Tras el rastro

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Animales en la carretera, peligro de atropello: Qué hacer y qué no

Hiru basurde Sunbillan (Nafarroa). Artxiboko argazkia: Josetxo Apezteguia

Hiru basurde Sunbillan (Nafarroa). Artxiboko argazkia: Josetxo Apezteguia

Un 88% de los conductores del Estado español aseguran haberse encontrado un animal en mitad de la vía, en mayor medida animales salvajes, lo que refleja una situación que parece ser demasiado común entre los conductores, y un factor de riesgo de accidente muy importante.

Así lo revela un estudio elaborado por el RACE para alertar del peligro de atropello de animales en España, en el que pregunta a 1.000 conductores.

Según el informe, más de la mitad de los conductores ha sufrido alguna situación de riesgo al volante derivada de la presencia de un animal en la carretera. Entre ellos, un frenazo (73%), volantazo (50%), la necesidad de invadir el carril contrario (24%) e incluso la salida de la vía (4%).

Además, un 42% ha sufrido o ha visto un atropello de un animal, situación que en muchos casos ha derivado en otras situaciones de riesgo mayor, como tener que detener el coche o salirse de la vía.

Con respecto a los animales domésticos, un 14,1% de los conductores ha sufrido un accidente por un animal doméstico que se encontraba invadiendo la calzada. De ellos, el perro es el animal doméstico que tiene una mayor representatividad en este tipo de accidentes, con el 79,8% de los casos.

En el año 2018 se produjeron 599 accidentes por atropello de animales en vías interurbanas, de los cuales 510 sucedieron en carretera convencional. En total, casi 1.000 personas resultaron heridas, 58 de ellas con ingreso hospitalario, y hubo 10 fallecidos.

Respecto al tipo de animal que resulta atropellado al irrumpir en la vía, son cinco las especies más presentes, destacando el perro y el jabalí (ambos con un 25%), seguidos por el corzo y, en menor medida, el vacuno y el ciervo.

Cómo actuar en caso de accidente

El RACE recomienda que en tramos con posibles animales sueltos se debe reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad. También hay que prestar atención a la señalización de advertencia de animales sueltos en carretera, ya sean salvajes o animales domésticos.

Además, si un conductor se cruza con un animal, hay que evitar tocar el claxon fuertemente con objeto de que no se asuste y pueda realizar movimientos impredecibles. Si no se consigue que se aparte con leves toques de claxon, se recomienda llamar a las autoridades para que puedan hacerse cargo.

Si el conductor tiene que pasar al lado del animal, hay que hacerlo muy lentamente, pues nunca se sabe cómo puede reaccionar, ya que suelen estar desorientados. Además, si se ve un animal en la calzada o en los alrededores, es muy probable que pueda haber más.

En caso de circular por la noche con luz de carretera y divisar un animal, lo mejor es cambiar a luz de cruce para no deslumbrarle y evitar que se quede parado en medio de la carretera.

Si el accidente es inminente, hay que intentar evitar dar un gran volantazo, tratar de sujetar el volante fuertemente, y procurar detener el coche de forma controlada. Tras chocar, lo más importante es garantizar la propia seguridad y la del resto de usuarios, por lo que, si es posible, hay que colocar el vehículo fuera de la calzada.

En caso de obstaculizar la circulación, RACE recuerda que se debe señalizar el accidente mediante las luces de emergencia, ponerse el chaleco reflectante, y tener en cuenta antes de bajar que puede que el animal se encuentre herido y ser peligroso, por lo que hay que cerciorarse de si se encuentra en los alrededores, o bien, si está tendido en el suelo sin moverse, no acercarse a él. Posteriormente, se aconseja señalizar el lugar del accidente mediante los triángulos de emergencia y avisar a los servicios de emergencia.

Por último, el RACE advierte de que no hay que tocar nunca animales muertos a menos que se use guantes, dado el riesgo de infección, y pide no seguir nunca a un animal. Bastará con indicar su dirección de huida en el informe del accidente con objeto de facilitar a las autoridades el encontrar al animal herido.

