Tierras, cuerpos, aves, cowboys y poemas

Llega al blog el Pompas de Papel del fin de semana del 2 y 3 de noviembre. Charlamos con la escritora bilbaína Alaitz Leceaga que acaba de publicar la novela Las hijas de la tierra, una gran saga familiar que arranca en La Rioja a finales del siglo XIX y que tiene a las mujeres como grandes protagonistas. Además comentamos otros dos libros interesantes, el volumen de relatos, o así, Anatomía sensible del argentino Andrés Neumann y la novela sobre los efectos del terrorismo Aves del paraíso de la donostiarra Luisa Etxenike. También recomendamos el cómic de Geoff Darrow The Shaolin Cowboy y los poemas del escritor chileno Oscar Hahn. Y como siempre tuvimos reseñas de novedades, espacios creativos y el concurso.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros y los lectores de Radio Euskadi, desde hace más de treinta años. Pincha y disfruta.

Las golosas recetas que esconden los cuentos tradicionales

Este álbum de gran formato ofrece nueve historias vestidas con el ropaje natural de las flores, las frutas y los árboles, cuyos aromas y colores hacen de cada una de esas historias un manojo de sensaciones. Y así, con aroma de manzana nos  reencontramos a Blancanieves  en un relato de una bióloga naturalista que ya antes había participado en el álbum sobre la historia de los alimentos, publicado en esta misma colección, o en la del joven que tenía que encontrar la manzana más perfecta. Eso dará pie a una pequeña lección sobre la biodiversidad y, para los más golosos, el libro ofrece la receta de las Manzanas de la madrastra, bañadas en un almíbar de azúcar y vino caramelizado. Y en torno al cuento de los Tres cerditos, el álbum nos explica cómo fabricar  casas en los árboles resistentes a las amenazas de cualquier lobo. Y con Hansel y Gretel, asoman inevitablemente los dulces de chocolate. Y en torno a Cenicienta,  calabacines rellenos. O una lámpara maravillosa con el aceite de Morgiana

Una manera sorprendente de acercarnos a los tradicionales cuentos de hadas de los Grimm, Perrault, Mme. Villeneuve  o de Las mil y una noches, recreadas por  alimentos publicado en esta misma editorial. Enriquecen los textos de Aina S. Erice las imágenes del ilustrador gallego Jacobo Muñiz, tan apasionado por el mudo natural como la autora. Y juntos  han compuesto un hermoso libro en el que entretejen, como la niña que procura un uso y una madeja de lino a su abuela en el cuento de Los hilos de la Bella Durmiente, un sugestivo tapiz literario y de curiosidades.

Seve Calleja

El poema. John Berger, británico

Nire mahaian gutunak pilaturik

Guztiak ere erantzun gabeak

Zaharrena

Duela hiru urtekoa.

Arratsa batez erabaki dut haiei ekiteko sasoia etorri dela.

Ni baino lirikoagoak diren poeten gutunak

Gomendio eske,

Erakundeek gutunak ni gonbidatuz hitz egitera komuniakazioaz

Edo artearen erabileraz…

Aseguru etxe baten gutuna

Gogoraraziz nola ez nuen aintzat hartu

Hondamendi naturalen kontrako klausula osagarria,

Zorion postal bat.

Erantzun gabeko gutunen artean

Bi lagun minen gutun bana.

Izkribuak,

Bata lodia eta bestea mehea,

Ez dira entelegatzen errazak

Nahiz urteetan irrikaz irakurri ditudan adore bila.

Orain hilak dira biak

Eta haien azken gutunak

Meta batean galdurik daude:

Biek hil dute beren burua

Batak pistola batekin

Bestaek kanal batean.

Hauxe da John Berger idazle entzutetsuak idatzitako Esan gabea poema. Poesia Kaierak bilduman irakur liteke ha eta bere veste zenbait poema, denak, Iñigo Roke Eguzkitxak euskaratuak. John Berger 1926an Londresen jaioitako idazlea zen, 2017an hil egin zena. Ia poema libururik ez du, eta gehiago ezagutzen dugu narratiban idatzitako lanengatik, vaina hala ere, baditu gogoangarriak diren poema zenbait. Arte ikasketak egin zituen eta honek egin dum batez ere, ezagun. Bere poema batzuk euskaraz irakur ditzakegu, esan bezala, Susa argitaletxearen Poesia kaierak bilduman.

