Segundo triunfo en liga para la @DepNauticaPortu | @AndreyDemirev

SEGUNDA NACIONAL
PORTUGALETE – MARBELLA 8-7 (3-2,1-0,3-2,1-3)

Náutica dominó un encuentro de esos llamados “bisagra”, que se le complicó mucho en los últimos minutos. Esta vez el colchón de goles fue suficiente para lograr su segundo triunfo en liga.

El Marbella se encontró con un temporal fuera y dentro de la piscina de Portugalete. El vendaval Náutica sorprendió a los andaluces con una racha fuerte de 3 goles en 2 minutos y medio. Carlos Imbernon abrió la cuenta jarrillera aprovechando un rechace al chut de Hector Ríos: 1-0. La jugada se repitió poco después, pero esta vez lanzó Borja Requena y cuando Carlos se hizo con el rebote se le echaron encima. Penalti que convirtió Hector: 2-0. El tercero no tardó, al adelantarse Unai Moreno (su reaparición fue una buena noticia) al portero visitante, que había salido de su marco para interceptar el pase: 3-0. Los marbellís aprovecharon que el vendaval había amainado (la relajación habitual de los portugalujos) y marcaron dos goles rápidos. Alvaro Sanchez empujando adentro en el palo y Miguel Suarez de falta directa fuera de 5 m.: 3-2. Los de Eduardo Cortéz estaban a punto de dilapidar su renta inicial si no fuera por el gran reflejo de Diego Bartolomé que salvó un mano a mano con un rival y por la ayuda defensiva de Carlos Imbernon, que paró una vaselina en la misma línea de gol.

El segundo período empezó con otra mano salvadora de Diego, titular en este partido en detrimento del norteamericano Robert Poynton. Al ex de Leioa se le notaba con confianza y lo iba a agradecer su equipo. Dejó a cero su portería en todo el segundo cuarto, parándolo todo y desconcertando a sus adversarios. Hasta el punto que a Sergio Fernández se le escapó el balón de la mano en el lanzamiento de un penalti. A Náutica también se le atragantaba marcar ante el buén arquero que es Jaun Antonio Rodrìguez. Los portugalujos necesitaron 12 minutos y medio para ver puerta de nuevo. Lo hizo con una certera vaselina Paul Alonso logrando un importantísimo gol para la fé del equipo: 4-2.

Después del descanso los de Jorge Botello siguieron fallando delante de Diego que detuvo un lanzamiento de boca jarro en inferioridad de su equipo. En la zona de los 5 m rival Carlos era como un imán. Todos los rebotes iban en su mano. Buena colocación y aprovechando su intuición fueron la clave para el 5-2. Náutica disfrutaba de su juego. Atrás Diego confirmó su autoridad parando otro mano a mano y arriba se ha conseguido la calma que necesitaba el equipo, al mover con paciencia y sin prisa el balón y chutando desde el perímetro cuando se acababa la posesión. Xabi Marcos (otro que ha vuelto) no acertó, pero sí lo hizo Iñigo Santos con un trallazo en la escuadra 6-2. No obstante Marbella demostró que es un equipo peligroso. No en vano en su primer año en la liga nacional consiguió 12 puntos en la primera vuelta. Dos goles rápidos suyos obra de Alvaro Sanchez de hombre de más y Raúl Caracuel de falta fuera de 5 m. redujeron la diferencia en el marcador a dos tantos 6-4. Alguna inquietud en la grada de Portu, pero que no llegó a mayores. Unai Moreno tranquilizó al respetable con un golazo desde el arco, ejecutado con parsimonia y clase 7-4. En defensa curraban todos de Náutica, pero el sacrificio y las intercepciones de Paúl fueron antológicas.

El último período empezó con un gol para la hemeroteca del decano del waterpolo nacional. Diego paró un mano a mano con el extremo derecho y sirvió un balón de oro, con pase largo y preciso, al escapado Carlos que solo ante el portero rival acabó por debajo de su brazo: 8-4! Un gol propio del estilo de Edu Pérez (una de las bajas importantes de Náutica en este choque). Náutica se vió con un buén colchón de goles por delante, pero demostró de nuevo que le cuesta administrar estas ventajas. El vendaval cambió de repente de dirección. El ruso de Marbella Igor Panteleev empujó a la red un pase de un compañero en uno más: 8-5.

Alvaro Diaz transformó otra superioridad marbellí y el runrun en la grada ya era un hecho: 8-6. El final del partido se jugaba en la mitad de los portugalujos: sufrieron hasta 6 expulsiones en la última parte. Diego y los bloqueos defensivos salvaron la mitad de las inferioridades numéricas. Pero a 36” del final Alvaro Caracuel puso un asfixiante para los jarrilleros 8-7. El último segundo del choque vino la última expulsión local, pero no hubo tiempo material para otro susto.

AJD