¿Responsabilidad en caso de accidente?

La Ley 6/2014, de 7 de abril, responsabiliza al conductor de las consecuencias derivadas del accidente ocasionado por una especie cinegética, siendo éste el responsable de los daños a personas o bienes sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquéllas. Existen solo dos excepciones donde no hay responsabilidad del conductor:

La primera de ellas es que el atropello del animal sea como consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido 12 horas antes, siendo el responsable el propietario del terreno.

Y en segundo lugar, que el accidente se haya producido por no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos, siendo en este caso responsable el titular de la vía.

En caso de que el accidente de tráfico sea con un animal doméstico, se aplica el art. 1.905 del Código Civil, que dice que es responsable el poseedor del animal: “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido.”

Esta responsabilidad es civil y responde por el daño causado por el animal, pero también puede ser responsabilidad penal, si existen heridos o fallecidos.

A nivel del seguro del coche, las compañías aseguradoras ofrecen generalmente la cobertura de daños propios por impacto contra animales cinegéticos como una garantía optativa de las pólizas básicas, sin que sea necesario contar con un seguro a todo riesgo.

 

El examen de caza en Navarra, el 1 de agosto en el hotel Iruña Park

Palomas en las redes de Etxalar. Foto: Josetxo Apezteguia

Palomas en las redes de Etxalar. Foto: Josetxo Apezteguia

El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha convocado el examen presencial para obtener la licencia de caza, cuya primera prueba se celebrará el sábado 1 de agosto en el hotel Iruña Park de Pamplona.

Este año, debido a las circunstancias derivadas de la COVID-19, la Dirección General de Medio Ambiente, de quien depende este examen, se vio obligada a posponer la convocatoria, a la espera de la evolución de la pandemia y de las condiciones sanitarias impuestas para la celebración de este tipo de actos.

El cambio de situación ha posibilitado que pueda retomarse esta edición de la prueba, una de las más numerosas de los últimos tiempos, con un total de 270 personas inscritas este año, ha informado el Ejecutivo foral.

El día del examen, y con el fin de evitar aglomeraciones, las y los aspirantes serán llamados de forma escalonada en grupos cada 15 minutos desde las 10:00 horas.

El horario de llamamiento para cada aspirante, así como las condiciones higiénico-sanitarias y de otra índole del examen, están ya publicadas en el Catálogo de Servicios en la página web del Gobierno de Navarra, en el tablón de anuncios del Gobierno de Navarra y en el del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, donde también serán publicados los resultados de los exámenes.

Segunda convocatoria, el 29 de agosto

Asimismo, la convocatoria establece el 29 de agosto como fecha para la segunda convocatoria o recuperación, también a las 11 del mañana y en el propio hotel Iruña Park.

La obtención de la primera licencia de caza, uno de los requisitos imprescindibles para cazar en cualquier coto de Navarra, se consigue una vez realizado el curso preparatorio y la superación del examen de caza correspondiente, que todos los años organiza el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente entre los meses de abril, mayo y junio.

Campos de Ayegui (Navarra). Imagen de archivo: José María Vega

Campos de Ayegui (Navarra). Imagen de archivo: José María Vega

Curso presencial, suspendido

Sin embargo, las especiales circunstancias de esta edición (las fechas de entrada en la nueva normalidad, las medidas de distanciamiento social, el aforo necesario y la disponibilidad de espacios) hacen inviable la celebración del curso presencial preparatorio, por lo que la Dirección General ha decidido suspenderlo.

No obstante, y para garantizar el conocimiento de los contenidos del curso, tanto el manual preparatorio del examen de caza como el libro de preguntas están disponibles en Internet.

En el caso de aparición de nuevos brotes de coronavirus, tanto las fechas como el resto de condiciones del examen estarán sujetas a lo que dispongan las autoridades competentes.

