Cerebros masculinos, cerebros femeninos (IV)

Esta va a ser, por ahora, la última entrada de esta serie y será también la más breve. Más adelante volveré sobre estas cuestiones, aunque quizás con diferente título.

Después de haber visto que los cerebros masculinos y femeninos son diferentes en algunas características muy importantes (anatomía y funcionamiento), no sorprenderá comprobar que también lo son en aspectos que dependen de esas características. Es el caso de las drogadicciones. Y la drogadicción de la que se tiene más información (en este aspecto al menos) es la adicción a la cocaína.

Hay el doble de hombres que de mujeres que consumen cocaína. Esto no tiene por qué tener una base fisiológica, ya que quizás se deba a razones sociales. Sin embargo, las mujeres se enganchan más rápidamente que los hombres y su dependencia es mucho más intensa. No se sabe cuál es la razón de esta mayor dependencia.  De lo que sí hay indicios es de que esa diferencia depende de dos factores distintos aunque, quizás, relacionados. Por un lado hay una clara componente genética y por el otro, también parece haber un efecto de las hormonas sexuales. Y esto seguramente está en la base de un fenómeno que se ha observado en varias ocasiones: la cocaína ejerce un efecto más intenso cuando los niveles de estrógenos son altos y los de progesterona son bajos.

Una vez más, un adecuado conocimiento de las diferencias entre los cerebros de unos y otras sería de gran ayuda. En este caso para diseñar tratamientos más eficaces para superar la adicción.

3 pensamientos sobre “Cerebros masculinos, cerebros femeninos (IV)

  1. Juan Ignacio Pérez Iglesias

    A mí, desde luego, me interesa mucho, y de hecho, aparte de las cuatro últimas, otras entradas han ido de lo mismo, aunque sin que el título lo denote. Volveré, sí, aunque no todo es sexo en la vida.

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