Entrevista 1980, primera parte‏

Hoy os traemos la primera parte de otra entrevista. Fué realizada por Dave Di Martino tras un concierto en Detroit el 9 de octubre de 1980, y publicada en Enero de 1981 en la revista Creem. DiMartino ha participado en múltiples publicaciones desde los años 70. En esta ocasión consigue incluso enfurecer a un Springsteen de 31 años. En breve la segunda parte.

¿Toda la gente de la organización te llama “el jefe”?

Bien, lo que pasa con lo de “jefe” es gracioso porque empezó con ese tipo de gente, que trabaja a tu alrededor. Y después, alguien empezó a usarlo en la radio. Odio que me llame1n “Jefe” (risas), de verdad. Siempre lo odié desde el principio. Odio a los jefes, y odio que me llamen jefe. Empieza por la gente que está contigo, y después alguien en la radio, y después de eso todo el mundo “oye Boss” y yo respondía “No, Bruce, BRUCE”. Siempre lo he odiado, odio que me llamen “Jefe”.


-Tengo muchos familiares en Jersey, Seaside Heights y Point Pleasant. Es para cualquiera un sitio bastante interesante donde crecer.

-Si, es bastante extraño. Está como “apartado” de verdad, sabes? Como a una hora de Nueva York, pero parece que está a diez millones de kilómetros. No estuve en Nueva York hasta los dieciseis años, o quizás alguna otra vez de crio en que mis padres me llevarían al circo. Y Nueva York estaba tan lejos. Es curioso porque la primera vez que salimos a escena, todo el mundo nos tomó por una banda de Nueva York, lo cual nunca fuimos. Eramos del mismo Nueva Jersey, que era muy muky diferente. Es como mi hermana, fue a Nueva York el año pasado y dijo “Hey, fui a Nueva York y no pudimos encontrar la 5ª Avenida y nos volvimos a casa” (risas), y es que no ibamos a Nueva York, estaba a un millon de kilómetros. Recuerdo que no se hablaba de ello, que no se pensaba en eso. Todo era muy cerrado, así son esos pequeños pueblos, nunca sales.


-Recuerdo que solíamos ir a Seaside Heights cuando teníamos catorce o quince años. Era un buen lugar para conocer chicas.

-Si. Asbury era el sitio al que ibas si no tenías gasolina para ir a Seaside Heights. Era una cosa totalmente distinta.

2-Bob Seger nos dijo que te vio en Los Angeles y que estabas pasando por las mismas dificultades para acabar The River que las que él tuvo con Against The Wind. ¿Qué es lo que te hizo elegir las canciones adecuadas? Oimos que quitaste una canción.

-Bien, desde el principio tenía claro como quería que fuera el disco. Y no estoy interesado en sacar un disco cada seis meses ni cada año, ni creo que la gente se olvide de ti por no hacerlo. Nunca me preocupé por hacer las cosas así, ni siquiera al principio. Tengo la sensación de saber lo que puedo hacer mejor en cada momento, y eso es lo que quiero hacer. No saco un disco mientras que no lo tenga claro, y eso es lo que he hecho. Porque salen tantos discos, y hay tantas cosas en las estanterías, que por qué sacar algo que no sientes que sea como debería ser, o que sientas, y no creo en el futuro, “oh, puedo sacar la otra mitad dentro de seis meses”. No sabes que va a pasar dentro de seis meses, puede que estés muerto, no lo sabes, nunca pensé en hacer las cosas así ni siquiera al principio. Haces un disco como si fuera el último que vas a hacer. Sales fuera y lo tocas por la noche. Y no pienso en que si no lo toco esta noche bien, lo tocaré mejor mañana. No pienso que si no he tocado bien esta noche, bueno, toqué bien la noche anterior. Es como si no hubiera mañana o ayer. Solo hay el aquí y ahora.
-O sea que tienes que demostrarlo cada noche

– Bien, eso es lo que pasa con los chavales. Un chaval compra una entrada, y entra, y esta noche es su noche. Esta noche es para ti y para él, tú y él no vais a volver a tener esta noche otra vez. Y si no te lo tomas tan en serio como él, quiero decir, es su sueldo, ha currado para esto toda la semana, cuesta ganarselo, y tengo que ser honesto y así después me sentiré bien. Esa es la única manera que tengo de sentirme bien y pasa lo mismo con el disco.

3– ¿Cómo te sientes sobre The River ahora que está terminado? Estás satisfecho al cien por cien?

-Oh, nunca te sientes satisfecho al cien por cien, porque estás pensando en todo lo que hiciste mal. Siempre piensas que pudiste tocar esa canción como la has tocado esta noche. Cuando empezamos la gira dijimos “Vale, no vamos a tocar Quarter To Three, la hemos tocado durante toda la anterior gira, y no vamos a tocarla en esta” y luego vamos al backstage como esta noche y es la primera vez que tuvimos que salir una vez más y es como si dijeramos “Qué vamos a tocar?…Quarter To Threey esa fue la última.

-Tienes que admitir que cuando grabaste Darkness las expectativas era altas, pero para éste las expectativas era considerablemente más altas. ¿Crees que te volviste bastante sensible o incluso un poco paranoico con la versión final de The River?