Muestreos nocturnos

Por otra parte, y tras la nueva normalidad iniciada el 22 de junio, volverán a realizarse los muestreos nocturnos anuales de determinadas especies cinegéticas, otro aspecto relacionado con la caza que quedó suspendido por la crisis de la COVID-19 y que eximió a los cotos de la obligación de llevarlos a cabo.

Estos muestreos son realizados por los responsables de gestión de los cotos cada verano desde vehículo, y en ellos participan tres personas. Las nuevas medidas sanitarias que permiten el desplazamiento en vehículos de dos personas por cada fila de asientos hacen posible de nuevo la realización de los muestreos, siempre que todos los responsables lleven mascarilla y respeten la máxima distancia posible entre sí.

Por tanto, y mientras se mantengan las mismas condiciones sanitarias, se impone la vuelta a la realización de los muestreos nocturnos anuales en cumplimiento de las responsabilidades de los acotados desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto.

COVID-19 pandemiaren bilakaerak ehiza praktika baldintzatuko du

Setter arrazako txakurra basoan.

Setter arrazako txakurra basoan.

COVID-19aren bilakaerak eragin zuzena izango du ehiza praktikan. Baliteke aurten edo datorren urtean txerto ala tratamendu eraginkor bat aurkitzea, baina ordura arte koronabirusak pertsona guztien bizitza, herrialdeen ekonomia eta beste hainbat arlo baldintzatuko ditu, denborarekin gaixotasuna berez desagertzen ez baldin bada behintzat.

Zentzu horretan, ehiza ez da salbuespen bat izango. Baliteke astebururo urruneko ehiza-barruti batera joateko aukerarik ez izatea, nonbaiten COVID-19a berriz zabaltzen baldin bada. Autoa edo hegazkina hartu beste probintzia, erkidego edo herrialde batera ehizan joateko orduan zailtasunak izan ditzakete ehiztariek koronabirusaren ondorioz.

Gauzak horrela, gertuko ehizak, garai bateko ehizak, ehiza zaharrak, irabazi dezake. Etxe ondoan osteratxoa egiteko aukera errazagoa izango dute beti ehiztariek, urrutira joan beharrean.

Ezinbestean COVID-19aren krisiak ehizaren negozioari kalte egingo dio, bidaia-agentziei eta airelineei bezalaxe, baina epe luzera zein laburrera animalia zinegetikoen onerako izan daiteke; izan ere, ehiztarien presioak behera egingo du toki askotan. Beste txoko batzuetan, aldiz, presioa areagotu daiteke.

Nolabait esateko, ehizaren ekonomia astinduko koronabirusak, baina betiko ehiztari apalak ez du aldaketa handirik sumatuko, etxe ondoan, mendian, basoan… harrapakinaren bila joateko aukera izango duelako, nahiz eta agintariek mugikortasunari oztopo handiak jarri.

Ehiza mundua oso anitza denez, batzuen kalterako izango dena, beste batzuen onerako izango da, eta koronabirusarekin berdina gertatuko da.

 

A vueltas con el “único” ejemplar de lobo en Álava

Un lobo. Foto de archivo: Pixabay.com

Un lobo. Foto de archivo: Pixabay.com

Ganaderos de las sierras alavesas de Bajerro y Gibijo han acusado a la Diputación de “darles la espalda” por suspender de manera temporal las batidas para cazar al “único” ejemplar de lobo del territorio y han anunciado la presentación de un informe jurídico para solicitar que se revoque esta decisión.

Ganaderos de estas zonas se concentraron el sábado, 29 de febrero, frente a la institución foral, donde han ofrecido una comparecencia de prensa para exponer sus demandas, después de que la Diputación optase por dejar en suspenso estas batidas, una vez que el Gobierno Vasco anunciase que incluiría a esta especie en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.

La institución foral había autorizado la caza de este ejemplar ante el incremento de los ataques y muertes sufridos por el ganado en 2019 en las sierras de Arkamo, Gibijo y Urkabustaiz, con 153 animales muertos, 78 heridos y 67 desaparecidos entre el ganado ovino, caprino, vacuno y equino.

