Final Liga Mundial: Serbia-Croacia enaltecen el Waterpolo

Triunfo de Serbia y el waterpolo  en una final épica
Partido colosal de Filipovic, Mandic y Vukicevic

Final Liga Mundial
Serbia-Croacia 12-11 (1-3,5-2,1-3,5-3)

Tuve la gran suerte de ver dos Serbia-Croacia en solo cuatro días en la mítica Tasmajdan. Antes había presenciado otros dos partidos de este clásico de los Balcanes (final Europeo 2016 también en Belgrado y semifinal Mundial 2017 en Budapest). Este choque es mucho más que un evento deportivo, tiene repercusiones sociales y políticos y los dos países están pendientes de él. En el pasado hubo episodios de gran tensión y serios incidentes (recordamos lo ocurrido fuera de la piscina en el Europeo en Kranj (Slovenia).

Por suerte ahora la situación es diferente y no hubo ningún incidente, eso sí el despliegue policial fue impresionante. Hay que reconocer y agradecer especialmente a entrenadores y a jugadores serbios y croatas que siempre se han llevado muy bién, con un exquisito comportamiento antes, durante y después de sus enfrentamientos y nunca han provocado al público.

 

La superfinal de la Superfinal (vale la redondancia) de Liga Mundial fue una gran fiesta del waterpolo. Fue un choque intenso, rápido y con dos muy buenos ataques.  Sin duda las nuevas reglas contribuyero también para este espectáculo inolvidable. Un partido con desenlace dramático que quedará en la historia también con la tromba de agua en el último cuarto. Delante 3.000 espectadores en Tasmajdan, Serbia y Croacia se disputaban además del título de Liga Mundial, el visado para los JJ.OO. en Tokio 2020. Las previsiones hablaban de tormentas fuertes en esta hora, pero el partido, dirigido por los colegiados Stavridis (Grecia) y Angelescu (Rumania) empezó con cielo casi despejado.

Los croatas habían aprendido la lección del partido en el grupo y entraron muy concentrados en el partido. Delibasic de rebote en superioridad y Vukicevic de penalti adelantaron a Croacia 0-2. Serbia respondió con gol de Milos Cuk, pero los boyas croatas Vrlic y Loncar creaban muchos problemas para la defensa serbia. En el último segundo del primer tiempo Maro Jokovic de penalti (el segundo para los visitantes en el primer período) marcó para el 1-3.

Nada más empezar el segundo cuarto, Alexandrescu señaló el tercer penalti a favor de Croacia, transformado por Loren Fatovic; 1-4 y silencio en las tribunas.

Dejan Savic reaccionó a tiempo, hizo reajustes en su defensa y Serbia entró en el partido. Lo hizo a lo grande, con un parcial de 5-0 (Mandic-2, Filipovic, Mitrovic, Prlainovic). Los croatas no sabían de dónde se les venían los anfitriones. La pareja de los potentes zurdos (Dusan Mandic-Filip Filipovic) es mortal. Sí les marcas, te viene por el otro lado el rápido Stefan Mitrovic, si presionas las dos bandas te aparecen de segunda línea los francotiradores Milos Cuk y Andrija Prlainovic. Y por dentro el boya Dusco Petljovic era imparable

. Además el portero Branislav Mitrovic empezó a parar los tiros croatas y por consiguiente Serbia dio la vuelta al marcador todavía en la segunda parte 6-4. Antes del descanso un viejo conocido, Josip Vrlic, jugador de Barceloenta acortó la diferencia 6-5.

El descanso fue bien aprovechado por el técnico croata Ivica Tucak. Se vió en la reanudación del juego. En poco tiempo Croacia volcó el resultado otra vez a su favor con goles en contra 2×1 del desencadenado Vukicevic y del artillero Maro Jokovic de hombre de más: 6-7. Parcial croata de 0-3 y de nubarones negros sobre Serbia y el Belgrado. Empezó a jarrerar. Y los goles también. Mandic de penalti restableció la igualdad en el marcador 7-7, y al final del tercero Andre Buslje envió un misil para el 7-8.

El último cuarto fue dramático, épico. El ritmo altísimo con movimiento y grandes improvisaciones – el waterpolo que queremos ver siempre. Diluvio universal del cielo y muchos goles. Mandic empató 8-8 con un fantástico revés, pero el imparable Vukicevic adelantó de nuevo a Croacia 8-9. La tromba de agua tremenda. Calado hasta los huesos me ví obligado a entrar en la albarotada sala de prensa para salvar mis documentos y el ordenador. Me perdí lo más interesante. Mientras tanto la lluvia de goles en el campo seguía. El peleón Pietljovic puso las tablas 9-9. Loren Fatovic dio de nuevo ventaja a los arlequinados 9-10 y aquí empezó el recital del gran Filip Filipovic que empató con potencia 10-10 desde el perímetro y luego envió al delirio a los heroes que quedaban en la grada de Tasmajdan con un golazo sublime 11-10 con un minuto de juego hasta el final. No obstante los croatas no se rendieron. Fue increíble la velocidad del juego a pesar del cansancio del duro torneo con 6 días sin descanso. El fenomenal croata Ante Vukicevic que hacía el partido de su vida restableció la igualdad 11-11 a 28″ del final. Todos esperaban ya los penaltis cuando los de Dejan Savic en su último arreón filtraron un pase interior y el hábil Stefan Mitrovic ganó la posición al defensa croata cara a la portería y Stavridis señaló penalti. Quién sino Filip Filipovic para tirarlo. Y el MVP de la Superfinal levantó toda Serbia con su latigazo 12-11 – un gol que vale un título de Liga Mundial y billete para Tokio 2020! Croacia fue un rival digno que quizá no merecía perder, pero en estos choques super equilibrados los más mínimos detalles deciden.

Clasificación final Liga Mundial 2019:
1. Serbia
2. Croacia
3. Australia
4. España
5. Hungría
6. Japón
7. Kazajstan
8. Canadá

MVP – Filip Filipovic (Serbia)
Mejor portero Maro Bijac (Croacia)
Máximo goleado: Inaba (Japón) – 26 goles