-No, probablemente porque nadie tiene las expectativas más altas que uno mismo. Haces lo que puedes y así es como se queda. La gente tiene sus expectativas e intento llegar a un nivel que yo siento. Y se que tengo unas ideas muy estrictas sobre como hacemos las cosas, lo que hace la banda, y las fuerzas externas, juegan un rol secundario. Es como cuando termino un concierto y se que he hecho todo lo que he podido, y me pasa lo mismo cuando hago un disco. Y sabes que podía haber sido mejor si no fuera porque había algún fallo en el escneario o porque no pudiste decir lo que querías. Pero las expectativas de la gente van a ser lo que van a ser, al final …así todo vas a decepcionar a todo el mundo (risas)

-Vale pero si fuera tú, hubiera estado asustado. En No Nukes (los conciertos antinucleares de 1979), donde se hablaba de ti como la estrella, había ganas del nuevo y esperado disco. Lo único que se es que estaría feliz de estar en la carretera y no tener que pensar en todo eso.

-Si, bueno, esa es la realidad, al igual que la realidad con la que te enfrentas cada noche. Todo el resto es como asustarse porque a alguien no le vaya a gustar. No es para tanto, ¿sabes?

-La primera noche en Ann Arbor tuviste que parar una vez porque la banda no se había aprendido las canciones nuevas del todo.

-Bueno, Ann Arbor, fue un concierto un poco salvaje, porque salí y empezamos a tocar Born To Run, que la había escuchado diez veces en el camerino previamente.

-¿Para ensayarla y recordar la letra?

-Si, y en cuanto me puse delante del micro no me acordaba de la letra, y estaba ahi arriba y dije “Oh, mierda, no me acuerdo de las palabras” Y pensé “No solo no me acuerdo de estas, no me acuerdo de ninguna de las otras” Todo esto ocurrió durante unos cinco segundos. “Qué demonios voy a hacer?” Quiero decir..no puedes parar. Y desde el público escucho “In the day we sweat it…” y fue increible, y luego salió todo bien. Eso fue un público alucinante.

-Pero ¿cómo te sienta? Pareces ser uno de los pocos artistas realmente queridos. No es por halagarte, pero parece que no has estado ante un público que no conociera tus canciones, y no se hubiera memorizado las letras de todas tus canciones. ¿No te apetece a veces enfrentarte a un público como un completo desconocido?

-Fui telonero de Black Oak Arkansas, telonero de Brownsville Station, telonero de Sha Na Na. Tengo 31 años y he estado tocando en bares desde que tengo quince años. Me he enfrentado a muchos tipos de público que les importa una mierda que tú estés sobre el escenario. Y si hablamos de porcentajes, hemos tenido entre un dos y un cinco por ciento de noches como la de hoy, contra un noventa y cinco por ciento en los entre diez y quince años que llevamos juntos, en las que, permiteme decirtelo, no ocurría. Eso no ocurre, y hace que no te lo creas, porque sabes que se siente cuando a nadie le importa cuando sales a tocar. Se te queda dentro. Esto no sale gratis. Cuando empezamos a tocar iba a cada concierto y no esperaba que acudiera nadie, y no esperaba que nadie me regalara nada. Y así debes tocar. Si no tocas así, mejor guarda la guitarra, tirala a la basura, y vete a casa, dedicate a arreglar teles o cualquier otro trabajo. Haz algo en donde te sientas así. Y la noche en que deje de pensar así, será la noche en que deje de hacerlo, porque habrás caido bajo. No llevo el concierto dependiendo de la reacción del público, o por la crítica que vaya a haber al día siguiente. Se lo que hago, y se como sentirme a gusto cuando llego al bus para ir a la siguiente ciudad. Se cuando me siento bien y cuando me siento bien. Lo se si puedo dormir bien esa noche. Así es como es lo juzgamos y como lo llevamos, y es lo que nos lleva a seguir haciendo ruido.

-¿Te preocupa eso? Crees que pueda no suceder en el futuro, que no puedas darlo todo?

-No, no soy esa clase de persona. No tengo ningún miedo a ello, porque, supongo, que existen otras cosas que dan bastante más miedo.

10 pensamientos en “Entrevista 1980, primera parte‏

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  2. Aitor Thundercrack

    Buenísima-buenísima la entrevista. Muestra muy bien su filosofía y su honradez encima del escenario. En otro podrían quedar como palabras huecas, pero en su caso han sido décadas de demostrar que se deja la piel en los conciertos… Como decía Jon Stewart, Bruce siempre deja el depósito a cero. Impagable la anécdota de cuando se olvidó la letra de BTR…
    Un abrazo.

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  3. GEMA

    Estupendo poder tener las entrevistas traducidas, yo las recopilaba en inglés y siempre había algo que se me escapaba. Y estupendo retroceder en el tiempo y saber como pensaba y sentía en esa época.

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  4. Bad Scooter

    La verdad es que si bien sobre el escenario la filosofía de Springsteen no ha cambiado, quizá hoy en día si echo de menos su nivel de exigencia a la hora de publicar discos. Excelente entrevista. Gracias por la traducción.

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  9. angel

    filosofía que sirve para la vida, se nota cuando sale a un escenario que lo cree…

    Si no tocas así, mejor guarda la guitarra, tirala a la basura, y vete a casa, dedicate a arreglar teles o cualquier otro trabajo. Haz algo en donde te sientas así. Y la noche en que deje de pensar así, será la noche en que deje de hacerlo, porque habrás caido bajo. No llevo el concierto dependiendo de la reacción del público, o por la crítica que vaya a haber al día siguiente. Se lo que hago, y se como sentirme a gusto cuando llego al bus para ir a la siguiente ciudad. Se cuando me siento bien y cuando me siento bien. Lo se si puedo dormir bien esa noche.

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