Los ganaderos de Bajerro y Gibijo ha considerado que la presencia del lobo se trata con “sensacionalismo” y dando una “imagen distorsionada de la realidad” en la que “se olvida la insustituible función ambiental de la ganadería extensiva en Álava”.

En un comunicado, han asegurado que los informes técnicos corroboran que los lobos que llegan a las sierras más occidentales de Álava proceden de Castilla y León, donde han asegurado que su censo creció un 20 % entre 2001 y 2014.

Han denunciado la “imposición pura y dura” para incluir al lobo en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas que, a su juicio, “más parece responder a intereses electorales de un partido con presencia testimonial en el ámbito rural (PSE) que al estado actual de conservación de la especie”.

También han criticado a la Diputación alavesa por “lo cambiante e injustificado de su actuación”, que han considerado un “acto de cobardía sin justificación técnica ni legal alguna”, y han acusado a la institución de “haberles dado la espalda”.

“El diputado general en un auténtico beso de Judas, mientras loa la función y el trabajo de los ganaderos les da la espalda y los abandona a su suerte”, han insistido.

Ante esta situación “de emergencia”, han anunciado que la próxima semana presentarán un informe jurídico ante la Diputación, en el que solicitarán la revocación de la suspensión de la autorización de medidas de control y la reunión de urgencia del Comité Técnico de Seguimiento del Plan de Gestión del Lobo en Álava.

“Señor Ramiro González no se puede soplar y sorber a la vez”, han concluido dirigiéndose al diputado general del territorio.

Iratxe Cicarretr, una veterinaria navarra en “un mundo de hombres”: La cetrería

Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

Los mejores halcones planearon el pasado fin de semana sobre el campo de vuelo de la localidad segoviana de Cantalejo para disputar el XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal), considerado el título de cetrería de mayor prestigio en el Estado español.

La cita reúne cada dos años a los mejores halcones peregrinos e híbridos del Estado en un torneo considerado “la prueba reina de la cetrería” por su vistosidad y proyección internacional. Atrae a público de otros países como Inglaterra y Holanda.

El perfil de participantes es eminentemente masculino; la única mujer que participó de los 25 cetreros seleccionados es Iratxe Cicarretr, una veterinaria de Navarra que practica la cetrería desde hace cinco años motivada por su pasión por las aves rapaces.

Iratxe reconoce que el de la cetrería “aún es un mundo de hombres” porque la mayoría de entrenadores vienen del mundo de la caza, pero declara haber percibido un avance en los últimos años.

La mayoría de ellas comienzan en la disciplina por ser “mujeres de cetreros”, pero no es su caso: “Yo me voy al campo sola porque a mi pareja no le gusta”, explica la entrenadora, a quien le gustaría que hubiera más participación femenina porque, en su opinión, las mujeres establecen una relación particular con el halcón.

La forma en que una mujer “hace al pájaro”, con “más dulzura y paciencia”, se percibirá después en el comportamiento del animal, que acostumbrará a “protestar menos”, según apunta la veterinaria.

Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

El granadino Gonzalo Cano, el segoviano Juan Carlos Gómez y el cántabro Mario Hierro se proclamaron campeones del XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal).

Los participantes, en esta edición procedentes Andalucía, Castilla y León, Valencia, Cataluña, Euskadi, Galicia y Navarra, accedieron por turnos al campo de vuelo para soltar a sus aves.

A los pocos minutos del suelte, se libera un pichón y cada cetrero llama a su halcón con señales para que se coloque cerca de su vertical, lo más alto posible (entre 200 y 300 metros), variables que se premian en la puntuación.

Una vez localizada la presa, el halcón debe quebrar su vuelo y dirigirse en picado hacia ella a una velocidad que puede alcanzar los 300 kilómetros por hora.

Un azor en vuelo durante el Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

Un azor en vuelo durante el Campeonato de cetrería XVI Trofeo de Reyes de Altanería (Troreal). Foto: EFE

Uno de los 25 participantes del torneo, Roberto Fagundez, explica que, desde que se adquiere el animal salvaje, hay que hacer un “amansamiento” para acostumbrarle a la presencia humana, para lo que en muchas ocasiones se le pone la televisión.

