a partir de este momento los de casa enfurecieron, endosando 3 tantos rápidos a su rival. Paul Alonso desde el arco, sin pestañear 3-2, Borja Requena, con precisión de francotirador, a la escuadra 4-2 y el versátil Unai Moreno materializando una superioridad 5-2. Minutos en que Deportiva Náutica hizo valer su velocidad en las transiciones y la potencia de su boya Rubén en el juego posicional.

Generosas asistencias y temple delante del gol. No obstante no hubo continuidad en este estilo. Los de Cuatro Caminos que habían ganado en su visita a Portugalete la temporada pasada, se lanzaron a recuperar aquellas buenas sensaciones y no les fue nada mal. Aprovecharon el tradicional relajamiento de los portugalujos y se acercaron a un gol antes del final del primero: Javier Baringo acabando un contragolpe 5-3 y Carlos Lopez de jugada individual, driblando y superando al portero local 5-4.

Ya con la confianza recuperada los de Manuel Hortal llegaron a empatar nada más empezar el segundo período, mediante el remate exterior de Juan Manuel Martín 5-5. Náutica, a que le falta un jugador para tomar la batuta, se guía por las rachas de sus individualidades. Borja Requena se encargó a cortar el auge de los visitantes. Primero asistió con astucia a Rubén para marcar de hombre más 6-5 y luego anotó en la siguiente superioridad que él mismo provocó: 7-5. Sin embargo la fragilidad defensiva jarrillera no dejaba vivir tranquilo al “Botxo” y Jorge Mongrell marcó 7-6. Cuatro Caminos estuvo a punto de empatar de hombre de más, sino fuera por el providencial brazo de Xabi Marcos que salvó un gol cantado. Esto, junto con un tanto de Paul Alonso con la vocina del final del período 8-6, fue un chute de confianza para los de casa.

Algo que se notó con la reanudación del juego. El gol del madrileño Alberto Ortega 8-7, fruto de una descompensación posicional en la defensa local, tuvo una respuesta contundente. Náutica mostró de nuevo su mejor versión. Ataques vertiginosos y bonitas jugadas individuales. Como la del zurdo Edu Perez que dejó a su marcador como un guiñapo para batir luego a Sergi Morán 9-7. Luego vimos en acción la nueva sociedad Xabi Marcos – Unai Moreno, que elaboró las dos goles siguientes. Xabi ha reducido bastante su capacidad goleadora, por falta de entrenamiento, pero se ha convertido en un excelente asistente. Sus pases precisos han habilitado al irreprochable en el esfuerzo Unai Moreno para aumentar en dos ocasiones la ventaja de su equipo 11-7.

Manuel Hortal pidió tiempo muerto para buscar soluciones y sacar su equipo del aturdimiento. Logró a igualar el juego y los dos rivales se intercambiaron dos goles por banda hasta el final del tercero: 11-8 Sergio Toledano de hombre de más, 12-8 Unai de superioridad, 12-9 Fernando Pérez desde el arco y 13-9 Paul Alonso de tiro exterior. Sin dominar, los de casa gestionaban bién su ventaja de 4 goles. Pero un acto de incontinencia puso en peligro su victoria. Borja Requena vio la tarjeta roja. Algo que creó demasiada crispación en las filas de los dos contrincantes, hubo un amago de tangana y esta vez él que recibió la roja fue un jugador de Cuatro Caminos.

Estos hechos condicionaron el juego en el último cuarto. La tensión mal entendida por los locales, desquició su juego. Los visitantes supieron adaptarse mejor al tono subido del partido y su reacción llena de furia les permitió acercarse con dos goles rápidos a su rival: Carlos López y Fernando Pérez materializaron dos superioridades seguidas, fruto del nerviosismo de su rival 13-11. Con la mosca a la oreja, al no poder cerrar el partido, a los bizkainos se le esfumaron las ideas y el temple delante de la portería contraria. Otro gol en contra podría ser fatal. Menos mal para la entidad jarrillera que Unai Moreno seguía iluminado y una brusca aparición suya en un mano a mano con el portero resolvió el choque 14-11. El gol posterior del madrileño Daniel Segovia solo sirvió para determinar el resultado final 14-12.

AJD