Goizalde Landabaso

Alberto Barrera Tyszka, el que escribe supernovelas

Una mujer ha muerto. Se ha suicidado. Su hijo, que vive lejos de la sociedad opresiva en la que ella trataba de sobrevivir, vuelve al hogar e intenta averiguar qué es lo que ha ocurrido. Todo parece bastante habitual dentro del thriller, que es el género en que portada, título y palabras en las cubiertas colocan a esta novela. Hay un tono reposado en la narración, poco habitual en este entorno. Hay una escritura un poco más cuidada de lo habitual en estas páginas. Es natural si tenemos en cuenta que el autor, Alberto Barrera Tyszka, es un reputado escritor venezolano, aunque reside desde hace mucho tiempo en México, que, entre otros logros, ha conseguido ganar el premio Herralde y el premio Tusquets, dos de los más prestigiosos en el campo de la literatura en castellano.

Ha escrito libros de todo tipo y hasta guiones de culebrones, ensayos, poesía y cualquier cosa que necesite palabras para expresarse. También deja asomar la narración ciertos aspectos futuristas, o creemos que son así más por la costumbre que por certificación del autor, al presentar una sociedad controlada por el Alto Mando que todo lo sabe, que todo lo ve, que todo controla en un país que en ningún momento se dice que sea Venezuela, pero que podría ser. Avanzando un poco más, y tengo presente que estamos hablando de un thriller y que, en consecuencia, no es conveniente adelantar mucho, descubrimos que hay otra persona interesada en la muerta, una joven que quiere hacer un documental sobre mujeres suicidas y que viene a sumar aspectos humorísticos y románticos a la narración. Por un tiempo, por bastantes páginas, el centro del relato lo ocupa esta historia de amor algo abrupta, desquiciante para el protagonista, que solo lo es a medias, divertida si entendemos la comedia como algo amargo y malintencionado.

Y así hasta llegar casi a la mitad de la novela donde la cosa se sitúa por fin en lo que el autor quiere contar, adquiere una velocidad de crucero verdaderamente rápida y se suceden los hechos, y las historias diferentes, con un ritmo que te deja sin respiración. Hasta la última página están pasando cosas, algunas sorprendentes, la mayor parte ingeniosas, casi todas diferentes. Mujeres que matan es la supernovela, la que te deja sorprendido, satisfecho, encantado con la decisión de leerla porque además del ritmo rápido, la acumulación de peripecias, las satisfacciones propias del lector de thrillers colmadas, es una novela que reflexiona sobre muchas cuestiones políticas, sociales, actuales. Lo mejor que he leído en lo que llevamos de temporada.

Y ahora a buscar las novelas anteriores de Alberto Barrera Tyszka. ¿Por qué descubrimos tan tarde a algunos fenómenos?

Félix Linares

Viajando al Nueva Orleans del Katrina con Dolores Redondo

La escritora guipuzcoana Dolores Redondo (Donostia, 1969) acaba de publicar en la editorial Destino la novela La cara norte del corazón. Redondo estudió derecho y restauración gastronómica y se dedicó a distintos negocios, pero nunca olvidó su pasión por la literatura. Escribió en sus comienzos muchos relatos cortos y cuentos infantiles e incluso una novela de corte autobiográfico titulada Los privilegios del ángel. Pero todo cambió para ella cuando apareció hace seis años El guardián invisible la primera novela de la Trilogía del Baztán en la que nos descubría a la inspectora Amaia Salazar y su tortuoso pasado. Y entonces fue la locura. Luego la locura se multiplicó cuando ganó el Planeta con Todo esto te daré. Dolores vuelve ahora a las librerías, tres años después de ese premio, con una novela en la que recupera el pasado de Amaia Salazar. En La cara norte del corazón nos presenta a una joven y brillante subinspectora Salazar que antes de los sucesos del Baztán, en agosto de 2005, se encuentra en Estados Unidos haciendo un curso en la Academia del FBI en Quantico, donde conoce al agente Aloisius Dupree y se enfrentará a un asesino en serie terrorífico que mata familias completas. Todo con el paisaje de fondo de Nueva Orleans y el huracán Katrina. Con la autora hemos charlado. Pincha y disfruta.

