‘El Baile de la Victoria’ por Felix Linares

El baile de la victoria
El baile de la victoria

Siete años le ha costado a FERNANDO TRUEBA volver al cine de ficción, seguramente porque se siente cómodo en la dirección de documentales y no le quedaban buenos recuerdos de su última incursión en los terrenos de la imaginación. Es curioso el caso de TRUEBA: comenzó haciendo comedias sin gracia, que por el tópico de que los ochenta fueron muy divertidos acabaron siendo aceptadas como estupendas. Tras ganar el OSCAR con BELLE EPOQUE parecía que debíamos interesarnos por las películas con repartos de famosos. Tras el error de EL EMBRUJO DE SHANGHAI todos decidieron que FERNANDO TRUEBA debía dedicarse a la música filmada. Con este EL BAILE DE LA VICTORIA, FERNANDO se ha empeñado en dar la razón a sus detractores, porque ha compuesto una película a mitad de camino de ninguna parte, con algo de cine negro, de cine político, de cine poético, de cine amoroso, de nada de cine. El asunto empieza sin interesar y acaba por aburrir al descubrir el espectador que la historia no lleva a ninguna parte, que el director no consigue anudar los múltiples hilos en que se divide la acción. Los motivos por los que la Academia de Cine manda esta película a competir en los OSCAR nos resultan incomprensibles, los que hicieron que FERNANDO TRUEBA se decidiera a rodar la historia sacada de la novela de ANTONIO SKÁRMETA, también. Si quieren alguna justificación para verla les ofrezco la disculpa de que sale RICARDO DARÍN.

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