El Mundial de Barcelona, por AJD (parte III): ‘Las conclusiones técnico-tácticas’

Voy a intentar a resumir las conclusiones técnico-tácticas que he podido extraer de este Mundial. Los 8 primeros clasificados tenían una preparación física impresionante. Así podían aguantar la bestial intensidad de las defensas, con constantes y dinámicos movimientos horizontales y verticales, seguidos al recuperar el balón por transiciones rapidísimas a la otra portería, gran movilidad en ataque, con cambios de posiciones para encontrar líneas de pases al boya o para tirar. Doble boya era un recurso habitual. Todo este enorme trabajo de bregadores fue solo la base que tienen todos los equipos de élite. A partir de aquí aparecen las diferencias entre unos y otros que marcan las cualidades individuales técnicas y tácticas de los jugadores, su experiencia, etc.

En defensa más que dibujos tácticos tipo zona 2-4, 1-2 o defensa en M, predominan las defensas mixtas zona-pressing en relación al balón-poseedor. Estas defensas totales se caracterizan con constantes, rápidas y coordinadas basculaciones de todos los jugadores de la retaguardia. Posicionamiento de los defensores en la línea del pase (no solo por delante, sino a los dos lados del poseedor), presión y otra vez recular para ayudar. Se movían todos a la vez por comando de los porteros. Hace años cada selección se caracterizaba por una defensa determinada, ahora se observa una globalización, las diferencias tácticas son pocas, todos presionan, todos van a las ayudas, todos basculan y todos levantan brazos, nadie está estático, los movimientos horizontales se alternan con desplazamientos dinámicos verticales en las 4 direcciones. Estas tremendas defensas y la intensidad de los esfuerzos exigen que se replanteen los métodos de entrenamientos. Hay que entrenar no solo bicicleta horizontal con pesas, sino realizar mucho trabajo de piernas en movimiento vertical con desplazamientos laterales bajo distintos ángulos de inclinación de cuerpo (con gomas de resistencia etc.). Cambio de una posición a otra con máxima rapidez y sincronización entre los jugadores. S/mis observaciones nuestros equipos (en EH)  realizan con ganas los ejercicios de ataque y remates, pero no trabajan con los conceptos defensivos. Hay que cambiar las prioridades y empezar a trabajar con más seriedad la faceta del juego sin balón, adaptarse a este estilo de defensas totales que incluyen y combinan elementos de todas las defensas que se describen en los manuales. Los conceptos dinámicos de juego, la adaptación al juego rival tienen que prevalecer sobre los dibujos tácticos predeterminados que el adversario sabe como combatir. Un cambio que exige una preparación física encomiable y mucho trabajo de sincronización.

En ataque el equipo que tenía un catálogo más amplio de recursos, que tenía más alternativas al juego tradicional (buscar al boya para provocar uno más o tiros de 2ª línea) fue Hungría. Buscaba el juego interior con boya no estático, sino dinámico, buscando arrancar con sorpresa hacia un palo y pase rápido del arco, o arrancadas verticales desde el perímetro. De esta manera logró a sorprender a su rival en la final en varias ocasiones. A primera vista parece fácil, pero es muy complicado hacerlo contra las defensas férreas y corpulentas. Es el arte del waterpolo húngaro. Me sorpendió agradablemente la movilidad y la creatividad de la selección de Australia. Marcó muchos goles con desmarques a base de fintas, bloqueos, cambio de posiciones en igualdad numérica, fueron jugadas muy vistosas.