El comictario. Las adicciones de Busquet, Colombo y Landa

Mentira, robo, juego, sexo, trabajo y teléfono móvil. No es una lista de palabras clave, sino el resumen de las seis adicciones que sufren otras tantas personas protagonistas del cómic que hoy nos ocupa. Como es lógico, se titula Adicción, y es un notable trabajo en equipo a cargo del guionista Josep Busquet, el dibujante Pedro J. Colombo y la colorista Aintzane Landa. Un proyecto publicado originalmente en Francia y que aborda el incómodo tema de esos comportamientos incontrolables que alteran vidas e, incluso, llegan a arruinarlas. No importa si la adicción es leve. Siempre está ahí, dispuesta a manifestarse, y la lucha para contenerla puede suponer un auténtico suplicio.

Las noventa páginas de este cómic recogen seis historias entrecruzadas, seis personas con vidas y trabajos diferentes pero con una cosa en común: cada una de ellas tiene una adicción. Desde el trabajo absorbente, que te hace olvidar incluso a tu familia, hasta la mentira compulsiva que convierte tu existencia en una gran farsa. Asistimos con angustia a la progresiva caída al abismo de una adicta al juego, y al sufrimiento de una mujer incapaz de controlar su cleptomanía y que siempre roba algo, esté donde esté. Y llegamos incluso a esbozar alguna sonrisa con las peripecias de la chica que tiene adicción al sexo y las del joven que está siempre colgado de su smartphone, grabando imágenes y subiéndolas a las redes sociales. Seis personas del montón, con las que podemos cruzarnos cada día y de las que nunca sospecharíamos nada. Y menos, por supuesto, imaginaríamos que alguna de ellas está padeciendo un auténtico infierno, algo que con frecuencia va ligado a las adicciones.

Porque en este espinoso tema hasta el más derrotado tiende a decir eso de “tranquilo, yo esto lo controlo“. Lo habremos escuchado en multitud de ocasiones pero, ya se sabe, una mentira no se convierte en verdad por repetirla mil veces. Estamos ante una lectura que es un laberinto emocional, inquietante porque nos vemos reflejados en las debilidades humanas, y que muestra con crudeza las consecuencias de las adicciones. El guionista Josep Busquet elabora una intrincada historia con seis acciones paralelas, el dibujante Pedro J.Colombo hace un eficaz trabajo para convertirla en imágenes y el toque definitivo lo aporta la colorista vasca Aintzane Landa, con una trayectoria consolidada y que dota a cada viñeta del tono más adecuado al personaje y al momento. Adicción, un cómic más que recomendable publicado por Grafito Editorial. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

La última entrega de novedades de octubre de 2019

COLIN THUBRON

Noche de fuego     (ACANTILADO)  379 páginas

Colin Thubron (Londres, 1939) es un magnífico escritor de literatura de viajes. Algunos de sus libros son considerados clásicos del género, como Entre rusos, En Siberia, La sombra de la ruta de la seda y Hacia una montaña en el Tíbet. Casi todos estos libros se han publicado entre nosotros, algo que no ha sucedido con sus novelas que tienen también fama en el mundo anglosajón. Quizás Noche de fuego ayude a rellenar ese agujero. En esta novela sabemos desde el principio lo que les va a suceder a sus siete protagonistas, inquilinos de un edificio de apartamentos que van a morir en un incendio desatado por un cortocircuito. Ellos son el casero, un pastor anglicano, un neurocirujano, una entomóloga, un fotógrafo, un nostálgico de la infancia y un viajero. En sus últimos momentos y sabiendo que van a morir cada uno de ellos rememorará episodios significativos de sus vidas. Siete formas de ver el mundo. Lírica y hermosa.

GEOVANI MARTINS

El sol en la cabeza     (ALFAGUARA)  115 páginas

Geovani Martins (Río de Janeiro, 1991) ha aparecido en la literatura brasileña como un huracán. Criado en una de las mayores y más duras favelas de Río, Rocinha, ha realizado todo tipo de trabajos: de hombre-anuncio y como camarero en cafeterías, restaurantes infantiles y bares de playa. Pero su talento narrativo le llevó a destacar pronto en los talleres literarios y a ver cómo publicaban sus cuentos en revistas. El sol en la cabeza, su primer libro, es precisamente una recopilación de sus cuentos. Trece cuentos hilvanados por la realidad (la vida en las favelas, el consumo de drogas, la represión policial) y su maestría en el uso del lenguaje, un lenguaje espontáneo, crudo, colorido y vivaz. Hay en estas historias además suspense, amores adolescentes, amigos que deambulan por playas y calles y una necesidad de libertad desbordante.