Pasados unos 15 días, se trabaja su vínculo con el dueño a través de un único secreto: la comida. Esta también será la clave para entrenarle a ganar altura mediante señuelos colocados con globos y, desde hace unos años, drones.

Que el halcón salga de la zona habilitada, se pose en algún lugar o  tenga que ser requerido con un señuelo son algunas de las acciones que se penalizan en el torneo.

También se llevó a cabo en el mismo espacio una competición a nivel autonómico de otras especies como harris o azores a bajo vuelo.

 

Cazado en Navarra un jabalí de más de 100 kilos con unos colmillos que pueden batir un récord

Jabalí en Sunbilla (Navarra). Foto de archivo: Josetxo Apezteguia

Jabalí en Sunbilla (Navarra). Foto de archivo: Josetxo Apezteguia

El cazador de la localidad navarra de Cintruénigo Francisco Javier Rández, de 58 años, ha abatido un jabalí de gran tamaño cuyos colmillos están siendo examinados por la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza para determinar si suponen un nuevo récord de España.

La longitud de los colmillos del jabalí, abatido el 4 de enero, es de 20,5 centímetros, mientras que las amoladeras tienen un perímetro de 8,8 centímetros.

Las amoladeras son las muelas que sobresalen en la mandíbula superior y con las que el jabalí afila los colmillos de la mandíbula inferior.

En una valoración inicial realizada por una taxidermia, ha informado la Federación Navarra de Caza (FNC), las piezas arrojaron un resultado de 138,35 puntos, lo que conllevaría, de ser este dato confirmado en Madrid, un récord de España, que está situado en 136,95 puntos desde 1983.

Representantes de la Federación Navarra de Caza, encabezados por su presidente, José Ángel Remírez, se trasladaron este jueves hasta la Ribera de Navarra para inspeccionar los colmillos del animal, que pesaba más de 100 kilos.

En la reunión estuvo presente José Juan Lavilla, presidente del comité de homologación de trofeos del Gobierno de Navarra y vicepresidente de la FNC, quien ha considerado que, en todo caso, el resultado “estará entre los cinco mejores de España”.

Sancionado por cazar palomas sin autorización en Larraga

Larraga (Navarra). Foto de archivo: José María Vega

Larraga (Navarra). Foto de archivo: José María Vega

La Guardia Civil de Navarra ha sancionado a un hombre por cazar en la localidad de Larraga diez palomas sin autorización y ha intervenido el arma.

El hombre, ha informado la Guardia Civil, fue sorprendido por una patrulla del Seprona de Artajona abatiendo palomas con escopeta en un corral de ovejas en las inmediaciones de Larraga.

El denunciado realizaba los disparos para abatir las palomas y los restos de los proyectiles alcanzaban a edificios cercanos habitados, con el peligro que eso conlleva.

El hombre había cazado diez palomas de la especie bravía, catalogada según orden Foral 351/2010 como especie plaga y para la que se necesita autorización para su captura.

Por estos hechos se ha procedido a la intervención de la escopeta de caza y las diez palomas, y se han realizado tres denuncias administrativas remitidas al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.

Un cazador de Baztan consigue sacar a su perro de una sima en Ultzama

Ultzama (Navarra). Foto de archivo: José Luis Azpiroz

Ultzama (Navarra). Foto de archivo: José Luis Azpiroz

El Grupo de rescate GREIM de la Guardia Civil de Navarra ha recuperado de una sima una escopeta de caza cuyo propietario había perdido cuando ayudaba a su perro a salir de la misma.

Según ha informado la Benemérita, recientemente un vecino del valle del Baztán estaba practicando la caza en una zona de la localidad de Ultzama, cuando su perro se precipitó a una sima de forma accidental.

Al ir a ayudarlo para salir de donde se había caído, al cazador se le cayó a su vez a la sima la escopeta que portaba, por lo cual y al verse incapaz de recuperar el arma, puso el incidente en conocimiento de la Guardia Civil.