CHRISTIAN GUAY-POLIQUIN

El peso de la nieve     (SEIX BARRAL)  295 páginas

Con El peso de la nieve, su segunda novela publicada, el quebequés Christian Guay-Poliquin (Saint-Armand, 1982) se ha convertido en una de las estrellas de la literatura canadiense escrita en francés. Ha obtenido premios relevantes en Canadá, Francia e incluso España. Es una extraña novela con aires a historia de Hitchcock, pero con mucha nieve que se va acumulando en capas. El protagonista es un joven que tras sobrevivir a un accidente de coche y quedarse atrapado en un pueblo sin suministro eléctrico, es medio adoptado por el viejo Matthias, que acepta hacerse cargo de su recuperación a cambio de madera, víveres y, sobre todo, una plaza en el convoy que saldrá de la ciudad en primavera. Prisioneros del invierno, entre los dos protagonistas nacerá una compleja relación surgida de la necesidad, de la supervivencia. Adictiva.

BEGOÑA ELORRIETA

Fuego amigo     (TXERTOA)  261 páginas

Curtida en el relato corto y ganadora de diferentes certámenes de cuentos, la ingeniera informática Begoña Elorrieta (Bilbao, 1959) lleva un año para enmarcar. Ha publicado el libro ilustrado Gigantes/Erraldoiak/Giants y su primera novela, Fuego amigo. En ésta nos traslada hasta la Nochebuena de 1937. El joven Santos Lastagarai regresa a casa de la guerra por segunda vez. Luchó en el Ejército Vasco donde conoció los horrores de Leguatiano, Gernika, Saibigain y Sollube y, después, y contra su voluntad, en las tropas de los sublevados. Tras escapar de la batalla de Teruel, llega a Lastasaku, el caserío familiar, donde sobreviven como pueden su hermana Eufemi y su padre en un Bermeo tomado por las tropas franquistas. Eufemi, joven depositaria de la tradición de las mujeres de la casa, será la única que podrá ayudar a Santos en este momento tan decisivo. La memoria, Watson, la memoria.

LUNA MIGUEL

El coloquio de las perras    (CAPITÁN SWING)  165 páginas

Luna Miguel (Alcalá de Henares, 1990) es una magnífica poeta, narradora, traductora, ensayista y editora (responsable del sello Caballo de Troya junto a Antonio J. Rodríguez. Como poeta ha publicado libros tan excelentes como Poetry is not dead, La tumba del marinero y El arrecife de las sirenas; como novelista, El funeral de Lolita; y como ensayista El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina y ahora El coloquio de las perras. En este volumen analiza el cómo y el por qué las mujeres quedaron fuera del boom de la literatura latinoamericana. Fue, como señala la escritora chilena Alejandra Costamagna, una decisión deliberada y “totalmente machista”. Eso hace que como lectores tengamos una laguna increíble sobre lo que se ha escrito en castellano en América durante el siglo XX. Este libro se convierte en un homenaje a todas esas escritoras que merecen ser leídas como Elena Garro, Gabriela Mistral o Alejandra Pizarnik, las más conocidas, y Alcira Soust Scaffo, Agustina González López o Maria Emilia Cornejo. Un trabajo clarificador.

Unai Elorriaga y su búsqueda centroeuropea

Fue en 2014 cuando Unai Elorriaga publicó Iazko hezurrak, y ya teníamos ganas de volver a disfrutar de su literatura, así que la aparición de Iturria nos ha alegrado, y mucho. Es un poco difícil definir este nuevo trabajo del algortarra, pero podríamos decir que estamos ante una novela llena de cuentos. Ahora me explico: el protagonista de esta historia es Soro Barturen, un hombre de 79 años, que aunque no parece enfermo, va a morir pronto.  Barturen tiene mucho dinero en el bolsillo –fue un ingeniero brillante- y mucho tiempo libre, y en esas circunstancias decide buscar a Pedro Iturria, quien fuera compañero suyo de estudios en Inglaterra y a quien hace cincuenta años que no ve, pero encontrarle no va a ser cosa fácil.