Este cuerpo movilizó a los miembros del Grupo de rescate en montaña GREIM de Pamplona, que se desplazaron al lugar de la incidencia y comprobaron que se trataba de una sima con un alto grado de dificultad, tanto para acceder como para posteriormente salir de la misma.

Tras recuperar el arma y una vez cotejada con la documentación que aporta el cazador, ha sido entregada a su propietario.

El lince ayuda en la recuperación del conejo y la perdiz roja

Un lince en el Karpin (Carranza). Foto de archivo: Pelayo Serrano

Un lince en el Karpin (Carranza). Foto de archivo: Pelayo Serrano

Un equipo de investigadores ha publicado un artículo en la revista internacional Biological Conservation en el que se demuestra que la recuperación de las poblaciones de lince ibérico tienen una importante incidencia en reducir la abundancia de otros depredadores en el territorio. Este cambio, en la comunidad de carnívoros supuso la recuperación del conejo y la perdiz roja en las zonas ocupadas por el lince.

La investigación, que encabeza José Jiménez Herrera, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), que depende del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ha demostrado que la presencia del lince ibérico tiene una incidencia positiva en reducir la población de mesopredadores como el zorro o el meloncillo.

Esta circunstancia tiene una importante repercusión positiva en las cascadas tróficas generadas sobre las especies presa como el conejo y la perdiz, apuntan en esta investigación, en la que también han participado investigadores y trabajadores de Tragsatec, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Junta de Extremadura, la organización CBD-Hábitat, la Estación Biológica de Doñana-CSIC y la Universidad de Oviedo.

En un estudio que se ha prolongado tres años y que ha sido financiado por el Ministerio, el equipo de investigadores ha mostrado como las abundancias de zorro y meloncillo se redujeron después de que se reintrodujera el lince ibérico en un territorio.

Tras la reintroducción del lince ibérico en el Valle de Matachel (Badajoz) se produjo una reducción de la abundancia de zorros y meloncillos de aproximadamente un 80%.

En la zona de estudio, el establecimiento de un macho y una hembra territoriales y sus crías, supuso la desaparición de 19 zorros, 11 meloncillos, 3 garduñas y 1 gato asilvestrado al segundo año tras la reintroducción.

 

 

 

Denunciado en Cárcar por cazar desde un vehículo

Cárcar (Navarra). Foto de archivo: Maite Z

Cárcar (Navarra). Foto de archivo: Maite Z

Agentes de Policía Foral adscritos a la Brigada de Protección Medioambiental, con la colaboración del guarda del coto, denunciaron el pasado 30 de agosto a un hombre en Cárcar por cazar con un rifle desde un vehículo.

Gracias a la colaboración ciudadana, se tuvo conocimiento de una persona que solía acceder a un coto situado en Cárcar, donde cazaba desde su propio turismo. Se trata de una zona de caza menor, con amplia presencia de conejo, perdiz y codorniz, ha informado la Policía foral en una nota.

Una patrulla de la Brigada de Protección Medioambiental se desplazó hasta la zona, donde tras localizar el vehículo, le dieron el alto y comprobaron que el furtivo iba acompañado de tres niños.

En el salpicadero del vehículo transportaba un rifle calibre 22 con mira telescópica, sin funda y municionado.

Los agentes inspeccionaron el interior del coche, donde encontraron restos de sangre, plumas, cajas con munición y más de 20 casquillos por el suelo y los asientos.

Los menores fueron recogidos por familiares y el cazador fue denunciado por infracciones a la Ley Foral de caza de Navarra, como cazar desde vehículo, con un arte prohibida -rifle del calibre 22-, en día inhábil, sin tarjeta del coto, con la licencia de caza de Navarra caducada y sin seguro.

También fue denunciado por infracción al Reglamento de armas (por portar un rifle del calibre 22 en un lugar no autorizado) y al Reglamento general de vehículos (por tener la ITV caducada).