Barturen sigue la pista de Iturria porque su antiguo amigo publica regularmente cuentos en distintas revistas europeas. Su hija, la de Barturen, localiza esas revistas y también las distintas direcciones en las que reside, pero cuando llegan, ya se ha ido. En esa aventura le acompaña un amigo de la infancia, de su misma edad, Erroman, que es el narrador de la historia, un narrador testigo de lo que acontece. Por tanto, en la novela nos encontramos el relato de lo que cuenta Erroman y, en capítulos alternos, los cuentos de Iturria. La búsqueda, que, en su último tramo, el aquí relatado, les lleva por Checoslovaquia, Dinamarca, Polonia y Rusia, es obstinada y el propio Erroman se dice a veces que no sabe qué hace dando vueltas por Europa detrás de un tipo que no conoce, pero pronto se dice que Barturen tiene dinero y que confía en él. “Zer da kordea gure edadean?”, concluye. Por otro lado, tampoco se explica qué es lo que empuja en esa búsqueda a su amigo, quizá reencontrarse con el joven que fue, aunque sospecha que algo más habrá detrás de todo eso.

Pero volvamos a los cuentos. Localizan las revistas y buscan a traductores para, finalmente, poder leerlos en euskera. Barturen es un carlista convencido y cree que si los leen en castellano de nada habrán servido las guerras libradas. Una vez leídos organizan encuentros con expertos o con los propios traductores para analizar los relatos. Personalmente, esas conversaciones me han divertido mucho porque me parece que parodian la crítica literaria. Le dan mil vueltas a los elementos de los relatos y, a veces, da la sensación de que Barturen quiere explicar lo inexplicable. En sus enérgicos interrogatorios a los críticos que reclutan previo generosísimos pagos, se cuestiona la vigencia, profundidad y originalidad de los relatos, lo cual resulta también bastante gracioso.

En esos relatos, diferentes entre sí, por lo demás, asoman características de la obra de  Elorriaga: son sugerentes, algo enigmáticos, y rozan lo fantástico. Hablan de casas habitadas por monstruos y broches malditos; de la obsesión de un hombre por situarse, en la calle, sobre la hierba, frente a la casa de su única tía aún viva; nos presenta –en algo me ha recordado a Faulkner, autor admirado por Elorriaga– a una pareja que traslada en un coche fúnebre un ataúd lleno de abejas; o a una anciana con Alzheimer que recuerda la desaparición de su padre; o a un hombre que se niega, en circunstancias oníricas, digamos, a abandonar su puesto de caza.

Hay que nombrar, siquiera de forma breve, a Eszter, una traductora argentina hija de búlgaros, que les acompaña a través de varios países; una joven que resulta especialmente agradable a Barturen, un ávido lector, por cierto. Como decíamos al principio, va a morir, pero rebosa energía y, es además un personaje de rasgos estrafalarios, que se coloca de marihuana, se desnuda en un aeropuerto o mete fuego a las sábanas en un hotel. La pareja Barturen-Erroman, en sus aventuras por Europa, me han recordado un poco a Don Quijote y Sancho Panza.

De las tres partes clásicas en las que se dividen las novelas –planteamiento, nudo y desenlace- yo diría que es al planteamiento al que saca chispas, a esos dos ancianos quijotescos recorriendo Europa, persiguiendo también molinos (o fantasmas), envueltos en situaciones surrealistas. Entretenidos en esas peripecias alcanzaremos un desenlace con sorpresa incluida, que explica todo lo leído anteriormente. Iturria es un homenaje a la literatura, poco solemne, eso sí, como deben ser los homenajes, y a la amistad. Os lo recomiendo.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas de Papel del 26 de octubre de 2019

Nueva entrega del concurso de Pompas de Papel en el que Bego Yebra os pone a prueba y en el que tenéis que adivinar el nombre de un autor y el de su libro con las pistas que da. Tenéis que enviar las respuestas a nuestras direcciones: la digital es pompas@eitb.eus o la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sorteamos tres lotes de libros. El cuento que se buscaba era Pierre Menar, autor del Quijote del argentino Jorge Luis Borges. Los ganadores de los libros han sido Mariví Bengoetxea, Angela Artaraz y Óscar Mondragón Lili. Ya tenemos nuevo enigma para resolver. Pincha y suerte.